Este es un llamado

Por Ana de la Macorra

Este es un llamado a todas las mujeres… seres de fortaleza y ternura inagotables, seres de creación y belleza hacia dentro y hacia fuera; mujeres en cuya mirada habita la abarcancia de la comprensión que nutre con la luz que emerge desde la profundidad del alma. Este es un llamado para llevar a cabo nuestra misión de convertirnos en lo que somos: diosas con cuerpo humano. Es un llamado a tomar acción, re-conectarnos con nuestra esencia y a ofrecerle al mundo la profunda sabiduría de nuestro corazón.

Si quieres unirte a nuestra misión, habría que realizar lo siguiente:

Primero, debes amarte absolutamente como la mujer que eres en todos tus ámbitos, en todos tus quehaceres, en todos tus sueños, en todo lo que sientes y haces.

Ama a tu cuerpo, como sea que esté, pues es tu vehículo y tu templo. Ámalo y, en ese amor, cuídalo y respétalo todos los días venideros, a partir de hoy… siempre HOY.

Disfruta de tu estar en el mundo gracias a tu forma física, tu templo sagrado, sé quien eres.

Ámate en tus emociones, en tus múltiples sentires… Acéptalos y modifícalos si acaso te evitan estar en paz, pero desde la aceptación, siempre la aceptación, porque ahí radica la sabiduría que debes integrar en tu camino; y claro, desde la comprensión de su existir en tus adentros. Recuerda que toda emoción puede ser liberada y transformada en otras que sean más armoniosas con el plan de vida que tengas para ti.

DIGNIFICA por completo y en lo más alto de tu sentir tu ser como mujer. Sí, dignifícate. Sé quien eres. Redescubre el poder de tu sexualidad. Tu cuerpo es sagrado y el sexo lo es también. De hecho, tu sexualidad es un camino delicioso para llegar a planos de existencia que van más allá de este… En cada orgasmo, puedes conectar con el origen esencial del Todo. Vívelo, disfrútalo, depende solo de ti. Practica tantra; respira consciente; aprende a volar más allá de tus genitales, que son solo la clave que te conduce a traspasar el umbral que atraviesa la maya para llegar a sentir la plenitud de tu real Ser, de tu verdadero Yo, y entonces, desde ahí, manifiesta ya la grandeza de ser humano.

Evita entregarle tu energía sexual a otros… es tuya, te pertenece, y en ella te expandes en el amor más absoluto de creación divina.

¡Diosa! Co-creadora de vida, en ti habitan todas las posibilidades de expansión y la facilidad de elevar tu energía con solo quererlo. Creadora de energías que abrazan desde la distancia todo lo que es, y que, en ese abrazo multifacético, nutren de humedad y calor los huecos sensibles de la existencia.

Deja ya de someter al hombre con tu embrujo sexual, permítele crecer, deja de dominarlo con engaños y manipulaciones, haciéndole falazmente creer que es muy potente y viril cuando te paga por sexo o usa tu imagen para vender llantas en una vulcanizadora, cuando en realidad está tan lleno de carencias y de miedo. Dale al hombre la oportunidad también de dignificarse ante ti, mujer.

Transfórmate y enséñale al hombre a amar, primero a sí mismo y luego a todo lo demás, sobre todo, enséñale a sentirse agradecido con la Madre Tierra. Deja de protegerlo con mimos maternales que lo esclavizan, y deja de donarle tu poder, porque luego por eso quieres que se encargue de tu vida: porque dudas de tus capacidades, porque dejas de creer en ti, o porque entregas tu dote para que el otro se haga cargo de administrarla, y al final no te gusta cómo lo hace.

Finalmente, ponle un alto total a los reclamos. Ya basta de poner al hombre como única meta de felicidad, de protección, de valor, de vida.

Entonces, y solo entonces, el hombre podrá relacionarse contigo, mujer, de manera más libre y armoniosa; pleno de respeto y admiración por su contraparte: tú.

Hombre y mujer… no somos iguales, mas sí somos lo mismo. Dos caras de la misma moneda. Nos necesitamos como el día necesita de la noche y la noche necesita del día. Así nos compenetramos y así nos sabemos. Espejos en el recorrido de cada alma y su otra alma-complemento. La hermosa danza de los opuestos de donde el movimiento surge para vibrar en frecuencias cada vez más y más altas.

Este es un llamado a las mujeres del mundo a dejar de ser competencia unas con las otras. ¡Esto es urgente! Reconócete en otras. Ya basta de traicionar y lastimar a compañeras y congéneres. Todas compartimos la misma lucha triunfal de regreso a ser lo que somos. Basta de envidias y críticas que duelen, que apagan, que rompen y separan. ¡Lo que le haces a otra te lo haces a ti misma, mujer! Recuerda que somos la misma. ¿Te has detenido a sentirlo? Repites y repites historias viejas, de otras energías, de energías densas, de energías que apestan a clichés de TV… lejos, muy lejos del amor que mereces darte en todo instante, HOY… Siempre.

El llamado imperante a las mujeres del mundo también es a abandonar de una vez por todas el rol de víctima, de débil, de miedosa, de abnegada, de sufrida, de inferior, de resentida… Tú, mujer, suelta todas las ataduras, las anclas, los grilletes, los lazos que detienen tu vuelo a las altas montañas de tu placer, donde te podrías expandir tanto… tanto… que el gozo se volvería inefable.

Quizás te lo puedas empezar a imaginar, y en cada respiración lenta y profunda que hagas a partir de ahora que lees este llamado, puedas conectar cada vez más con ese estado en el que, el Todo, se llega a percibir en tu pecho, en el Sagrado espacio de tu corazón. Y, en esa paz que logres, mujer querida, sabrás de tu poder.

Respirando y generando amor, dulzura, gracia, creando la belleza que te es característica, intrínseca de tu vibración, conectarás con tu diosa y, desde quien eres, manifestarás tu creación en tu vida.

Ya es hora de que todas las mujeres del mundo nos unamos en el amor que somos; y lo que somos es: una misma.

Mujer… reconecta con tu corazón.

Ana

Acerca de Ana de la Macorra

Ana de la Macorra
Poeta, escritora y psicóloga clínica, Ana de la Macorra, ha dedicado su carrera al servicio del crecimiento humano y la expansión de la consciencia. Entre su extenso currículo, sobresalen sus más de 25 años de experiencia como psicoterapeuta; la autoría y publicación de los libros Hondos los Suspiros y DIOSOY: ser esencia y en presencia; así como su papel como directora, fundadora y editora del primer sitio integral en servicios de crecimiento humano www.serluna.com