Reiju: La iniciación en Reiki

Por Karina M. Ortiz Guerrero

 

¿Cuántas veces hemos escuchado que las personas tenemos habilidades innatas para la sanación? Yo misma lo he escrito anteriormente y es quizá esta tendencia natural la que nos lleva a posar nuestras manos cuando sentimos algún dolor físico o cuando queremos consolar a otros, logrando efectivamente transmitir calma y alivio a través de ese contacto. El toque de las manos es algo mágico pues en estas se localizan los chakras palmares que son receptores-transmisores de energía fundamentales en la terapia Reiki.

Entonces, ¿para qué necesitamos ser iniciados en algo que es intrínseco al ser humano? Esta pregunta se responde de manera sencilla: para que durante una terapia, sea la Luz Divina la que intervenga en la curación y así no comprometas tu propia energía; lo que te desgastaría y hasta podría enfermarte.

El estudio de la técnica a través de libros o videos no nos convierte en reikistas, te repito: esto es contraproducente para tu salud integral. Cabe mencionar que hay sistemas que no emplean la iniciación en la formación de sus alumnos (como el Reiki de la Metafísica), pero cada escuela establece sus propios métodos de enseñanza-aprendizaje. Todos igualmente válidos.

Para ser reikista no necesitas estudios previos en alguna rama de las ciencias de la salud o ser terapeuta holístico, pero si requieres ser iniciado, que sea siempre por una persona que ya tenga la maestría en el sistema o método Reiki que deseas aprender, es decir, una persona que ya fue iniciada en el grado más alto.

Aunque la Iniciación (Reiju en japonés) se conforma por una serie de técnicas, solo un maestro o maestra puede llevarla a cabo, pues no se trata de seguir un manual paso a paso, sino de tener el nivel adecuado para sintonizar o armonizar a los estudiantes con la Divina y Poderosa Energía Cósmica. La Iniciación es una experiencia hermosa, indescriptible, pero ante todo, es un momento sagrado, pues son los guías de Reiki (Maestros Ascendidos) quienes realmente la dirigen.

Cuando una persona es iniciada se establece una conexión permanente con la Fuente Divina, entonces se convierte en un canal de Reiki, pudiendo dirigir esta energía hacia otras personas, animales y objetos. Reiki se da de manera ilimitada y, aunque no se utilice por tiempo prolongado, los canales permanecen siempre abiertos y la energía disponible a todas horas y en todo momento.

Cada persona iniciada recibe la misma Energía Perfecta, Amorosa y Sanadora, pero la intensidad de energía que emana de ellas depende de varios factores: su nivel de consciencia, la pureza de su alma, su estado de salud, el (auto) conocimiento, la intención y el mismo amor que imprima al servicio que ofrezca a otros.

Después de una sintonización comienza un proceso de purificación energética en todos los cuerpos dimensionales del Ser. En el plano material, se pueden observar algunos síntomas como parte de la llamada crisis curativa, con manifestaciones similares a las que presentan los clientes (liberación de toxinas por medio de gripes o malestares estomacales leves, recuerdos o sueños vívidos, cambios emocionales, etcétera).

La persona que es iniciada en Reiki entra en contacto con una nueva realidad, comprometiéndose a seguir un código ético que se expresa en los Cinco Principios creados por Mikao Usui:

Solo por hoy:

  1. No te enojes.
  2. No te preocupes.
  3. Sé agradecido.
  4. Trabaja duro y honestamente.
  5. Sé amable con los demás.

La persona que quiera estudiar Reiki deberá estar consciente de que va a vivir importantes transformaciones en todos los aspectos de su vida, con los procesos de duelo y resistencia que esto implica… “El Reiki no es el medio y nunca es el fin. Es un nuevo comienzo”, apunta Johnny De’Carli, un cambio siempre positivo, siempre en Bien.

                                                                                                                  Om Shanti Om

 

Acerca de Karina Ortiz Guerrero

Karina Ortiz Guerrero
Nací en la CDMX en 1975. Siempre interesada por los misterios del comportamiento humano estudié Psicología Social en la UAM-Xochimilco, posteriormente realicé una Maestría en Estudios de Género en el Colegio de México; he combinado mi vena académica con estudios en Reiki (Maestría en el Sistema Usui Tibetano Tántrico), además de otros cursos y diplomados en Psicología Junguiana, Cuencos Tibetanos, Mindfulness y Budismo. Conocimientos diversos que fundamentan mi quehacer profesional, estoy dedicada al abordaje del campo de la Psicología desde una perspectiva de desarrollo espiritual: Psicoterapia de Reconexión, terapia Reiki en la que incluyo sonoterapia con cuencos tibetanos, imparto cursos de Reiki e iniciaciones en los cuatro niveles del Sistema Usui, facilito cursos de meditación, talleres de Ho’oponopono y de reconciliación de las mujeres con lo femenino.