La VIDA, es lo que eres tú (2ª. Parte)

Por José Martí C.

Observa tu experiencia humana pero ya sin tendencia, sin calificación y sin juicio. No habrá necesidad de tendencia alguna cuando hayas experimentado el infinito que eres, la vida que eres. El temor y la ansiedad serán sustituidos por la compasión, por la humildad, por la aceptación que no serán actos intencionados de tu personalidad sino manifestación natural de quien eres; de la Luz que eres.

Así como a la Luz no le pides que brille, que aprenda a brillar, que se esfuerce por brillar e iluminar… La Luz hace eso por naturaleza de quien es; así será el Amor que tú vivas y manifiestes, así será tu compasión, tu alegría, tu humildad, tu expresión. La natural expresión de quien se sabe ser quien es; que es lo que siempre has sido y serás, no te esfuerces en serlo sino en descubrirte sintiendo quién eres y observando a tu vehículo, nada más.

No dejes que la mente convierta esto en un ejercicio mental y, cuando así lo esté haciendo, simplemente obsérvala y di “la mente lo está haciendo pero yo no soy lo que ella dice”.

Experimentar, experimentarte, sentirte la vida. Es el primer paso. Practícalo. Poco pero frecuente, constante.

¡Qué gran privilegio! ¡Qué gran regalo! Descubrir y experimentar ser Dios, poco a poco, paso a paso, día a día. Descubrirte la Luz, saberte el Amor, poco a poco. Ese es el privilegio de ser humano, bendícelo, agradécelo y disfrútalo. Que así sea.

(Pausa de silencio)

Ahora, es bien fácil “cachar” a la mente; cuando dices voy a amar es la mente, cuando amas, eres tú.

Amar es descubrirte en el hecho de lo que eres, no es un acto de la mente, no es la intención de un cuerpo, porque o no es amor o no es amar o ninguno de los dos. El amor es y punto.

¡Qué maravilla saberte, el que es el amor y contenido en el amor! Saberte en experiencia no en la mente.

¡Qué maravilla no anhelar el poder sino descubrirte como el poder mismo, en el acto mismo de la vida! Pues ¿qué poder más grande hay que el que hace posible tu presencia, tu vida? No hay.

Y si tú eres esa vida, tú eres ese poder.

Ya no anheles entonces ser lo que ya eres. Busca solamente que se manifieste. Demasiado grande para explicarlo… Un privilegio vivirlo.

(Pausa de silencio)

Intenta esto los próximos días: Cuando te despiertes, siéntate unos minutos a sentir la vida. Siente tu corazón palpitar, siente la sangre fluir en ti, siente la vida. Y procura sentirla a tal grado que deje de ser pensamiento verdaderamente y se convierta en sentimiento en emoción en experiencia, ¡el acto de la vida! Y desde ahí, agradece SER la vida, y di: “SOY LA VIDA, GRACIAS”.

Decreta el ser, agradeciendo y que ese sea el principio de tu día.

Esa será la referencia, la métrica que guiará a tu día; y si bien lo haces, durante el día, de pronto te darás cuenta lo que antes no te dabas cuenta, cuando te desvías, cuando el miedo domina, cuando el rencor ataca… Cuando la desconfianza penetra y, simplemente, te darás cuenta pero ya no la experimentarás como algo tuyo, podrás observar, darte cuenta que ahí está y dejarla pasar cuando se pase.

Tu fundamento, tu métrica, tu estaca de referencia si estuvo bien puesta, ahí seguirá y será a partir de ella que te des cuenta y puedas observar.

No intentes observarte, cacharte, haciendo o no haciendo, porque estarás entonces en la mente y desde la mente solo al ego alimentas. Si así comienzas el día en ese acto de paz, de agradecimiento por la vida, generas el campo, las reglas del juego que son de eso, de paz y desde esa paz observas, simplemente observas y dejas pasar.

Esto irá diluyendo tus resistencias, tus creencias, tus obstáculos; todo ello que cubre a la Vida que eres, a la Luz que eres, y así entonces por sí mismo, espontáneamente se manifestará, sin ningún esfuerzo sin intención alguna de tu mente… simplemente porque es lo que eres y nada más.

Tan tán.

(pero continuó…)

¿Por qué se ve tan fácil aquí…?

El primer error es pensar que el ego y la mente son malos, entonces, en el mismo juego de la mente caes al juzgarlos… son lo que son… no eres tú. La diferencia es que ellos se acaban, punto. El ego tiene el final, la mente tiene su final. O ¿no?

Hay todo por descubrir. Solo por descubrir quién eres. Porque si todo es descubrir y para eso es el juego, entonces sea lo que sea que vivas, sea problema o no, será para eso, para descubrir.

Hay que quitar, eliminar, esa mente igual de bien y mal, de correcto e incorrecto, todo es para que tú descubras quién eres. Todo es bendición, todo está a tu servicio porque el todo reconoce tu dignidad. Es el ego que se equivoca y cree que alguien debe estar a su servicio o este al servicio de los demás. Si todos somos uno, ¿quién sirve a quién?

