Los números maestros

Por Saúl Ramírez Giraud

En la numerología occidental, además de los números naturales, existen también los números compuestos; aunque, como ya sabemos, la regla de la numerología es reducir los números compuestos hasta el número natural.

Para comprender mejor los números compuestos pensemos en el siguiente ejemplo: si alguien nació un día 22, como ya hemos explicado antes, los dos números 2 se suman hasta obtener el número natural 4 (2+2=4). Sin embargo, antes de reducir los números compuestos, debemos siempre tenerlos en mente para comprender mejor nuestra numerología.

Digamos que la persona del ejemplo anterior nació el día 22 de noviembre de 1983. En este caso, observamos un número compuesto en el día de nacimiento. Es justo este número el que debemos tomar en cuenta para revisar su significado como número compuesto, pues estos nos aportan características adicionales que se suman al número natural 4, y que describen con mucho mayor profundidad a la esencia de la persona.

En este ejemplo también observamos que la persona nació el mes de noviembre, con número compuesto 11, que, a su vez, podemos reducir en 1+1=2. De esta manera, observamos que, en esta fecha de nacimiento, hay dos números compuestos, el 22 y el 11.

En este punto, debemos recordar que la numerología nos enseña que existen números compuestos llamados kármicos y otros llamados dhármicos.

Por un lado, los números compuestos kármicos denotan aspectos positivos adicionales al número natural, con una potencia mayor de sus características esenciales; sin embargo, en lo kármico también radica el riesgo negativo que puede presentar el número en la persona que lo contenga.

Por otro lado, los números compuestos dhármicos o maestros solo describen las características con potencia positiva mayor, adicional al número natural.

Los números kármicos son:

  • El número 13
  • El número 14
  • El número 16
  • El número 19

Los números dhármicos o maestros son:

  • El número 11
  • El número 12
  • El número 22
  • El número 33
  • El número 44

Ahora ya podemos saber si tenemos números kármicos o dhármicos en nuestra numerología.

Como ya mencionamos en artículos anteriores, el tener números compuestos en nuestra fecha de nacimiento también indica que tendremos que trascender con mayor peso y esfuerzo, o con mayor responsabilidad en esta vida, por lo que es importante saber lo que implica cada número compuesto.

Indicaciones de los números compuestos kármicos:

  • Número 13: Debes transformar por completo tu forma negativa de ser y dejar morir todo lo que no te sirve de ti.
  • Número 14: Tienes la facilidad de aprender de todo en la vida, lo bueno y lo malo, por lo que es importante que compartas el aprendizaje que hayas obtenido al haber reflexionado y aprendido de los errores.
  • Número 16: No te dejes llevar por la soberbia y el egocentrismo. Si así fuere, y quisieras obtener cosas en la vida con esa actitud, la ley del karma puede revertir todo lo que has logrado.
  • Número 19: Sufres de una ambición desmesurada por obtener cosas en la vida. Si obtienes dichas cosas pasando por encima de quien se deje, la ley del karma será muy exigente contigo y la vida te lo cobrará de la misma forma.

 

Indicaciones de los números dhármicos o maestros:

  • Número 11: Has obtenido gran crecimiento de consciencia en vidas pasadas, y por lo tanto, debes continuar trabajando con la potencia que el número te indica. Este número también indica que debes ser congruente en tu vida y que estarás muy exigido en este sentido.
  • Número 12: Este número indica gran potencia positiva en el sentido de atracción de suerte en la vida. El único requisito es ser feliz y optimista para que salga toda la potencia de suerte que el número contiene.
  • Número 22: Tienes el concepto de ayudar a un gran número de gente con la inteligencia que tienes. Intenta que este servicio siempre sea incondicional y sin esperar nada a cambio. El problema de este número sería hacer este servicio pero con ambición desmesurada de ganar en exceso en cuestiones económicas.
  • Número 33: Es un número que da y denota gran potencial espiritual. Además, contiene el gran poder de decreto para plasmar en materia todo lo que la persona decrete con absoluta fe. La contraparte es ser escéptico del mundo espiritual.
  • Número 44: Este es el número compuesto más alto. Denota que, la persona que lo tenga, ha logrado, y tiene que seguir logrando, el equilibrio consciente del conocimiento científico, integrado al conocimiento espiritual-energético, para vivir y trabajar con la verdadera sabiduría. Este es el número del mago.

Saúl Ramírez Giraud

Mucha más información en los demás artículos de Saúl acerca de esta maravillosa ciencia: La Numerología

Acerca de Saúl Ramírez Giraud

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Dedicado a dar consultas personales de Numerología y Feng Shui. Su formación mística lo ha llevado a viajar por la India, conociendo a Sathya Sai Baba; por Estados Unidos, obteniendo las bendiciones de Gurumayi Chidvilasananda; y también por Singapur y Tailandia, acompañando a Evelyn Murillo, con quien compartió de su sabiduría. Conoció al Maestro representante del Feng Shui-matemático del mundo; participó en varios cursos con el Grand Master, Thomas Lin Yun, fue iniciado por él en San Francisco, California, siendo él el maestro que introdujo este importante conocimiento al continente Americano. Cabe decir que el maestro pertenece a los “mil budas de oro”. (Sus ocho) Los varios años de experiencia que Saúl tiene como fengshuista, lo llevaron a lograr grandes cambios en servicio de la vida de la gente, conjugando tanto la escuela del bagua, Pa’chai, con el feng shui matemático y la astrología china. Saúl Ramírez Giraud ha complementado también sus estudios con Geometría Sagrada y el Camino del Chamán. Para consultas individuales escribe a sargiraud@yahoo.com.mx