La glándula pineal

La glándula pineal, también conocida como epífisis cerebral, es un pequeño globo que tenemos todos los seres vertebrados en la parte central del cerebro, ubicada en el epitálamo. A pesar de que los científicos no han podido revelar todos los secretos de esta glándula, desde hace cientos de años muchas tradiciones, como la budista y la hinduista, ya sabían que en esta glándula se encierra un gran poder que puede contribuir al crecimiento espiritual del ser humano.

            Desde hace muchos años, se ha relacionado a la glándula pineal con el tercer ojo, que se localiza en el sexto chakra, o Ajna; lugar en el que se puede conectar el alma y la intuición a través de un portal que nos da acceso a otras dimensiones. Además, tal es la importancia de la glándula pineal que el filósofo francés René Descartes la concebía como la glándula más importante del cuerpo, pues al ser el tercer ojo, era la conexión entre el cuerpo y el alma; y por lo tanto esta glándula era la clave para poder desprendernos del mundo material. Hoy en día sabemos que la glándula pineal sirve para conectarnos con nuestra conciencia y que, al ser estimulada, se puede convertir en nuestra aliada para acercarnos al mundo espiritual.

            La glándula pineal se encuentra en su estado máximo cuando somos niños, pero al cumplir los siete años esta se va degradando; es por eso que es importante activarla y darle mantenimiento, para así poder disfrutar de sus altos beneficios para la salud física y espiritual.

            Para activar la glándula pineal y poder alcanzar estados altos de consciencia, lo primero que debemos hacer es descalcificarla, ya que muchas veces el ruido del día a día (como el tráfico, la televisión), los químicos como el flúor y las malas energías, pueden provocar su calcificación y alejarnos de nuestro estado natural de conciencia. Por todo lo anterior, si buscamos regresar a nuestro estado puro de consciencia, lo primero que se recomienda es comer solo alimentos saludables como las frutas y los verduras, además de eliminar el consumo de carnes rojas y aumentar nuestro consumo de espirulina, también se recomienda hacer ejercicio, leer y convivir en armonía con la naturaleza. De igual manera, para descalcificar la glándula pineal debemos desprendernos del medio artificial creado por el hombre y tomarnos unas vacaciones del estrés diario. Meditar en ausencia de luz es la mejor manera de olvidarnos del materialismo, al menos por unos momentos, y comenzar a reactivar nuestra glándula pineal; pero lo más importante de todo es tomar conciencia de nuestro cuerpo y nuestro estado mental, ya que al mantener el flujo positivo de energía aumentamos la vibración de la consciencia, y como consecuencia, esta se expande.

            Cabe mencionar que la glándula pineal es la encargada de producir la melatonina, una hormona derivada de la serotonina, que se encarga de regular el sueño durante el día y la noche, por lo que aquellas personas con una glándula pineal calcificada suelen mostrar signos de cansancio crónico, pues sus ciclos de sueño son irregulares; en cambio, una glándula pineal sana, que produce la cantidad necesaria de melatonina, permite un buen descanso, lo que propicia la calma, el flujo del pensamiento y la capacidad de introspección, es decir, todos los elementos necesarios para elevar nuestra consciencia y acercarnos al mundo espiritual.

            Ahora que ya conoces un poco más sobre la glándula pineal, busca trabajar en ella y mantenerla sana para así poder explotar todas las posibilidades que viven dentro de tu cuerpo y mente.

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