Más acerca de vidas pasadas

¿Para qué me sirve una regresión?

Una expectativa frecuente de quienes vienen a una terapia de regresión es descubrir que fueron personas muy importantes: reyes o reinas de países poderosos, grandes artistas, revolucionarios de renombre. Sin embargo, la mayoría de las veces fuimos hombres y mujeres comunes, cuyos nombres no pasaron a la historia.

En mi práctica he compartido esta experiencia con muchas personas que tienen vidas comunes y corrientes: un joven marinero que cae de un barco en el que cargaban sal, y al darse cuenta de que va a morir piensa en su madre, quien anteriormente había perdido a su esposo y a otro hijo, razón por la cual muere preocupado por ella; el rey de un pequeño poblado quien sufría por ver a su pueblo azotado por una sequía de varios años; una periodista que muere atropellada en un buen momento de su carrera; un campesino que muere a manos de un noble a quien no quiso darle las flores que estaban destinadas al castillo; un ladrón que toma de alguien muy poderoso un objeto que de ser vendido podría alimentar por mucho tiempo al grupo con quien vive y que, inesperadamente, involucra a una familia inocente que, al esconder dicho objeto en su casa, mueren por este hecho dejándolo con gran culpa; etcétera.

Lo importante no es solamente la historia. Lo relevante es el aprendizaje que se obtiene al recordar lo que el alma ahora quiere mostrar. Por ejemplo: La persona que se vio como periodista quería saber porqué en esta vida no confía en las personas. Cuando observa su vida anterior desde la perspectiva del alma, se da cuenta de que le dio demasiada importancia al trabajo, y al hacerlo, dejó de sentir; la afectividad pasó a segundo término y se desconectó de sus emociones. El mensaje exacto que ella descubrió en esa vida fue «No confío en los demás porque tengo que confiar en mí, creer en  mi corazón». Puesto que murió sin haber vivido el equilibrio en sus prioridades de vida, ahora se le presentarán pruebas que, solamente incorporando las emociones, podrá resolver de forma adecuada. Para ella, escuchar este consejo, fue muy, muy valioso.

El joven marino quiere entender porqué no tiene pareja en este momento; se da cuenta de que se preocupa demasiado por sus padres quienes aún están fuertes y sanos, y en este momento son autosuficientes; pero al mismo tiempo, descubre que las personas se van de nuestras vidas porque “tienen sus propios tiempos y aprendizajes”, como cuando él murió joven, que no fue por dejar a su madre, sino porque su tiempo en esa encarnación ya había concluido.

Con frecuencia escucho mensajes del alma que tienen que ver con:

No debo cerrar el corazón aunque duela.

Necesito atreverme a vivir la vida. ¡Disfrutarla más!

Sí se puede ser feliz, continuaré en su búsqueda.

Ya he sido amado(a), ahora también lo puedo vivir.

Aun cuando aquí parezcan frases muy trilladas, cuando vienen de la experiencia de otra vida se incorporan de manera muy importante, y los cambios que se generan son muy poderosos.

A continuación comparto las reflexiones de dos personas que vivieron el proceso:

La experiencia de Guillermo:

Decidí hacer la regresión por mi filosofía de vida, por querer cerrar el círculo de donde venimos y hacia donde vamos, la curiosidad eterna que tenemos los seres humanos y mi razonamiento lógico que me indica “mejor que saber es entender”.

Mi pregunta permanente era: ¿Qué me llevó a ser hoy lo que soy, con mis aciertos, desaciertos y mi forma de pensar?

Realmente descubrí algo fascinante, no solo desde mí, sino desde mis afectos más cercanos, como por ejemplo, cómo se construyó nuestra historia, dónde nació y, para gran sorpresa, la raíz de ese amor tan profundo que viene con nosotros desde mi vida anterior.

Sin lugar a dudas, esto es muy movilizante y abre la puerta para disfrutar el hoy como un presente, para salir de la sombra de los temores y transitar la vida en paz , sintiendo lo que siento, ser feliz de estar y compartir .

Colocarle la cuota justa a cada problema sin que esto sea un stopper, y saber que tengo la capacidad innata para trascender, y que ser feliz es una decisión permanente sin que las circunstancias condicionen; es un reencuentro con mi yo interior que deja mi alma en paz.

 

La experiencia de Griselda:

El proceso de hacerme cargo de mí misma estaba resultando doloroso, y en ocasiones hasta confuso. En mi experiencia, la regresión a vidas pasadas, me ha dado la oportunidad de sanar heridas viejas, de mi historia de vida. La información que recibo es muy valiosa, lo cual me da la congruencia para sanar con nuevas herramientas que me permiten entender, aclarar y resolver situaciones que, en cierto tiempo, afectaron seriamente mi vida familiar, laboral y amorosa.

No es malo lo que “te pasa” en otras vidas, lo grave es querer seguir resolviendo con esos mismos patrones que resultan añejo. Con la práctica de las regresiones aprendí a sanar en amor y en consciencia.

 

¡ATRÉVETE A VER TU VIDA DESDE UNA PERSPECTIVA MÁS AMPLIA!

Informes: lucrevi@yahoo.com

Acerca de Lucrecia Villanueva

Lucrecia Villanueva
Psicóloga experta en Regresiones a vidas pasadas, con la convicción de que cada ser humano puede ser feliz y pleno en su vida. Por lo tanto, su ámbito de acción es acompañar  a los demás a descubrirse a través de psicoterapia, conferencias y cursos, para lograr el desarrollo de su potencial. Actualmente trabaja en Regresiones a Vidas pasadas; Psicoterapia individual y de Pareja; en el ITAM, AMETEP y es entrenadora certificada de Siete Semillas de Amor y de Abundancia.