Reiki: energía y sanación

Por Karina M. Ortiz Guerrero

 

La palabra Reiki es de origen japonés; está compuesta por dos sílabas: Rei, que significa “universal” y se refiere a la energía cósmica, a la esencia espiritual, divina y sagrada que se encuentra presente en todas las cosas; y ki, que es la esencia de las cosas en sí, la energía que fluye en todos los organismos vivos (en China la llaman chi o Qi). Por lo tanto, Reiki es la interacción entre la energía cósmica y la energía individual, aunque ambas son parte de la única energía vital universal.  Reiki = “Energía del Universo” o “Energía Espiritual”.

A nivel terapéutico, el Reiki es un método de sanación y, como toda sanación energética, es integral: abarca cuerpo, mente, emociones y alma. No se considera como una sanación espiritual, porque el Espíritu no enferma, es Perfecto, aunque sí contribuye en su desarrollo y evolución. En este sentido, Reiki es también un camino de crecimiento espiritual, de elevación de la consciencia.

Esta sabiduría llegó a la Tierra a través de Mikao Usui, en 1922, después de un período de ayuno y meditación de 21 días. En la madrugada del último día, Usui Sensei entró en contacto con la Energía Universal, recibiendo conocimiento específico sobre los símbolos Reiki y su utilización para la sanación. Se dice también que Mikao Usui encontró así la Iluminación.

La terapia Reiki consiste en la canalización de la Energía Cósmica a través de la imposición de manos. Su principal finalidad es la de restaurar el equilibrio de los diferentes cuerpos energéticos en los seres humanos, y de armonizar el campo magnético de otros seres vivos, objetos y lugares.

Se puede aplicar Reiki a todas las personas (independientemente de su edad, ideologías y creencias), a los animales, bebidas y alimentos, a las plantas, al dinero, medicamentos, a los diversos objetos y lugares; incluso podemos enviar Reiki a distancia, al pasado y al futuro, pues Reiki actúa más allá del tiempo y del espacio.

Más que alternativa, el Reiki es una terapia complementaria, pues enriquece cualquier otra intervención médica o terapéutica, no la sustituye y esto es muy importante: no se debe abandonar ningún tratamiento, pero sí podemos potenciar sus resultados a través de Reiki. Y en tanto que es un método de sanación natural no presenta contraindicaciones.

Reiki se utiliza tanto para la sanación como para la prevención de cualquier desarmonía:

a) En la prevención con la finalidad de mantener la salud y un estado de equilibrio, fortaleciendo el sistema inmunológico. Además, facilita la toma de decisiones, el desarrollo de proyectos profesionales y personales, pues contribuye en la adquisición de una consciencia más clara. Asimismo, nos libera del estrés.

b) En la sanación cuando ya se ha cristalizado una enfermedad en el cuerpo físico. También reduce el impacto de todo tipo de cirugías (en sus fases pre y post operatorias), y aminora los efectos de tratamientos invasivos (como las quimioterapias).

En cada sesión, sin importar el objetivo, se armonizará nuestro cuerpo de Luz, limpiando los canales de comunicación con nuestro Ser Divino Interior. Reiki nos abre el camino hacia una salud integral y un estado mental de paz y tranquilidad.

“Donde existe Reiki existirá Luz. La Luz es la resonancia del Amor”
Johnny De’Carli

 

Acerca de Karina Ortiz Guerrero

Karina Ortiz Guerrero
Nací en la CDMX en 1975. Siempre interesada por los misterios del comportamiento humano estudié Psicología Social en la UAM-Xochimilco, posteriormente realicé una Maestría en Estudios de Género en el Colegio de México; he combinado mi vena académica con estudios en Reiki (Maestría en el Sistema Usui Tibetano Tántrico), además de otros cursos y diplomados en Psicología Junguiana, Cuencos Tibetanos, Mindfulness y Budismo. Conocimientos diversos que fundamentan mi quehacer profesional, estoy dedicada al abordaje del campo de la Psicología desde una perspectiva de desarrollo espiritual: Psicoterapia de Reconexión, terapia Reiki en la que incluyo sonoterapia con cuencos tibetanos, imparto cursos de Reiki e iniciaciones en los cuatro niveles del Sistema Usui, facilito cursos de meditación, talleres de Ho’oponopono y de reconciliación de las mujeres con lo femenino.