Terapia asistida por animales

¿Cuántas veces no hemos escuchado que el perro es el mejor amigo del hombre? Todos los que hemos tenido al menos una mascota en nuestras vidas sabemos lo gratificante que puede resultar la relación entre una mascota (sea perro, gato, pez) y su dueño, pues los animales nos dan su compañía y su amor incondicional, dejándonos saber que no estamos solos y que somos importantes. Una mascota, más que un amigo, es parte de la familia e, incluso, para algunos que sufren de alguna condición médica, una mascota también puede ser parte importante de su recuperación integral.

 

La idea de utilizar la ayuda de los animales para curar alguna condición médica es relativamente nueva. La terapia asistida con animales no comenzó a ganar popularidad hasta la década de los 70 cuando se comenzó a utilizar el término de “Terapia con mascotas”; sin embargo, para el día de hoy, dicho término parece inexacto, pues en la actualidad existen terapias que involucran animales como caballos y delfines, por lo que hoy en día se utiliza el término de “Terapia asistida por animales” o TAA.

 

La Terapia asistida por animales busca ayudar al paciente al hacerlo interactuar con un animal, por lo general una mascota. La idea general de este tipo de terapias es que, cuando un humano interactúa con ciertos animales, se crea una conexión emocional y mental beneficiosa para aquellas personas en proceso de recuperación de algún trauma, discapacidad o condición médica, como el Alzheimer o el autismo. Al fortalecerse la relación entre el animal y el paciente, se puede llegar a un estado psicológico de calma y confianza, que resulta beneficioso para la recuperación de habilidades motoras y sociales. De esta manera, por ejemplo, un paciente que ha perdido la habilidad de hablar debido al estrés post traumático puede comenzar a hablar de nuevo al comunicarse con el perro o gato que convive con él, pues la presencia de una mascota es menos intimidante que la de una persona; así, poco a poco, el paciente recuperará la confianza en sí mismo y en los demás.

 

Durante las sesiones de Terapia asistida por animales siempre hay un terapeuta presente, quien evalúa los avances del paciente, pero que se mantiene a la distancia, pues la idea es que la relación entre el animal y paciente se desarrolle de manera natural. En cada sesión al paciente se les permite acariciar y jugar con los animales, actividades que aunque pueden parecer muy sencillas, son realmente beneficiosas para la salud pues está comprobado que la interacción con los animales ayuda a bajar los niveles de presión arterial, reduciendo así las probabilidades de un ataque cardiaco; además de que se ha registrado que disminuyen de manera considerable los niveles de ansiedad en los pacientes con autismo o depresión y otros problemas mentales.

 

Otro tipo de Terapia asistida por animales incluye el cuidar de caballos, pues actividades como el peinar el cabello del animal pueden ayudar a la recuperación de habilidades motoras finas, mientras que el caminarlos promueve un estado de calma mental. Además, también existe la terapia con delfines cuya finalidad es invitar al paciente a nadar, lo que ayuda a recuperar las habilidades motrices; así como a convivir con los delfines, lo cual puede ayudar al paciente a recuperar la confianza perdida durante algún evento traumático de manera física o emocional.

 

En general, la Terapia asistida por animales resulta beneficiosa para el tratamiento de una amplia gama de malestares pues entre sus beneficios encontramos los siguientes:

  • Mejora las habilidades motoras.
  • Mejora la movilidad y el equilibrio.
  • Aumenta las interacción verbal entre miembros de un grupo.
  • Aumenta la capacidad de concentración y atención.
  • Aumenta la autoestima.
  • Reduce los niveles de ansiedad.
  • Reduce la sensación de soledad.
  • Amplía el vocabulario.
  • Ayuda a mejorar la memoria.
  • Aumenta el deseo de participar en actividades grupales.
  • Mejora la interacción con los demás.
  • Promueve el ejercicio.

 

La Terapia asistida por animales promueve las relaciones positivas entre el ser humano y los animales, lo que lleva a un estado de calma y bienestar que será parte importante de la recuperación integral de los pacientes. Si decides acudir a este tipo de terapias, siempre acude con un profesional que te garantice la seguridad tanto del paciente como del animal involucrado en la terapia.

 

Recuerda, los animales no son juguetes, son nuestros compañeros y, en algunos casos, nuestra mejor medicina.

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