El YO: Mi transformación (Tercera y última parte)

Por José Luis Villanueva

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Libérate.

Respétate y vive tu propia creación; y participa a quienes gusten de ella y toma de lo que gustes de tus semejantes. Jamás te impongas nada ajeno a ti. Hazlo por amor a sí mismo, por respeto a ti mismo y por confianza y poder en ti mismo. Te he simplificado lo que a través de tiempos te he venido diciendo. ¿Cuántas veces no te he hablado en distintos tonos, componiendo y creando para ti una comunicación para que ya seas y conozcas en este mundo la verdad que te mueve?

Hazlo ahora, hoy lo puedes realizar, es tu momento; es la oportunidad que tú mismo te das a través de la consciencia y de la confianza, sabiéndote eterno y todopoderoso por naturaleza divina.

Practica en ello, que ese sea tu afán y no distraigas tu atención tratando de entender a aquellos que ni a sí mismos se entienden. Si tú te detienes, y te haces en ti, y te conviertes para ti y en ti, no pasarás desapercibido porque brillarás tan intensamente que tu presencia por sí misma será digna de imitarse, siempre y cuando tú te sientas pleno y satisfecho de ello, no tienes que revelarlo ni anunciarlo a los seres que te rodean; acaso la naturaleza te habla y te dice “mírame”, mas no puedes evitar admirarla y verla por lo armónica, por lo perfecta y bella que es.

Vuélvete como esa naturaleza y no clames atención, deja que el hombre descubra lo bello, y si tú eres parte de ello en silencio serás descubierto y en ese instante serás digno de ser imitado.

No clames y no anuncies aquello que aún ni siquiera convencido estás. Convéncete en ti mismo de lo que eres y, si seguro estás, sé consciente de que el hombre podrá verlo en ti pero convéncete porque tu inseguridad aunque con palabras manifiestes lo contrario se siente, se percibe, se conoce, se aprecia o se desprecia.

¿Ves entonces cuánta labor tienes para ti y en ti? Día a día ve apartando tu atención en aquello que es inconstante y sé fiel a lo constante, atiende y percibe lo constante en tu vida, a ello abócate y en ello camina. Y vuélvete constante y eterno como es toda la naturaleza divina. Tú eres naturaleza divina, revélalo entonces a tu Ser y particípalo a tus semejantes. Sin darte cuenta, a través de estos días has venido dando pasos importantes, ahora eres libre porque te ocupas del presente, en el presente te realizas, en el presente eres y te vuelves eterno. No te preocupa el mañana, porque el mañana es para ti algo tan claro y perfecto y en esa paz lo recibes, y haces y realizas lo que la vida te ofrece en ese momento. ¿Por qué habrías de preocuparte y por qué habrías de enajenarte en un día que aún no llega y así dejar de vivir el presente?

¡Vívelo hoy, eso es lo que eres y siempre serás! Aprecia al máximo la forma en la que te contienes, ámala infinitamente, transmútala en amor, conviértela y sé capaz de siempre tomar nuevas experiencias para tu vida sin aferrarte y sin detenerte.

Quiero que todos estos días practiques la constancia. Recuerda, que te había dicho que el vacío era importante para ser llenado pero jamás se puede negar lo que se Es, y te has vaciado tal vez de actitudes, de metas, de intereses intrascendentes, pero el Ser vacío jamás puede negar el amor porque no se puede negar, entonces sé constante en el amor aunque en el vacío momentáneamente experimentes, y espera y practica la paciencia para que entonces llegue a ti el poder para mostrarte, en una forma distinta de acción.

Todo estos días son días de paz y de felicidad, de regocijo, porque es tiempo ya de vivir lo que el Padre ha prometido a sus hijos: la eternidad en consciencia llegará a tu vida, llegará a tu mente, por seguro tenlo, no antes de que hayas sido capaz de demostrarte cuán constante eres y, cuan pleno y confiado en tu Creador.

Toma pues para ti lo que hoy quiero darte: ( … )

La paz, la quietud, siempre te volverán al equilibrio.

