Siembra luz y cosecharás luz

Por Marcela Infante

Cuando llega el invierno las noches son más largas y los días más cortos; las temperaturas bajan y, de pronto, quedarse en casa en resguardo se vuelve más tentador que nunca, pues la naturaleza entera se prepara para invernar, creando un ambiente que invita a prender la chimenea o a arroparse entre cobijas.

El invierno es una época para mirar hacia adentro, para llevar nuestra energía a nuestro hogar, y ahí, retomar fuerzas y cerrar ciclos. Es también un tiempo de reflexión y aprendizaje, de agradecimiento y perdón; un tiempo para limpiar nuestro interior y renacer a un nuevo comienzo junto con la primavera que, ciertamente, llegará.

Porque la primavera siempre llega, y esa es la primera lección que el invierno nos enseña: nos muestra que hay tiempo para la soledad y que también hay tiempo para compartir; hay ciclos de reflexión y otros de construcción. Y cuando respetamos cada uno de ellos y fluímos en la sabiduría natural que todo lo mueve y todo lo dirige, caemos en cuenta de que la vida está hecha de etapas, y que no solo cada una de ellas tiene su para qué, sino que, invariablemente, todas acabarán dando lugar a la siguiente.

Todo llega y todo se va, esa es la ley de la vida, y comprenderlo te permite aprovechar cada ciclo para transformarte a ti mismo y convertirte en lo que alguna vez, hace muchos años, fue tan solo un conjunto de promesas y hoy, cuando miras al espejo, es ya, en gran parte, una realidad: la persona que viniste a SER.

Este invierno date un tiempo para estar a solas. Regálate la oportunidad de mirar el año que se acaba y valorar todo lo aprendido, todo lo logrado, todo lo gozado. Retoma también los momentos difíciles y conviértelos en una lección que te transforme para bien. Guarda en tu interior la riqueza y suelta todo lo demás. Perdona a quien tengas que perdonar, comenzando por ti mismo; y mira hacia el futuro con fe y optimismo, sin dejarte llevar por los miedos y las dudas.

Tu fuerza interior y tu pensamiento positivo harán posible que el nuevo ciclo que recién comienza sea uno lleno de abundancia y bendiciones. No te dejes vencer por nada ni nadie que quiera convencerte de lo contrario.

La primavera siempre llega, y con ella nuevas promesas. De entre todas esas promesas, tu amor por la vida y tu energía positiva son las más importantes. Con ellas no solo harás realidad tus metas para este nuevo ciclo, sino que también serás capaz de iluminar a quienes te rodean.

Es tu luz, la que germines desde tu interior, la que puede hacer una diferencia en el mundo entero y la que alimentará de verdadero afecto y esperanza el alma de aquellos con los que compartes este camino que llamamos vida. Este invierno, desde lo profundo de tu verdadero hogar, ese que se encuentra en tu interior, siembra luz, y mañana cosecharas luz suficiente para regalar a manos llenas.

 

Acerca de Marcela Infante Fernández

Marcela Infante Fernández
Me especializo en Psicoterapia clínica humanista y transpersonal así como Programación Neurolingüística (PNL), Hipnosis, Psicología de la alimentación y Manejo del Stress. Estudié la Licenciatura en psicología clínica en la UIA y la Maestría en PNL en la UAG. Trabajé como instructora y coordinadora de proyectos en la UIA y el ITAM así como en varios Institutos de psicología y Desarrollo Humano. Soy entrenadora, nivel Master, de PNL e Hipnosis y Socia-fundadora de Reencuadre, S.C. un Instituto de PNL y Coaching. Actualmente Dirijo el Proyecto Renástere, dedicado a promover el aprendizaje, la transformación y la salud humana. Me dedico a la psicoterapia individual y de grupos y a la supervisión de casos. Para consultas y/o información de talleres me puedes escribir a marcelarenastere@gmail.com