Pensamiento Mágico vs Espiritualidad

Hoy leí un sabio mensaje del Dalai Lama en donde asegura que orar no ayudará a resolver la crisis del terrorismo en el mundo. El líder espiritual del Tíbet aseguró que no se puede pedir ayuda a Dios cuando el problema ha sido causado por los humanos, él dice: «Soy budista y creo en las plegarias, pero los humanos han creado este problema, y ahora le estamos pidiendo a Dios que lo solucione. Es ilógico. Dios diría, ‘resuélvanlo ustedes mismos porque ustedes lo crearon’”. En lugar de esperar a que Dios lo resuelva todo, lo que el Dalai Lama propone es implementar valores humanos de unidad y armonía; solo así será posible lograr un siglo de esperanza.

            Comienzo este artículo compartiendo estas palabras porque llevo días reflexionando sobre la diferencia entre el pensamiento mágico y la verdadera conexión espiritual. Confieso que a lo largo de mi vida he tenido una marcada tendencia al pensamiento mágico; sin embargo, antes no me percataba de ciertas diferencias cruciales entre el pensamiento mágico y la magia.

            Yo creo en la magia, pues para mí, esta es la manifestación de una poderosa intención; y no solo creo en ella, sino que también la practico a través de rituales chamánicos, sanaciones, psicomagia, terapia, de la escritura, etcétera. Para mí, la verdadera magia consiste en formular una intención y realizar un acto con poder y consciencia que manifieste dicha intención.

            Pero, ¿qué es el pensamiento mágico? En la psicología, el pensamiento mágico se caracteriza por pensar, y solo PENSAR que las cosas de la vida se solucionarán por arte de magia, o sea, de la nada. En el pensamiento mágico hay quizá una buena intención, pero nunca se llega al acto de manifestación, por lo tanto, se queda en un pensamiento o en la simple intención. Entonces, ¿cuál es el peligro del pensamiento mágico? La inacción, el estancamiento, la no manifestación.

            Yo logré comprender el pensamiento mágico, de manera muy clara, cuando recordé todas esas relaciones amorosas en donde llegué a sufrir y sentir dolor por no haberme dado cuenta de esta pequeña diferencia. Es muy común que en las relaciones no sanas exista el pensamiento mágico, pues pensamos que el otro, por arte de magia, algún día cambiará o que “algo mágico” sucederá para poder estar juntos. No nos damos cuenta de que lo único que logra el pensamiento mágico es alejarnos de nuestro poder personal y nuestra responsabilidad en el accionar de nuestras vidas, lo cual es muy cómodo, pues creemos que el universo, por sí mismo, lo arreglará sin necesidad de nuestra intervención. A esto se refiere el Dalai Lama cuando dice que el terrorismo no se resolverá orando.

            Ahora solo queda aclarar cuál es la diferencia entre el pensamiento mágico, y el poder de la oración. La oración sí funciona, siempre y cuando exista una poderosa intención y la confianza en que será respondida. Yo creo que Dios escucha cada una de nuestras oraciones, y responde a ella en infinitas formas, pero existe algo llamado libre albedrío, y eso me hace creer que, al pedir ayuda a Dios, él nos diría: “Claro que te ayudo. Aquí estoy, te doy mi mano y todas las herramientas necesarias, pero no quieras que haga la chamba por ti, porque lo que te sucede es resultado de tus elecciones. Mejor te daré ideas, infundiré fuerza en tu corazón, te recordaré que SÍ puedes, que el poder para cambiar las cosas y el amor están en ti, pues yo te los di”. Entender esto hará que nuestros actos de fe se conviertan en Actos de Amor.

            Hoy te invito a reflexionar en qué áreas de tu vida empleas el pensamiento mágico. Pregúntate a ti mismo cuáles aspectos de tu vida necesitas cambiar para amarte más, para ser más feliz, para cumplir la parte que te toca en este plan de la vida. Cuando encuentres tu respuesta, abraza y acepta el poder que Dios te dio para cambiar tu vida y para cambiar al mundo. Dios te necesita, necesita que tu amor y tu poder brillen, porque todo lo que puedas hacer con amor, por ti y por los demás, es importante; tú eres importante y este mundo te necesita.

Con amor, Claudia.

Acerca de Claudia Sánchez Musi

Claudia Sánchez Musi
Profunda enamorada del Alma Humana, se gradúa en Piscología Clínica, complementando su preparación académica con una serie de herramientas para la sanación. Se especializa en psicoterapia corporal Integrativa, Psicoterapia Biodinámica Boyesen y Psicología Transpersonal. Desde hace 15 años a la fecha se dedica a la psicoterapia individual y grupal así como a la creación de diversos talleres y seminarios. Impartiendo en la actualidad el seminario “El lenguaje del Alma”. Creadora del Programa terapéutico la medicina del Adiós para acompañar a personas en su proceso de separación. En el camino Transpersonal encuentra la magia y la medicina de la tierra que la lleva a estudiar profundamente los diferentes estados de consciencia y las plantas ancestrales de poder cuyo uso aplicado a la psicoterapia ha dado resultados de transformación profunda y sanación en la psique y el alma humana. Especialista en el sistema homeopático-floral “Plantas ancestrales de poder del México antiguo”. Una de sus pasiones es la escritura, autora del libro Pacto de Amor: como construir una pareja saludable. Actualmente radica en san José del Cabo BCS, entre el mar y el desierto rodeada de magia e inspiración colaborando como columnista en diversas revistas y medios. También es mamá de dos hermosos Soles, curandera de almas, y corazones rotos, temazcalera, y amante de la Vida y de la Naturaleza.