LA FAMILIA: UN CAMINO ESPIRITUAL DE EVOLUCIÓN

Por Alex Slucki

Conozco a demasiadas personas que se preguntan por qué “les tocó” la familia con quienes conviven frecuentemente. Esa familia: conflicto y oportunidad, elemento deseable o indeseable, motivo de dudas, temores, anhelos, añoranzas, nido para el amor más grande o bien trampa del rechazo que parece herir nuestros corazones, alberga en su esencia el secreto de la oportunidad mayúscula, aunque quizá jamás lo hayamos de percibir o entender de esta manera. Lo importante en este sentido es ofrecer aquí unos lineamientos que nos permitan comprender el poder sagrado de evolución que radica en nuestra propia familia.

Primero: nuestro árbol es el resultado de una cadena inagotable de herencias que provienen de tiempos remotos; aprendizajes insólitos que abarcan desde los aspectos más cotidianos, como los protocolos de convivencia, hasta la elección de una carrera que, en ocasiones, puede volverse una tradición; por ejemplo varias generaciones de artistas, médicos, maestros, abogados, etc. Es importante que si descubrimos y reconocemos estas herencias como un aspecto natural de nuestra vocación, personalidad y forma de operar en la vida, particularmente las positivas, las podamos celebrar como un regalo que nos ha sido entregado orgánicamente; algo que, digámoslo de forma sencilla, opera en nuestros genes y, por lo tanto, se vuelve un aspecto normal de nuestra vida sin necesidad de luchar por ello.

Segundo: en toda familia habrá elementos que las nuevas generaciones podríamos catalogar de indeseables. Cuando los hijos descubrimos que nuestros padres tienen “defectos”, en realidad estamos también comprendiendo la oportunidad que se nos ofrece de corregir ciertas pautas del ámbito familiar: puede tratarse de vicios o hábitos poco sanos, actitudes negativas, temperamentos que pueden malearse si realizamos el trabajo interno para liberarnos de las cadenas de estas herencias cuestionables. Nuestro sentido crítico debe estar enfocado para no quedarnos en las tinieblas de la insatisfacción, reciclando emocionalmente lo que nuestros padres deberían o no hacer, o bien dejar atrás.

El tercer y último aspecto, a mi juicio, es el que menos se ha comprendido por generaciones enteras: venimos a realizar una contribución. Cuando un familiar descubre un camino enteramente distinto al ya conocido; cuando, por ilustrar el punto, en la película Billy Elliot, el protagonista ignora el boxeo (y la dureza del trabajo en las minas de carbón porque desea dedicarse a la danza clásica), el personaje está abriendo un panorama completamente nuevo, quizá desconcertante, para todo su linaje; está realizando una mágica labor de evolución que enseña, a todo el árbol genealógico, los caminos insospechados por los que podrán andar las generaciones futuras, así, continuando con el proceso evolutivo que nadie antes hubiera imaginado. Esto, en teoría, debería ser visto como una labor extraordinaria, en lugar de un problema familiar. En algún nivel, de alguna manera, todos intentamos proponer una transformación en la dinámica. Es así como se completa el gran intercambio entre generaciones: quienes nos anteceden nos entregan sus herencias positivas; nos brindan la oportunidad de corregir los vicios y podrán, si así lo desean, sorprenderse ante el vuelo mágico de lo que las nuevas generaciones deseamos comunicar, trayendo siempre esperanza y evolución a una Tierra que con cada nacimiento vuelve a colmarse de promesas.

Alex Slucki

Mayo, 2016

Acerca de Alex Slucki

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Mi pasión es trabajar con los Arcángeles y Maestros Ascendidos de quienes he aprendido la mayor parte de lo que sé. A lo largo de 20 años sus enseñanzas se han convertido en todo un sistema para el desarrollo Integral del ser humano, abarcando todos los temas universales que comprenden una vida en la Tierra y también en conexión con el Cosmos. Busco a través de mis técnicas elevar la consciencia del Ser, incrementar la vibración de amor, luz, prosperidad y bienestar de nuestra propia frecuencia y del planeta y lograr la Interconectividad de todos los seres con las otras dimensiones. Los Mensajes de los Arcángeles y los Maestros Ascendidos son la base para lograr un continuo crecimiento y, ya sea de forma paulatina o espontánea, experimentar nuestro máximo potencial y también nuestra iluminación. Al lado de Jorge Medina Velten, hemos fundado el proyecto Cielo-Tierra mediante el cual ofrecemos salud integral de cuerpo, mente, emociones y alma. Jorge me complementa dando masajes para que la energía que se mueve en las sesiones quede bien integrada y aterrizada. Hemos realizado este trabajo juntos por cerca de 13 años y en varios países como: México, EU, Canadá, España, Guatemala y Holanda.