Me decías el otro día (dirigiéndose a David) que no te gustaba decir que vienes a servir, ¿verdad? en el grupo… y me encantó, porque a veces el ego dice “es que yo te vengo a servir porque yo soy mejor que tú de alguna forma”… ¿Cómo dijiste? Vengo a participar.

Así les dice a sus chavos, vengo a participar. La mente es muy hábil para disfrazar y hacerse sentir importante, “yo soy agente de cambio”, “yo soy el servidor”… Hay que ir más adentro para descubrir que el que eres no necesita calificación.

Bueno… ‘ora sí tan tan…

(jajajajaja ¿seguro?)

 

Qué padre… ¿Sí sienten?

No es Dios que vino aquí en un momento de milagro… eres tú. Esa es tu manifestación. Eres tú que te estás dejando ser, te estás manifestando, ¡eres tú! Que es capaz de crear estos momentos manifestándote. Dejándote ser. Dejándote ser el Dios que eres, la Luz que eres, el Amor que eres.

No viniste a cambiar al mundo ni a cambiar a nadie ni a sanar a nadie ni a educar a nadie ni a amar a nadie, viniste a ser quien eres tú. La Luz que eres tú. Simplemente déjate ser y descubre cada acto, cada conducta que tú decides, no como la intención de la personalidad que busca salvarse sino como la manifestación, espontánea y natural de dejarte ser quien eres.

El mismo acto, puede ser dos cosas muy diferentes; la misma exacta conducta puede ser dos cosas muy diferentes: la reafirmación del ego que busca salvarse o la manifestación del ser que busca encontrarse y manifestarse.

En el primero hay ansiedad, intencionalidad, ajetreo. En el segundo hay PAZ, porque sabes que no hay nada que hacer para nadie, que todo es perfecto, que solo es el privilegio de saberte y descubrirte a través de un cuerpo.

Observa desde ahí entonces tus conductas, tus acciones y, simplemente, ve aprendiendo a discernir desde dónde vienen: ¿desde la intencionalidad de un ego o desde la manifestación de quién eres que empieza su día agradeciendo la vida por la vida misma?

Pero no te juzgues, si descubres que es el ego solo obsérvalo y di ‘mira, es el ego el que me está llevando a abrazar a esta persona’ ríete y déjalo pasar. Con eso se disuelve. Solo observa, solo discierne cada acto, cada conducta y cada decisión de tu día, desde la energía, desde la experiencia ¿qué sientes?, ¿es el ego o es la manifestación? Siéntelo y ya y da el siguiente paso.

Así, así se re-educa a la mente, sin calificarla, sin juzgarla, sin exigirle, nada más dándote cuenta y siendo tú quien eres.

Ahora sí ya….

(Jajajajajajajajaja)

Gracias. Gracias. Gracias.

 

Comentario “Ancore

Es que ¡qué claro!, caray… (risas de todos). Sí, sí… Si al principio del día podemos definir esa estaca, le llamo yo de, esto es la vida, esto soy yo, pero como experiencia y ese es el valor, esa es la oportunidad de hacerlo al principio del día cuando hay poco ruido acá (señalando la cabeza), eres capaz de generar la experiencia y pones tu referencia de experimentar la grandeza de quien eres, que es la vida, nada más. O sea no son conceptos de ‘soy Dios’ y soy… Es la vida que sientes, no es un concepto, es la grandeza de estar vivo, y ese es tu punto de partida, esa es tu referencia: el experimentar eso.

No necesitas estar recordándolo durante el día porque no es un concepto lo que estás experimentando al despertarte, es una experiencia; simplemente experiméntalo, experimenta la grandeza y el agradecimiento a esa grandeza, y ahí ya quedó grabada esa referencia y entonces, durante el día, esa experiencia va a ser la referencia que te va a permitir, que va a provocar que puedas discernir.

No podemos discernir cuando no hay una referencia de la que partes, ¿no? Entonces nada más asegúrate, 10 minutos, de generar esa experiencia, y no se frustren si cuesta trabajo al principio pues, lo he dicho también otras veces, cuando empezamos el día y decimos a ver vamos a agradecer, decimos ‘gracias’ como un acto, como un concepto, desde acá… (señalando la cabeza) estamos acostumbrados a decir gracias, mucho gusto… acá, va a tomar tiempo quizás, a que ese ‘gracias’ pase de acá (cabeza) a acá (corazón) y se genere como una verdadera emoción del agradecimiento por la experiencia de la vida, de sentir, es una vibración…

Y esa experiencia no el concepto, la experiencia es la referencia. Si lo marcas bien a lo largo del día vas a ser capaz de discernir para observar, esa es toda la tarea.

¿Lo intentan?

(Más risas)

Por José Martí C.

Acerca de José Marti

José Marti
José es un fiel amante de la naturaleza y de estar en continuo contacto con ella. Ha dedicado su vida al servicio de las personas en su ambiente laboral. Caminó al lado del maestro espiritual y gran amigo, José Luis Villanueva y, desde entonces, se rebeló como un leal transmisor de la enseñanza del Maestro, compartiendo los mensajes de amor y expansión de consciencia hasta el día de hoy.