Liderazgo y maternidad

Por Lucrecia Villanueva

 

Para mí, ser mamá es recibir a un ser humano completamente dependiente de ti, el cual, literalmente, se muere sin tu cuidado, protección y amor, para convertirlo en una persona autónoma, independiente, que en su momento tome sus propias decisiones y elija su camino. ¡Vaya reto! Poco a poco lo vamos guiando y, dependiendo de las habilidades que tiene, lo ayudamos a ser, día con día, más autónomo. Al principio podrá detener su biberón, luego se alejará unos metros caminando, aprenderá a decir que no, al entrar al kínder, elegirá a sus primeros amigos, y así, sucesivamente, hasta que un día pueda elegir su profesión, a su pareja y pueda vivir completamente por sí solo.

 

En cada etapa, la mamá deberá ir encontrando la distancia adecuada para ambos. Cerca, cuando el niño lo permita y quiera, mientras va dándole cada vez más espacio, fomentando la autoestima a través de los logros y las responsabilidades que el niño vaya adquiriendo.

 

Con certeza, este es el proyecto de liderazgo de mayor envergadura en la vida de cualquiera. En este camino se aplica casi cualquier teoría de liderazgo; y la mamá debe ser capaz de utilizar el «liderazgo situacional» de acuerdo a la edad y madurez de sus hijos, con respecto a un área en particular. Asimismo, habrá madres que le dan más importancia a la relación, al apapacho, y otras para quienes los logros (académicos, artísticos o deportivos) son de vital importancia. Desde casi cualquier perspectiva, no hay mayor influencia en la vida de cualquiera que la mamá. Es, en definitiva, el líder transformador por excelencia.

 

A continuación expongo las características del liderazgo transformador:

 

  1. Desafiar y mejorar el proceso: innova cambios, corre riesgos, aprende de los éxitos y los fracasos.
  2. Inspira una visión en común: visualiza el futuro, transmite la posibilidad de que es posible crearlo.
  3. Reconoce y motiva: celebra victorias, asocia recompensa con desempeño, reconoce a sus seguidores.
  4. Modela el camino: enseña con el ejemplo, es congruente.
  5. Potencia a otros para que actúen: formar equipos, enseña a compartir.

 

Definitivamente, ser mamá es el acto de amor que transforma de la manera más poderosa. Es una sinergia en donde el hijo y la madre se van mostrando el camino el uno al otro, y juntos se convierten en lo que son, gracias a la presencia del otro.

 

A todas las grandes líderes ¡Feliz día de las madres!

 

Lucrecia Villanueva Stuck

lucrevi@yahoo.com

Acerca de Lucrecia Villanueva

Lucrecia Villanueva
Psicóloga experta en Regresiones a vidas pasadas, con la convicción de que cada ser humano puede ser feliz y pleno en su vida. Por lo tanto, su ámbito de acción es acompañar  a los demás a descubrirse a través de psicoterapia, conferencias y cursos, para lograr el desarrollo de su potencial. Actualmente trabaja en Regresiones a Vidas pasadas; Psicoterapia individual y de Pareja; en el ITAM, AMETEP y es entrenadora certificada de Siete Semillas de Amor y de Abundancia.