Numerología sagrada: La esencia

Por Saúl Ramírez Giraud

La numerología pitagórica, además de ser un estudio profundo de autoconocimiento evolutivo, es, sin duda alguna, una forma de conocimiento terapéutico.

Si tienes problemas por no tener muy claro quién eres, no estás solo. Todos llegamos siempre a esa pregunta existencial: “¿Quién soy realmente?”. Dicha cuestión surge de la necesidad de conocernos profundamente, conocer nuestras emociones, si lo que pensamos y lo que sentimos corresponde con nuestra personalidad, nuestra forma de ser, etc.

En este sentido, la numerología nos indica quiénes somos, al permitirnos conocer nuestros cinco cuadrantes básicos, en los que encontraremos información sobre aspectos de nuestra persona como:

  • Esencia
  • Personalidad
  • Regalo divino
  • Vida pasada
  • Misión de vida

A través de la numerología podemos saber, con exactitud y de forma sencilla, quiénes somos en esencia, es decir, quienes somos en realidad: nuestro interior, nuestra realidad interna, etc.

El número que indica nuestra esencia es el número de nuestro día de nacimiento. Por ejemplo, si alguién nació un día 24 de marzo, su esencia se vería representada por el número compuesto 24. Sin embargo, en la regla de la numerología todos los números compuestos se reducen al número natural, que surge a raíz de la suma 2 + 4 = 6; así es que, en este caso, el número de la esencia de dicha persona sería el 6.

El número de la esencia nos da las características negativas y positivas de la verdadera forma de ser de la persona, ya que este número aparece desde que el espíritu ingresa en este planeta.

De tal forma, nuestra esencia nos dice, con exactitud matemática, quiénes somos, hemos sido y seremos en nuestras demás vidas, ya que la esencia nunca cambia, solo puede variar el número compuesto de donde nace el número natural.

También es importante mencionar que, cuando la gente que nace con un número compuesto en su esencia (como el 24 del ejemplo), dicho fenómeno indica que en esta vida esa persona va a tener que resolver más retos en su comportamiento interior. Por lo que es importante saber que existen números compuestos kármicos y números compuestos dhármicos; pues tener este conocimiento nos permitirá saber si esta vida será más difícil o más fácil para cada uno de nosotros.

Por Saúl Ramírez Giraud

Acerca de Saúl Ramírez Giraud

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Dedicado a dar consultas personales de Numerología y Feng Shui. Su formación mística lo ha llevado a viajar por la India, conociendo a Sathya Sai Baba; por Estados Unidos, obteniendo las bendiciones de Gurumayi Chidvilasananda; y también por Singapur y Tailandia, acompañando a Evelyn Murillo, con quien compartió de su sabiduría. Conoció al Maestro representante del Feng Shui-matemático del mundo; participó en varios cursos con el Grand Master, Thomas Lin Yun, fue iniciado por él en San Francisco, California, siendo él el maestro que introdujo este importante conocimiento al continente Americano. Cabe decir que el maestro pertenece a los “mil budas de oro”. (Sus ocho) Los varios años de experiencia que Saúl tiene como fengshuista, lo llevaron a lograr grandes cambios en servicio de la vida de la gente, conjugando tanto la escuela del bagua, Pa’chai, con el feng shui matemático y la astrología china. Saúl Ramírez Giraud ha complementado también sus estudios con Geometría Sagrada y el Camino del Chamán. Para consultas individuales escribe a sargiraud@yahoo.com.mx