¿Qué tan potente es tu poder de creación? Parte – 2

Por Luis Montoya Birrueta

Te saludo desde el corazón. En la primera parte de este artículo pusimos en jaque a tu mente diciéndole que todo lo que estás percibiendo, hasta este Universo profundamente vasto, es producto de tu creación. ¡Así de inmenso e infinito es tu poder de creación! Sin embargo, tu mente programada por la sociedad, sobre todo por los que te lo han robado porque no les interesa que lo uses conscientemente, no te deja aceptarlo.

Poco a poco, empiezas a entender y sentir que todo viene de la misma fuente, es la misma fuente, y va a la misma fuente. Cada vez más sientes dentro de ti que todo es todo.

 Este nuevo entendimiento en consciencia, irá debilitando a los diálogos de tu mente, diciéndote que no puedes hacer esto, que solo unos pocos han tenido la suerte de ser, hacer, o tener lo que quieran, que naciste con mala suerte, que no te queda más que aceptar la vida que te tocó vivir, y tantos otros mensajes que te dicen que tú no puedes tener, que tú no puedes hacer, que tú no puedes ser lo que de verdad quieres en tu vida; y siempre que escuches esas voces, las aceptes y creas, estarás entregando tu poder a cada momento.

 Pero nunca olvides que estás compuesto(a) de los mismos elementos de las estrellas, y del Universo en sí mismo.

Hace 2,000 años, aproximadamente, vivió en este planeta un hombre llamado Jeshua ben Joseph, un hombre que tenía una vida tradicional, y podemos decir que normal; tenía sus alegrías, tristezas, ilusiones, miedos, preocupaciones, gustos, deseos, preferencias, entre otros y distintos sentimientos. Vivía en el eterno momento del aquí y el ahora.

La vida de Jeshua transcurría como la de muchas otras personas que estaban viviendo, y como las que lo hacen en este momento, pero llegó un momento en el que recordó en plena consciencia de lo que estaba hecho. Recordó lo que era su esencia. Recordó que era energía infinita. Recordó que todo es todo, y que ya era, tenía, y hacía todo lo que quería, aunque no lo experimentaba en ese momento todavía. Jeshua recordó el poder infinito que había en él, que es el mismo que está en ti. Como ya dije, todo esto lo recordó en consciencia y desde lo profundo de su ser.

Este personaje consiguió doblegar a su mente por completo; esa mente que le decía todo lo contrario. Lo hizo de tal forma que llegó un momento en que todo era posible para él, y no había nada en sus pensamientos que le dijera que no era capaz. El resultado es que manifestaba y creaba instantáneamente todo lo que quería; no había nada que le dijera que no era posible, por lo que todo se hizo posible para él.

Jeshua experimentó la lucha más difícil que cualquier ser humano pueda tener: vencerse a sí mismo, a sí misma, pero lo consiguió de una forma absoluta y lo absoluto se puso a sus pies.

 Después se dedicó a enseñar a los demás todo lo que había recordado, todo lo que sabía con respecto a la mecánica cuántica de este Universo, el origen, interconexión y sentido de lo absoluto; que tú eras él, y que él era tú; que el Universo Absoluto era él, y que él era el Universo Absoluto. Realizaba actos que modificaban la conformación de la materia al instante con el uso del poder de su intención absoluta, libre completamente de limitaciones mentales, (a esto le han llamado milagros).

Fue así como Jeshua se volvió consciente de su presencia física como humano, pero también fue consciente de lo que integraba su ser, y sabía que todos estamos hechos de lo mismo, que es energía infinita, y les decía a los demás, “Lo que hago yo, lo puedes hacer tú”, porque ya no veía a los demás como personas, sino como auténticos dioses tomando una forma humana, para lo cual solo te falta recordarlo en consciencia y trascender los límites que te pones a ti mismo(a) para conseguirlo.

Ya lo empiezas a recordar.

 

Nos vemos la próxima vez.

Gracias por estar ahí.

 

Luis Montoya Birrueta
“Q-La Vida”

Acerca de Luis Montoya Birrueta

Luis Montoya Birrueta
Q-La vida! Después de algunos años de experimentar un verdadero infierno, totalmente desesperado y habiendo agotado las posibles soluciones que tenía a mi alcance, así como la gente que intentaba ayudarme, pedía ayuda intensamente desde mi soledad a quien me escuchara. Mis plegarias fueron atendidas y se manifestó el auxilio por medio de Seres que están en otras frecuencias vibratorias, entre ellos el maestro Jesús. Es un honor para mí ser un instrumento y poder compartir contigo los mensajes que he recibido. Gracias por estar ahí. Luis es terapeuta, escritor y pensador. Para contactarlo visita su página en facebook o escríbele a su correo: luismbirrueta@hotmail.com