La importancia de integrar la energía femenina

Por Alicia Infante

Como psicóloga junguiana me he acercado a la vivencia de lo dual; aprendiendo a ver la dualidad no como opuestos separados e irreconciliables, sino todo lo contrario.

Hablando específicamente de las energías masculina y femenina, aprendí la importancia de su integración para un mayor equilibrio en nuestra psique, conociendo sus cualidades ,tanto positivas como negativas, y sabiendo que, de una u otra forma, todas se manifiestan. De esta manera, podemos integrar las positivas y reconocer las negativas decidiendo, en la medida de lo posible, no actuarlas.

Como mujeres de este tiempo, nos es difícil a algunas “soltar la canasta”. Recuerdo una ocasión que estaba en el mercado con quien era mi pareja en ese momento; cuando él se ofreció a ayudarme a cargar la canasta de las compras yo me negué de inmediato pensando: “Yo puedo con la canasta, no necesito que me ayuden a cargarla”.

Este comportamiento que yo llamaba independiente, y del que me sentía muy orgullosa, causó un desbalance en mi relación, pues mi negativa inconsciente a permitir que lo masculino cumpliera con su rol, aceptando su protección y ayuda, me debilitaba psíquicamente, generándome enojo y desconcierto sin saber porqué; paradójicamente pensando, conscientemente, todo lo contrario.

Veamos cuáles son algunas de las cualidades femeninas positivas y negativas:

     Positivas                                                 Negativas

  • Amor incondicional                           – Manipular
  • Nutrir                                                    – El chisme
  • Contener                                               – La victimización
  • Incluir                                                   – Debilidad
  • Crear (dar vida)                                  – Pasividad
  • Receptividad                                       – Ser metiches

Cualidades masculinas:

     Positivas                                                      Negativas

  • Capacidad de acción                             – Agresividad
  • Protección                                               – Imposición
  • Proveedor                                                – Falta de escucha
  • Exclusión                                                 – Crueldad
  • Pragmatismo                                          – Violencia

Al conocer las cualidades positivas y negativas de estas energías que viven en mi interior, he trabajado con el miedo a perder mi independencia si permito la ayuda y protección de un hombre. Esto me ha permitido también trabajar en mi consultorio con mujeres que vienen de madres y abuelas sumisas, pasivas y en algunos casos victimizadas (cualidades negativas de lo femenino), polarizándose y valorando demasiado su independencia, capacidad de decisión y el ser proveedoras de una familia; cualidades importantes, sí, pero incompletas si no se equilibran con la capacidad de contención, de receptividad y reflexión entre otras.

De nada nos sirve la independencia, si no aceptamos la ayuda cuando es necesaria. De nada nos sirve ser capaces de tomar decisiones importantes, si no somos reflexivas. De nada nos sirve ser buenas proveedoras, si nos olvidamos del gran valor de aprender a recibir.

El mundo está cargado de energía masculina negativa en este momento: la agresividad, la violencia y la no inclusión son el pan nuestro de cada día; es por eso que me parece tan importante suavizar, redondear, contener, transformar toda esta negatividad empezando por hacerlo en nuestra vida personal y entorno inmediato. No hay manera de que este cambio no tenga repercusiones en nuestras sociedades y en nuestro mundo regalándole equilibrio.

Acerca de Alicia Infante

Alicia Infante
Diseñadora de modas de origen, la inquietud por conocerme mejor, me llevó a estudiar psicología a una edad madura. Terminé la maestría en terapia de pareja y a lo largo de todos estos años de estudio he descubierto que somos seres con infinitas posibilidades. Son estas posibilidades que se han abierto en mi vida las que comparto día a día con mis pacientes en una mágica retroalimentación que sana nuestras almas. Al ser de corriente Junguiana, parte de esta magia ha sido aprender a reconocer todos los arquetipos que viven dentro de mí en su lado tanto luminoso como oscuro para ir, poco a poco, integrándolos en un proceso de mucha riqueza personal no exento del dolor que implica a veces el crecimiento espiritual.