Integración

Por Ana de la Macorra

La mexicanidad es regresar al origen de nuestro pueblo México… es un movimiento que recuerda y revive las raíces de quienes habitamos este gran pedazo de la Tierra; con sus energías, sus tradiciones y su calor. México es un país rico en experiencia, y justo por eso, es y debe ser ejemplo para el resto de países en el planeta. Aquí se integran culturas de gran trascendencia, aquí se forja la nueva raza que, a partir de su historia como pueblo, se ennoblece como ser consciente de estar en la Tierra.

Nuestra historia está llena de traiciones y dolor; y a la vez, llena de lucha, alegría y esperanza. Es a partir de esta historia que la consciencia del nuevo hombre y la nueva mujer se da. México es la integración de corrientes culturales que dan como resultado una nueva propuesta de un estar en el mundo más completa y de mayor armonía.

Vasconcelos llamó raza cósmica a los pueblos que «están destinados a unirse progresivamente en la Tierra». Mucha gente no estará de acuerdo, pero gracias a la conquista, en especial a Cortés, que sirvió de puente para la unión de dos culturas tan ricas en todos sus aspectos, que el nacimiento de esta raza cósmica mexicana, se empezó a gestar. Lo mismo se da para todos los pueblos latinoamericanos.

Carlos Orestes Calderón Tena, propone, en su desmitificación de la conquista, que “solo mediante el impulso de una sociedad más equilibrada el pueblo de México podrá desarrollarse plenamente, y solo mediante la apreciación de la herencia indígena y la desmitificación del legado hispano por igual, se alcanzará una identidad nacional más digna, sana y fructífera”.

Nuestras raíces son indígenas mexicas y son españolas. No podemos negar una o la otra. Somos, venimos de la integración de las dos culturas y, la aceptación de esto, nos da la fuerza que hemos necesitado a lo largo de tantos años…

De la misma manera, estamos integrando nuevas maneras de ser, con nuestros hijos e hijas, con respecto a nuestra pareja, integrando mayor respeto por nosotros mismos y nuestra vida, teniendo más cuidado ecológico… mayor tenacidad para lo que nos proponemos. Ya dejamos atrás lo conformistas, no más mediocridad y ahora estamos dispuestos a volar para estar mejor y tener una vida viva.

Nuestro símbolo, el símbolo de nuestro México lo muestra mejor que las palabras: el nacimiento de la nueva raza, una raza humana con consciencia elevada y plenitud, de total respeto y amor por lo que ES.

El águila que se come a la serpiente, parada sobre un nopal: es la integración del ser que se arrastra y está en total conatcto con la Tierra, total arraigo, con el ser alado, que por su capacidad de volar, se eleva y puede ver grandes distancias y con mayor perspectiva y cerca del cielo. El nopal… pues ¿qué otra planta es más característica de este territorio mexicano que el nopal? Aquí nace la nueva raza.

Hacia allá vamos, ya falta poco…

Psic. Ana de la Macorra

Acerca de Ana de la Macorra

Ana de la Macorra
Poeta, escritora y psicóloga clínica, Ana de la Macorra, ha dedicado su carrera al servicio del crecimiento humano y la expansión de la consciencia. Entre su extenso currículo, sobresalen sus más de 25 años de experiencia como psicoterapeuta; la autoría y publicación de los libros Hondos los Suspiros y DIOSOY: ser esencia y en presencia; así como su papel como directora, fundadora y editora del primer sitio integral en servicios de crecimiento humano www.serluna.com