Sexualidad: una fuente de plenitud

Por Ana de la Macorra

Así como estamos vivos, así es que somos sexuales. La sexualidad es puro estímulo de vida y le da sentido a la misma. A través de nuestra sexualidad nos expresamos y nos relacionamos con todo lo que está afuera. Es parte neta de nuestra energía vital.

El tema de la sexualidad puede ser un gran misterio, y es uno de los más expuestos, estudiados y discutidos en todos los ámbitos. Se sabe que ha estado lleno de mitos y falsas creencias, y que ha sido objeto de control y manipulación a hombres y, sobre todo, a mujeres. Se sabe, por un lado, que es algo sublime y, por el otro lado, se le tacha de pecado.

Crecemos con una no-educación sexual percudiendo nuestra naturaleza libre y saludable con ideas de culpa y vergüenza. Se sabe que la hemos complicado mucho en un afán de reprimirla, y que hemos perdido el sentido simple y natural de la sexualidad.

El poder que la sexualidad ejerce sobre nosotros es por demás muy fuerte. Tratamos de controlarla mediante discursos morales y religiosos; sin embargo, todos estos intentos por ahogar nuestra sexualidad se han visto pequeños, y su poder llega más allá de las rejas que construimos.

La sexualidad abarca todos los aspectos de nuestro estar en el mundo, no solo es la expresión de un deseo sexual, sino también es el gusto por los detalles de la vida, el disfrute de lo bello, de la calma, de lo armonioso; la manera como nos relacionamos con lo que está fuera de nosotros, el Sol, la comida, una pareja, el arte… Todo.

Por supuesto, la sexualiad es el mejor medio para hacer contacto con el otro. A través del sexo comunicamos lo que somos y sentimos, más allá de las palabras y de las ideas. Tocamos el alma del otro desde la nuestra. Es por ello que el sexo convierte en mágica una relación y la afirma, de tal manera, que el hablar o hacer cosas juntos no es suficiente.

De ahi que es importante experimentar cada día una sexualidad más abierta y más cercana, cambiando poco a poco, las viejas, ideas cerradas y demasiado intelectuales, acerca de tu sexualidad.

El estilo de vida actual, lleno de prisa y hastío, la cantidad de roles, estrés o depresión, las tontas ideas de tener un cuerpo de revista, te alejan de tu sexualidad porque, ya de por sí, estás lejos de ti.

Ahora, si a esto le añadimos que estés en una relación de pareja que se distingue por su monotonía y, peor aún, descalificaciones y maltrato, pues obviamente esto repercutirá en tener casi o totalmente enterrada tu sexualidad. Porque, ¿cómo vas a valorar los placeres profundos, la belleza, tu cuerpo, un poema, un Sol, una caricia, un color, un recuerdo… cuando tienes todo apretado por dentro?

La sexualidad es tu manera de sentir tu alma y de hacer contacto y decirle al mundo lo que sea. A través de una sexualidad abierta y vivida sin represiones podemos llegar a contactar con un plano espiritual elevado, por decirlo así, en el que uno se experimenta como parte del todo ya que como se sugiere puede ser una fuente de plenitud del alma.

Acerca de Ana de la Macorra

Ana de la Macorra
Poeta, escritora y psicóloga clínica, Ana de la Macorra, ha dedicado su carrera al servicio del crecimiento humano y la expansión de la consciencia. Entre su extenso currículo, sobresalen sus más de 25 años de experiencia como psicoterapeuta; la autoría y publicación de los libros Hondos los Suspiros y DIOSOY: ser esencia y en presencia; así como su papel como directora, fundadora y editora del primer sitio integral en servicios de crecimiento humano www.serluna.com