Tu humildad te llevará más lejos que tu propio talento

Por Luis Montoya Birrueta

 

Las características y habilidades natas son elementos que facilitan el desempeño para cualquier actividad social, intelectual, deportiva, musical, etc. Ese talento con el que nacemos, algunas veces, se desarrolla a temprana edad, otras sucede cuando somos mayores, o quizá nunca lo haga.

 

Considero que todos nacemos con algún talento, solo que algunos lo identifican y desarrollan, mientras que otros nunca lo hacen. Y entre más temprana sea la edad en la que se dan cuenta de ello, más se centrarán y dedicarán al área en la que son talentosos.

 

Hay personas que confían plenamente en su talento y dejan de desarrollarlo; mientras que otras lo identifican, lo aceptan y, aun así, lo cultivan durante toda su vida. Estos últimos se hacen verdaderamente únicos.

 

Los talentos reconocidos suelen traer consigo éxitos y reconocimientos sociales, mismos que pueden propiciar el aumento del ego y el sentimiento de superioridad frente a las demás personas, llegando incluso a ser déspotas y descorteces. Sin embargo, hay una característica de nosotros que es más potente y que puede conseguir grandes reconocimientos por parte de los demás, y esa es tu humildad.

 

La humildad no significa sometimiento. La humildad no significa infravalorarse. La humildad se hace impactante cuando, aun reconociendo nuestro talento, elegimos presentarlo a los demás sin dejar que el ego se altere, y nos haga perder la sensibilidad, en el reconocimiento de las otras personas como una parte de nosotros mismos. De ahí que hoy en día sigamos recordando a esas figuras públicas y artistas que, aun obteniendo grandes éxitos, siempre mostraron una calidad humana para con los demás; siempre fueron humildes.

 

Estas personas han dejado un impacto especial en la humanidad, misma que los recuerda, aunque ya no estén entre nosotros.

Gracias por estar ahí.

“Q-La Vida”

Luis Montoya Birrueta

Acerca de Luis Montoya Birrueta

Luis Montoya Birrueta
Q-La vida! Después de algunos años de experimentar un verdadero infierno, totalmente desesperado y habiendo agotado las posibles soluciones que tenía a mi alcance, así como la gente que intentaba ayudarme, pedía ayuda intensamente desde mi soledad a quien me escuchara. Mis plegarias fueron atendidas y se manifestó el auxilio por medio de Seres que están en otras frecuencias vibratorias, entre ellos el maestro Jesús. Es un honor para mí ser un instrumento y poder compartir contigo los mensajes que he recibido. Gracias por estar ahí. Luis es terapeuta, escritor y pensador. Para contactarlo visita su página en facebook o escríbele a su correo: luismbirrueta@hotmail.com