Para tener pareja: cómo vivir un gran amor

Por Psic. Horacio Valsecia

 

 

Tips para tener pareja y disfrutarla

 

No existen relaciones afectivas perfectas, las relaciones humanas, más la de pareja, son una herramienta muy valiosa y fuerte de evolución, pues vamos a compartir con personas que nos dan la posibilidad de aprender algo y crecer. De nosotros dependerá elegir entre maestros cariñosos o violentos.

Lee y entérate de cómo procurarte un gran amor, porque eso de “la mala suerte en lo afectivo” es una inmensa mentira, pues existen muchas herramientas para buscar la felicidad.

 

Si tuviste pareja y las cosas fueron mal, si tienes pareja y las cosas van mal, recuerda: tiene sentido que esa persona esté (haya estado) en tu vida, ¡hay algo que debes aprender!

Para empezar, distingue si es amor, pues nos enseñaron a ponerle ese título a situaciones conflictivas y neuróticas causantes de dolor, frustración y resentimiento.

 

Nadie sufre por amor

Es absolutamente imposible sufrir por amor, se sufre por carencias y heridas emocionales de la infancia. Muchos creen que están viviendo “el amor de su vida” porque se sacrifican y dejan de lado sus vidas. Sin embargo, el amor es la vitamina F = Felicidad; el estímulo, estar bien, ser entusiastas, progresar, ser creativos, vivir en paz. Decir que se sufre por amor es una contradicción total, no se sufre por ser feliz.

 

Si estás en una relación y no te dan el amor que quieres, debes comenzar a buscar una solución, pero no en el otro, sino dentro de ti.

 

Tu pareja es tu reflejo
Si tu consorte es una linda y exitosa persona te encanta saber esto, pero si es infiel y fría, no te gusta la idea, pues es cierto, tu pareja refleja un estado interno tuyo que no manejas a escala consciente. Le echamos la culpa al otro y queremos que cambie, nos aliviamos pensando que tiene más defectos que nosotros y “cubrimos” el verdadero problema: un nivel bajo de autoestima, por lo que no te das el amor que requieres tú mismo.

Lo positivo es saber que, el poder y la solución, están un tus manos: para tener pareja y ser feliz tienes que trabajar contigo mismo. ¡Qué suerte, no hay que esforzarse para que el otro cambie!

El reflejo no es literal
No queremos decir que tú haces lo mismo que tu pareja, sino que su inadecuado comportamiento de infidelidad, maltrato, indiferencia, etc., reflejan algo que tu cuerpo emocional cree; es decir, inconscientemente, pensamos que merecemos lo inaceptable, desviamos la atención en “lo malo” que es el otro y mantenemos la neurosis.

Por lo general, caemos en estas situaciones repitiendo, con sus particularidades, los modelos de papá y mamá.

 

Condiciones obligatorias para que haya pareja

La primera es la química: tiene que haber algo en el otro que te atraiga; la segunda es la compatibilidad: debe haber, como mínimo, un 60% de elementos compatibles; y, tercero, compromiso: ambos han de decidir conscientemente el compartir sus vidas para estar mejor, si hay presión y uno está detrás del otro insistiendo, ¡no hay pareja!, esa es una señal muy clara.

Recordemos que la relación de pareja es el amor del uno por el otro, no la absorción del uno por el otro.

 

No lo olvides, quien no está preparado para el compromiso eres tú, y el otro es tu reflejo. Señores, las parejas que nos maltratan y humillan nos están haciendo el favor de recordarnos que tenemos un montón de heridas internas. Tú busca cómo mejorar, agradéceles y déjalos partir.

 

El ego nos hace creer que aguantamos por amor, y no es cierto: soportar, luchar, permitir lo insoportable, sentir persecución, aguantar maltratos, no es amor

 

Ten cuidado con tratar a tu pareja como un niño/a, porque entonces el otro se comportará como hijo/a. Toda sobreprotección indica esta situación, y lo más seguro es que surja la infidelidad, pues a nadie le gusta hacer el amor con su madre o padre.

 

Creer que los hijos atan a alguien. Cuando una pareja incompatible permanece unida “por los niños”, les hace un gran daño. Ellos viven procesos de separación agónicos, tormentosos. Si realmente amas a tus hijos, enséñales con tu ejemplo a decidir y hacer lo que quieren.

 

Cuidado con los cambios repentinos de comportamiento, un te quiero, un te necesito, un te amo, no siempre son sinceros y esconden muchas veces una situación de infidelidad.

 

¿Por qué me tocan parejas difíciles? 

Porque internamente tenemos una programación que nos conduce a elegir personas difíciles, no estamos preparados para ser felices y gozar del amor. Además, el peor motivo para buscar pareja es por estar solos, ya que, si nos desesperamos, elegiremos lo peor. Cuando tenemos demasiada hambre comemos cualquier cosa, no elegimos. Si estamos hambrientos emocionalmente, hacemos lo mismo, y en cuanto a pareja hay que seleccionar sin apuro ni presión el “menú principal”.

Soluciones: 
1. Dejar de ver telenovelas. Son la peor fuente para programar el subconsciente, es drama puro lo que ponen en la mente, y, por muy analíticos que seamos, siempre afectan.

2. Revierte tu programación negativa infantil. Focaliza y elige modelos externos que fortalezcan tu idea de felicidad. Usa la técnica del anclaje, al reconocer un modelo positivo de pareja en la calle, la TV o un libro piensa: “¿Esto es lo que quiero para mí?” También es bueno habituarse a poner nuestra atención en las virtudes del otro y no en los defectos, pues en lo que ponemos pensamiento y atención se reproduce (si creo y pienso que mi pareja es infiel, crearé las condiciones para eso).

3. Hablar con parejas amigas que sean felices y preguntarles cómo lo lograron. Ellas tienen una información que tú ignoras, busca conocerla. Nuestro ego nos invita a envidiar, porque maneja un concepto estrecho de escasez, hay que hacer caso al espíritu, quien sabe que hay amor para todos, entonces intentemos y copiemos, no envidiemos.

 

En el siguiente artículo, desarrollaremos un Plan para conseguir pareja.

¡No te lo pierdas!

 

Fuente: serluna.com

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