Estar triste…

Por Lucrecia Villanueva Struck

El enojo y la tristeza son emociones generalmente consideradas negativas, por lo que tienden a ser poco aceptadas. Es así como, a lo largo de nuestra vida, nos «entrenan» para no enojarnos, para sonreír y siempre pasarla bien. Nos piden no entristecernos, a pesar de que ser humano implica tener todos estos sentimientos.

Sin embargo, estar triste también es importante y sano, pues te permite saber que el rumbo que llevas quizá no sea el correcto, y por lo tanto, te da la oportunidad de verificarlo.

Estar triste te permite recordarte de tu vulnerabilidad y eso te vuelve humilde.

Estar triste te lleva a quedarte quieto, y así poder entrar en tu interior para escucharte y conocer tus secretos, aquellos que prefieres fingir que no existen y que, quizás, los encuentres con un gran regalo de sabiduría.

Estar triste te permite llamar a tus amigos, acompañarte de ellos y saber quiénes están realmente contigo.

Estar triste equilibra, calma, te da profunda sabiduría, y te enseña a ser más humilde.

Sí, vivir la tristeza es importante, sin embargo, ten cuidado, no permanezcas ahí demasiado tiempo, no vayas a creer que “eso” eres, porque al igual que la felicidad, la tristeza es un estado pasajero.

Estamos en continuo movimiento y solo al adentramos en cada estado emocional podremos encontrar el equilibrio.

Acerca de Lucrecia Villanueva

Lucrecia Villanueva
Psicóloga experta en Regresiones a vidas pasadas, con la convicción de que cada ser humano puede ser feliz y pleno en su vida. Por lo tanto, su ámbito de acción es acompañar  a los demás a descubrirse a través de psicoterapia, conferencias y cursos, para lograr el desarrollo de su potencial. Actualmente trabaja en Regresiones a Vidas pasadas; Psicoterapia individual y de Pareja; en el ITAM, AMETEP y es entrenadora certificada de Siete Semillas de Amor y de Abundancia.