Invierno y el final de un año en el calendario

La vida y todo lo que de ella se desprende tiene ciclos, unos que inician, otros que transcurren mientras que otros terminan. Como las estaciones del año que llegan para darle después paso a la siguiente.

 

El invierno, para el hemisferio norte de nuestro hermoso planeta, sucede justo a finales de diciembre en el que se celebra, además, la conclusión del año que marca el calendario. Sin embargo, el invierno no termina con el año y se sigue hasta que, en marzo, le da la bienvenida a la primavera.

 

Si tú eres de las personas que gusta de seguir lo que tu cuerpo te dicta o va necesitando y valoras estar en sincronía con la naturaleza, el invierno es una buena época para estar en ese estado de calma que muchas veces añoras.

 

En pocos días, el 21 de diciembre precisamente, es el solsticio de invierno y la energía en el ambiente invita a la introspección, al silencio, a darte muchos momentos de soledad tranquila para meditar y permitir que descanse tu alma.

 

Totalmente contrario a lo que, por lo general, las personas en occidente viven, ya que en diciembre el furor por las fiestas y la ansiedad por comprar y consumir, porque así lo dictan algunas tradiciones mercantiles, van en contra de lo que naturalmente el ser humano necesita.

 

Si quieres, si lo sientes, este invierno dale a tu cuerpo el descanso que requiere, duerme más horas, y entra en contacto con tu ser interior. Procura tener momentos de silencio. Evita entrar en el caos que generan las compras. Es el perfecto momento para ello. Vivir la calma que la naturaleza vive, de aparente muerte, para renacer, más adelante con el Sol de la primavera.

Acerca de Editorial ioSoi

Editorial ioSoi
Equipo editorial de iosoi.la