… Hace mucho te dije, cuando tengas un conflicto, una duda y un problema, aquiétate, está en paz y deja de recrear el conflicto, la duda y el agobio, recuerda que eres tú quien incrementa aceptando el poder y aceptando que el problema existe.

No trates de darle explicación a tu confusión y a tu agobio; aquiétate y está en paz y se te olvidará porque no habrás ya de generarlo, de recrearlo; es tan simple, y toma lo que la vida te muestra en ese instante, y olvídate de aquello que en ese momento no tiene solución pero, por supuesto más tarde la tendrá; más adelante, y vive lo que tienes, y mucho tienes, recuerda.

¿Te has dado cuenta que tienes el poder para nulificar el agobio? Practícalo. No pienses, no trates de entender ni expliques el porqué de los conflictos, ni siquiera el que los genera sabe, responde a efectos de causas muy anteriores. Conoce tus causas y no trates de conocer las de tus hermanos, mucha energía desperdicias en ello y mucha intranquilidad le das a tu Ser. Compréndete, conócete y rígete, y una vez que eso hayas logrado habrás entendido que eres quien se dio a sí mismo, felicidad o infelicidad, y eres quien decidió participar con los conflictos de otros o con el amor de otros. Siempre ha sido tu decisión, entonces, con esa misma decisión, decide para siempre hacia qué vas a convertirte, en qué vas a transformarte y por qué lo vas a hacer.

Yo te invito a que te conviertas en el poder del que eres, en la esencia que te mueve y que lo irradies en el ser que te manifiestas. El poder, el amor y la voluntad son tus tres poderes que hacen posible tu existencia, úsalos en cada momento de tu vida y en eso conviértete.

Que lo que hoy conoces como humano, en ti permanezca en la mente que ocupas, para que cualquiera que sea la forma siempre en ella puedas regocijarte y transformarte siempre pleno y confiado.

Yo te doy amor, y así te ubico en vida distinta. Yo te doy paz, y así cesan para siempre tus conflictos. Yo te doy voluntad y en ello poder para que siempre tengas efectos prontos y sabiduría para que siempre sepas qué generas y cuáles serán los futuros efectos, con eso unjo tu Ser y en ello eres constante, mi Esencia se complace en servir.

Fluye y de eso mismo bebe. Así cuido yo, y así amo a mis hermanos, y así amo a mis criaturas y con ellas participo siempre. El amor es inagotable, ¿por qué habría yo de racionarlo? Siempre he sido y seré lo que Yo Soy y en cualquier forma en la cual me muestre he de revelar siempre lo que el Padre a mí me ha dado para dar; no puede mi Ser jamás sentirse más o menos de lo que es porque todo cuanto tengo lo tengo por su obra y por su gracia; y todo cuanto doy lo doy porque él a mí me lo ha dado, yo doy lo que recibo. Yo participo lo que he tomado y en ello me regocijo.

Vivo como humano, amo como esencia y espero que todos así lo hagan porque lo he experimentado y es el gozo más puro que mi Ser puede participar y mostrarle a los humanos.

José Luis Villanueva

 

Acerca de José Luis Villanueva

José Luis Villanueva
Nació en México el 16 de enero de 1960; gurú de profesión (como él decía alegremente después de su despertar espiritual en marzo de 1985). Los últimos siete años de su vida como humano los dedicó, por completo, a transmitir su enseñanza de Amor y expansión de consciencia a quienes la quisieran recibir así como a elevar la vibración del planeta. Durante todos esos años impartió gratuitamente varios cursos: “Ámate a ti mismo” y “Pensamiento Creativo” y “Ser Consciente Creativo”, además de dar diario meditaciones, pláticas, conferencias a enormes grupos de personas tanto en México como en Estados Unidos. Realizó varios viajes por casi todo el mundo compartiendo su vibración de Amor a todos los lugares que visitó. José Luis dejó su cuerpo el 27 de junio 1992 para estallar en miles y miles de partículas de LUZ que hoy brillan a través de cientos de seres humanos y no humanos. Si cierras los ojos, respiras a manera de suspiro y abres tu corazón, podrás conectar con su energía y sentirás vibrar el Amor más puro y alto... eres tú mismo.