Remedios caseros para el resfriado

Llegó la época de frío, y con ella llegaron también esos horribles resfriados, cuyos malestares a veces nos obligan a perder clases o días de trabajo. Afortunadamente, la naturaleza nos ha regalado algunos productos que nos pueden ayudar a contrarrestar los síntomas de esos molestos catarros.

Si bien ya hay en el mercado miles de productos farmacéuticos para aliviar los malestares de la gripa, no hay nada mejor para curarlos que el descanso y ayudar a nuestro cuerpo a recuperarse consumiendo productos naturales.

A continuación te presentamos cuatro productos que podemos encontrar en nuestros hogares y que nos ayudarán a combatir el resfriado de una manera sencilla y natural.

Jengibre

En la naturaleza hay pocos antibióticos tan efectivos como el jengibre; raíz que, gracias a su efecto antiespasmódico y broncodilatador, nos ayudará a tratar la tos y a expulsar las flemas. Además, ya que es un potente anti inflamatorio, esta pequeña joya de la naturaleza nos ayudará a reducir el dolor de garganta, la congestión nasal y el malestar general.

Miel

Gracias a sus propiedades antifúngicas y antibacteriales, la miel no solo nos ayudará a mejorar nuestro sistema inmunológico, sino que también le dará energía a nuestro cuerpo para luchar contra alguna posible infección que nos pueda estar causando ese resfriado. Asimismo, inmediatamente después de consumirla, notaremos cómo disminuye el dolor de garganta.

Limón

Ya que el limón contiene grandes cantidades de vitamina C, es una importante fuente de antioxidantes que nos ayudará a recuperarnos más rápidamente del resfriado, además de que disminuirá los síntomas de congestión nasal.

Cabe mencionar que, consumir estos alimentos con regularidad te ayudará a prevenir cualquier tipo de resfriados; pero, si ya eres víctima de ellos, entonces se recomienda que contraataques con una infusión mezclando estos tres maravillosos ingredientes. Lo único que tienes que hacer es poner agua en la estufa, una vez que hierva, agrega un poco de jengibre rallado y deja hervir por otros cinco minutos a fuego lento; después, retira el jengibre y deja reposar por cinco minutos más; finalmente, agrega una cucharada de miel y el jugo de medio limón. Bebe esta infusión y verás cómo los síntomas disminuyen de inmediato.

Si acaso uno de los síntomas de tu gripa es una fuerte tos, lo mejor que puedes hacer es primero, no detenerla ya que toser ayuda al cuerpo a liberar toxinas y a aflojar las flemas infecciosas para que tu cuerpo las expulse. Ahora que si prefieres calmarla un poco, sobre todo para la noche, corta una cebolla en cuadros y colócala en un recipiente hondo de vidrio. Cubre los pedazos de cebolla con miel y también cubre el recipiente. Déjalo reposar durante varias horas, 8 aproximadamente, y tendrás un jarabe que, no sabe nada mal y en cambio sí es sumamente eficaz para que te sientas mejor casi de inmediato. Puedes agregarle agua caliente y beberlo también como una infusión. Ponlo en el refrigerador para que se mantenga fresco, dura así hasta dos días.

Si quieres darle este jarabe a tus niños y tienen menos de un año de edad, cambia la miel por azúcar poco refinada. A veces la miel pura puede contener esporas de unas bacterias que tu bebé podría no digerir bien. Así que mejor usa azúcar. Y disfruten de dormir toda una noche completita sin despertar por culpa de los ataques de tos.

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