¿Qué es realmente el estrés? (1a parte)

Por Lucrecia Villanueva Struck

 

El término estrés se ha convertido en una palabra de gran uso en nuestros días, sin embargo, su significado real  no tiene que ver con ansiedad, prisa, nerviosismo o irritación como creemos. En realidad, “estrés” se refiere a la reacción de nuestro organismo cuando se prepara para una situación de emergencia. Pero ¿qué nos genera estrés actualmente? ¿Las emergencias para las que se prepara nuestro cuerpo son reales o solo están en nuestra imaginación?

El problema actual es que el sistema de defensa en nuestro organismo fue creado cuando nuestra subsistencia dependía de nuestras habilidades para correr, cazar, trepar a los árboles, pelear con animales o cazarlos; entonces, ahora que nuestro trabajo transcurre detrás de un escritorio y nos estresamos porque pensamos que no nos alcanza para hacer un pago, o porque nuestro jefe nos grita, ¿qué sucede en nuestro cuerpo?

Una situación real en la que requerimos del estrés sería si estamos cruzando la calle y repentinamente escuchamos el rechinido de las llantas de un coche que viene a toda velocidad, y al levantar la vista vemos que se acerca a nosotros, entonces sufriremos una reacción de estrés, que nos permitirá tomar las decisiones necesarias para librarnos de un accidente; en segundos decidiremos si corremos, saltamos, adelantamos o retrocedemos. El cuerpo, al estresarse, liberará sustancias que harán que la sangre fluya a nuestras piernas preparándolas para correr, y llevará una cantidad extra de energía a todos nuestros músculos, habrá cambios en nuestro ritmo cardiaco, sudoración, respiración; todo esto con el fin de salvarnos. Cuando esto sucede, todos los cambios que nuestro cuerpo tuvo que realizar tienen un propósito que se traduce en una respuesta real como correr. De esta manera, la energía extra que se libera, se consume y volvemos a nuestro estado habitual. Sin embargo, gran parte del estrés que padecemos en la cotidianeidad se debe a que imaginamos situaciones que no son reales, pero que nuestro sistema de defensa interpreta como si lo fueran, preparándonos para correr, pelear o fingir que estamos muertos. Pero esa energía extra que se libera en los músculos no se utiliza, pues la situación está únicamente en nuestro pensamiento. Tenemos pensamientos catastróficos recurrentes como “me van a correr” o “no podré pagar mis deudas”, y dichos pensamientos, aunque falsos,  SÍ detonan en nosotros un estado de emergencia que, después de un tiempo, nos enferman, ya que no utilizamos todos los recursos que nuestro cuerpo puso a nuestra disposición para correr y salvarnos.

Se sabe que el 95% de los pensamientos catastróficos que tenemos, no sucederán; sin embargo, si un pensamiento te generan miedo, tu cuerpo se prepara para responder a la emergencia. Así que, ¡observa tus pensamientos! y no permitas que ellos contribuyan a generar respuestas de estrés.

Lucrecia Villanueva Struck

lucrevi@yahoo.com

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Acerca de Lucrecia Villanueva

Lucrecia Villanueva
Psicóloga experta en Regresiones a vidas pasadas, con la convicción de que cada ser humano puede ser feliz y pleno en su vida. Por lo tanto, su ámbito de acción es acompañar  a los demás a descubrirse a través de psicoterapia, conferencias y cursos, para lograr el desarrollo de su potencial. Actualmente trabaja en Regresiones a Vidas pasadas; Psicoterapia individual y de Pareja; en el ITAM, AMETEP y es entrenadora certificada de Siete Semillas de Amor y de Abundancia.