El YO: Mi transformación (Primera parte)

Por José Luis Villanueva

(Nota de IOSOI: Profunda transformación al decirte a ti, a tu interior y sintiéndolo, lo que aquí José Luis nos comparte y continuar en la evolución constante de regreso al Origen. Eleva tu energía, crea plenitud.)

Ahora, he aprendido a canalizar mis pensamientos.

He aprendido también, a cambiar el sentido de estos.

A detenerme…

Antes de emitirlos de manera inconsciente y, esto por consecuencia, le ha traído a mi vida el autocontrol.

He iniciado en el verdadero proceso de regir el Ser a través del cual me expreso.

Esto lo he hecho a través de la constancia, cuando he clarificado en mi mente el objetivo de mi vida.

Entonces todos mis pensamientos tienden hacia una misma dirección.

Vibran en una misma intensidad, y los efectos son constantes. Si no lo he hecho, es importante que recuerde que para ello me preparo, que por ello me reúno y busco conocimiento que puedo aplicar en mi Ser y en cada una de mis experiencias.

Ningún otro sentido tiene el que yo me afane tanto en la búsqueda del conocimiento si no aplico, si no experimento día a día.

La vida: escenario para que yo practique en ella y desarrolle todo mi potencial que en mi interior permanece y vigente ha estado por mí siempre.

He caminado por distintos caminos.

He aceptado creaciones ajenas a mí.

Las he hecho mías, las he experimentado y en mí han dejado una gran enseñanza; y en este tiempo como Ser libre, autónomo, independiente de toda forma y constante en la comunión con mi Creador, con mi Yo divino, que mora y permanece en mi Ser, puedo ser y puedo elegir la experiencia que a mi Ser atraiga plenitud. Ya que de mí no depende nadie, ya que yo de nadie dependo; todo cuanto hago, todo cuanto realizo, lo hago con la consciencia de que eso Soy, de que así me expreso, de que así contribuyo y participo de los planos, de las formas en la mente de Dios.

Para esto, he hecho una revisión intensa de lo que soy, de lo que he hecho y de lo que he expresado en este tiempo de vida. Y cuán importante es haber revelado a mi Ser, reconocido y recordado cada instante de mi vida y lo que ella a mí me dio, me dejó, o lo que yo di y dejé en ella.

¿Por qué habría yo de repetir experiencias no gratas? Cuando ellas fueron generadas y creadas por el poder del Ser, por el poder que Yo Soy, y con ese mismo poder hoy tengo la oportunidad de generar experiencias y vivencias gratas a mi Ser. Con la misma intensidad, el mismo trabajo, los mismos elementos he de ocupar ahora para convertirme, repito, en un Ser constante.

Y, ¿qué es lo que he de realizar para mí en esta oportunidad?

Antes que nada, debo saber que ya SOY; porque a través de ello cualquier acción y reacción que mi Ser experimente en los planos de la mente, serán tan solo eso: experiencia del ser exterior a través del cual yo expreso mi poder, mi sabiduría y el amor.

Yo Soy algo eterno.

Yo Soy inmaculado, perfecto, constante.

Por lo tanto, nunca llegaré a ser más ni menos de lo que Yo Soy. Así, cualquier acción, situación y experiencia jamás hará que yo me sienta desilusionado, triste o agobiado, porque sé que, simplemente, experimento a través del Ser que el Padre hoy me permite para revelarme en la mente.

Mi razón en este tiempo es la de conocerme como creador; creador en potencia, transformador en potencia, ya que siempre he creado ideas y formas, y las he impuesto a mi Ser y al mundo en el que vivo y ya he sido también, transformador o transmutador inconsciente; siempre he intervenido en las leyes, a través de ellas me he movido y siempre he participado manifestando mi poder, solo que lo había hecho de manera inconsciente.

Ahora, atento estoy a cada expresión de mi Ser para que mi acción sea consciente, de antemano sepa yo qué genero y posteriormente qué recepto, cuáles son los efectos, y así, cuidadosamente, día a día, iré adquiriendo el dominio absoluto sobre la creación que he hecho en mí, de mí y para mí.

“Mí” significa algo que hago mío o tomo para participar momentáneamente y “yo” significa lo que verdaderamente Soy y es en mí eterno, permanente, e infinito. Puedo experimentar entonces con mi cuerpo, momentáneamente… pero sigo siendo Yo. Y tengo que concebir esto en mi mente, para que esta se haga un fiel recipiente de lo que Yo Soy, un fiel contenedor de lo que Yo Soy; y obediente y sumisa a lo que Yo Soy, se vaya transformando de manera suave, dúctil, moldeable, y así, haré de mi Ser algo digno de mí, algo digno de lo que Yo Soy, revelando así, en mi Ser el poder, la potencia que como esencia tengo, esta es mi labor y ha sido por siempre. Antes, no habría logrado separar lo que verdaderamente yo soy de aquello que he hecho mío para participar momentáneamente, pero hoy logro concebir de manera fiel y consciente esta realidad del Ser que Soy.

¿A qué debo y en qué debo ocupar la vida que fluye en mi Ser? A mostrar la plenitud. A quitar cualquier imposición u obstáculo que opaque lo que Yo Soy. He de perseverar y he de ser paciente para poder entonces resultar de acuerdo a la voluntad que en mí ya existe, ya que yo soy voluntad también. Y nada se opone a la voluntad. Recuerdo siempre que he aceptado limitarme porque me creía el ser externo, y al ser externo le han impuesto actitudes limitantes, dogmáticas e inconstantes, y al estar creyendo que eso soy, en eso me convierto, mas es tiempo de que me revele tal cual soy. Y revelarme es mostrarme no it en contra de nada ni de nadie mucho menos ir en contra de mí mismo, revelo a mi ser tal cual es y soy constante y paciente para que esto se realice.

Todo cuanto hago ya es importante.

Repito, el simple hecho de Ser ya es importante, porque de cualquier forma que sea, ya participo, ya conformo y ocupo un espacio en la mente de Dios y por lo tanto le doy una nueva forma y una apariencia. Mas si no es grato a mí cómo soy, he de transformarme libremente y seguir participando con la diferencia de que hoy habré de regocijarme por mi participación.

Toda la diferencia está en ello.

(Continuará… )

Segunda parte El YO: Mi transformación

Tercera parte  El YO: Mi transformación

 

Acerca de José Luis Villanueva

José Luis Villanueva
Nació en México el 16 de enero de 1960; gurú de profesión (como él decía alegremente después de su despertar espiritual en marzo de 1985). Los últimos siete años de su vida como humano los dedicó, por completo, a transmitir su enseñanza de Amor y expansión de consciencia a quienes la quisieran recibir así como a elevar la vibración del planeta. Durante todos esos años impartió gratuitamente varios cursos: “Ámate a ti mismo” y “Pensamiento Creativo” y “Ser Consciente Creativo”, además de dar diario meditaciones, pláticas, conferencias a enormes grupos de personas tanto en México como en Estados Unidos. Realizó varios viajes por casi todo el mundo compartiendo su vibración de Amor a todos los lugares que visitó. José Luis dejó su cuerpo el 27 de junio 1992 para estallar en miles y miles de partículas de LUZ que hoy brillan a través de cientos de seres humanos y no humanos. Si cierras los ojos, respiras a manera de suspiro y abres tu corazón, podrás conectar con su energía y sentirás vibrar el Amor más puro y alto... eres tú mismo.