Esmeralda, la piedra de las hadas, de esperanza y verdad

Por Nina Llinares

El nombre de Esmeralda deriva del latín y su significado es “brillar” y, a su vez, deriva de la palabra persa “smaragdus”: esperanza.

De entre todos los minerales verdes de la verdad, la esmeralda posee la mayor variedad de gama cromática verde: 40 tonos diferentes que puede mostrarnos y, enamorarnos con su belleza sin igual.

Considerada piedra preciosa, (la tercera más valorada después del diamante y el rubí) ha sido codiciada y admirada tanto por hombres como por mujeres, tanto como joya como medicina. Adentrémonos pues en este bosque mágico del reino mineral.

De las Hadas, de la Eternidad, de los buscadores del Grial, de la Verdad, de la Luz más Bella, de los Bosques de Otra Realidad, de la Eterna Juventud, de la Esperanza, del Corazón Valiente… todos estos nombres y muchos más definen la fascinación que en todas partes y desde hace tantos siglos despierta la belleza y el misterio de este mineral verde.

Su color:
En su composición química está presente, entre otros componentes, el cromo y el vanadio, responsables de su magnífico color verde; verde esmeralda ya se ha quedado como denominación específica cuando cualquier persona quiere matizar el color verde de manera particular.
La esmeralda es casi tan dura, y en ocasiones más, que el cuarzo, llegando a tener una dureza 8 en la escala de Mohs.

Su antigüedad:
La esmeralda es una de las piedras considerada joya, es de las más antiguas valoradas por hombres y mujeres, seguramente por la fascinación de su impresionante color y también por su dureza.
Hace siglos, las esmeraldas más bellas eran sacadas de minas situadas en Egipto.

Sus leyendas y curiosidades:
Se dice que, en tiempos del matriarcado, las sacerdotisas de la Diosa, utilizaban el poder de la esmeralda para comunicarse con las hadas y llegar hasta su realidad paralela sin perder la conexión con la realidad material.

Se sabe que, para Cleopatra, las esmeraldas eran mucho más que sus piedras de adorno favoritas. Para esta especial mujer, las esmeraldas eran su pasión y se cuenta que vivía rodeada de esmeraldas que le conferían un especial atractivo, belleza, sensualidad y magnetismo, llegando a comprar para su propio deleite las minas de esmeraldas situadas en el Mar Rojo.

Su procedencia:
Las esmeraldas vienen de Colombia y de Brasil y los yacimientos de esmeraldas de gran y especial calidad están en Zambia.

Su poder sanador:
Llevar esmeraldas o utilizarlas en cristaloterapia fortalece las capacidades artísticas y creativas; desbloquea y/o incrementa la inspiración.
Resulta muy eficaz para elevar la vibración del campo bionergético y prevenir así a las personas de la enfermedad.

Llevar un anillo con una esmeralda otorga una vibración especialmente carismática, magnética y seductora, sobre todo si la profesión o trabajo está relacionado con el trato con el público, el arte, la inspiración creativa o la comunicación.

Verde de la verdad: impecabilidad.
De entre todos los minerales verdes, la energía de la esmeralda simboliza la de mayor compromiso y significado en el camino evolutivo espiritual, ya que induce, abre y fortalece el aspecto IMPECABLE del ser humano. Cuanta más pureza y buenos sentimientos albergue la persona, mayor será la radiación beneficiosa que aportará la esmeralda.

Elegida como piedra personal, ayuda a superar los estados de tristeza y depresión; incrementando la alegría de vivir, la confianza en el porvenir, fortaleciendo la esperanza, y el optimismo.

La esmeralda es una de las piedras más estimadas para meditar:
Sus cualidades vibracionales permiten unificar mente-corazón-intención y permitir acceder a realidades de otros niveles dimensionales que también forman parte de la realidad humana-espiritual; guías espirituales, Ángeles, yo superior… conexiones que, al relajar la mente racional, se revelan de manera sencilla y natural ya que por otra parte, la vibración de la esmeralda permite seguir manteniendo el sentido de la proporción que permite seguir teniendo los pies bien arraigados al suelo.

La esmeralda es una piedra para terapeutas, para Médicos del Alma. Aporta la cualidad necesaria para recuperar el equilibrio energético. Induce al orden en aquellos aspectos donde psicológicamente la persona necesita tenerlo.

En terapia presencial se aplicarán esmeraldas en bruto o con calidad de gema, sobre el chacra corazón cuando se está atravesando importantes cambios de vida o bien circunstancias personales que se tienen que enfrentar.

Para cuidar nuestras Esmeraldas
Aunque la esmeralda es un mineral duro y resistente, se deberá tratar con sumo cuidado y evitar exponerla al cambio brusco de temperatura o al sol directo.

Artículo de Nina Llinares para la Revista EL DESPERTADOR DEL ALMA©, SEVILLA.
www.ninallinares.com

Acerca de Nina Llinares

Nina Llinares
Nina Llinares nació en Alcoy (España), es Escritora y Profesora de Enseñanza Privada de Técnicas Holísticas (Técnicas atlantes, canto sagrado para mujeres, master Reiki, cristaloterapia, floral, y cromoterapia, entre muchas técnicas más). Desde 1990 imparte sus actividades en España, Argentina, Uruguay, México e Inglaterra (Glastonbury). En estos y otros países de Latinoamérica y Europa participa en congresos, programas de radio y televisión, en la divulgación de los temas basados en sus libros: Almas Gemelas, Niños Índigo y Cristal, Alquimia del Alma: el poder del Yo Soy, Masaje Atlante y 15 títulos más.