El YO: Mi transformación (Segunda parte)

Por José Luis Villanueva

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Siempre has participado y seguirás participando en lugares, en tiempos. Ahora, empieza a participar con consciencia y sabe que tú eliges y te ubicas donde tú vibras. Vibra alto entonces, ama intensamente y sé cada vez más ilimitado, y sé cada vez más constante y sé cada vez más sabio porque mientras más alto vibres más próximo estás del centro de tu esencia, de tu eje, de tu YO perfecto en consciencia.

Amar, es la única forma de lograr esto. Pero al amar no confundas el amor con las actitudes que los humanos califican como “amor”. Amar es reconocer que cada partícula de tu Ser vibra y a través del conocimiento de que vibra, porque son emanación divina, esa partícula tuya intensifica cada vez más su vibración. De esa manera tu propio Ser te ubica en corrientes de vida distintas y conoces experiencias nuevas en las cuales te sientes identificado y afín, porque ya vuelves a ser lo que eras en un principio, y hoy, vuelves a reencontrarte con ello.

No importa tu forma, siempre participas en regocijo. Válete de ella en este tiempo para conocer la plenitud en este estadío; sabe de ella para compartir en una parte del Todo la plenitud que no se conoce, en constancia, en este lugar en el que los hombres han impuesto sobre su perfección creaciones aún muy limitantes y, por lo tanto, inmersos en ellas no han descubierto que la vida es el regocijo constante, la plenitud permanente.

Se oye simple: DISCIPLINA, disciplina entonces como comencé diciéndote: a detener tu pensamiento cuando este sea un pensamiento que contenga en sí, un decreto de carencia. A detener tu pensamiento cuando este autorice a la mente a limitarse. Emite pensamientos de tal sutileza que te sientas pleno de haberlo emitido. Víbralo en tu Ser, matízalo de tu sentimiento para que a través de ello cada acción tuya, bien pensada, bien sentida, acción congruente, coherente y vertical tenga.

¿Por qué habría de fallar si siempre ha funcionado en ti este proceso? Pero, ¿cuántas veces en tu existencia piensas y no sientes de antemano lo que pensaste y lo que emitiste?

Te expresas instintivamente sí, pero con un patrón contaminado. Quizá mañana a través de la constancia vuelvas a expresarte instintivamente, pero te hayas convertido en un virtuoso y, de ti, sin temor a equivocarte y ya sin estar alerta y atento, emitas siempre de tu Ser una vibración armónica, una actitud armónica y un pensamiento fiel, coherente, a la armonía de tu Yo divino.

Esto habrá de ocurrir en un tiempo muy próximo porque a través de la constancia, tu vida ya ha cambiado. Pero ahora es tiempo de que te sientas pleno con ello porque la vida no tienes que hacerla como un robot que no siente el regocijo de estar vivo. Disfruta intensamente de la vida que te mueve. Disfruta y aprovecha al máximo las capacidades de tu Ser, pero que, cada uno de los efectos, de las vivencias, sean para ti de regocijo. Utiliza al Ser que eres y sostenlo con la energía inagotable de tu esencia. Dale la orden siempre de revitalizarse. Tú eres quien lo rige, recuerda: tú eres quien lo alimenta, tú eres quien le ordena, tú eres quien lo guía, tú eres quien lo lleva; llévalo bien, con un infinito amor, confianza y paciencia de que aun tu experiencia y tu camino es el proceso que más adelante revelará ante ti la belleza de tu creación.

Tente paciencia entonces, pero sé constante. Repite, día a día, actitudes de las cuales orgulloso y pleno te sientas. No las hagas esperando el estímulo de quienes te rodean porque entonces te convertirías en inconstante, ya que ellos no siempre están alertas a los cambios que tú vives y muy ocupados están en ellos mismos; porque entonces esperas la aceptación o la reprobación de aquellos que al igual que tú experimentan.

Evítate entonces la desilusión. No dependas, genera tú y sé constante. Recuerda que el mundo vive su propia creación, pero tú, en este tiempo tienes la oportunidad de ascender a planos distintos de vida en este mismo mundo en el que conozcas la plenitud, aunque el mundo exterior infeliz sea por su propia decisión.

Sabe que el Padre, cuando sus hijos verdaderamente, honestamente, le piden guía, guía les da. Jamás niega a sus hijos experiencias que ellos mismos hayan generado para sí. Pero cada día y en cada momento, cada forma, cada vida, cada movimiento es importante; existe, por lo tanto: participa y por participar ya se ES.

Entiéndelo, ser humano que hoy te digo que ya eres.

Que disfrutes al máximo cada instante de tu eternidad. Que seas pleno, que generes, que actúes con consciencia, conocimiento de causa conocimiento de efecto. Todo se te ha dado ya. Confianza te falta en ti mismo. Atrévete a expresar fielmente el poder de tu esencia. Eres infinito, eres eterno, toma de esta vida simplemente lo que te plazca y emite de esa manera lo que hayas generado para participar y aporta siempre. Procura no pedir exteriormente para que no haya frustración en tu vida y aprende a sostenerte de la fuente inagotable de tu Ser Divino.

Es muy simple, simplemente hay que ejercitar, hay que revelarse, hay que mostrarse, hay que demostrarse a sí mismo cuánto poder, cuánta capacidad en ti existe. La práctica te demostrará la intensidad de este. Hace mucho te dije: poder en, por y para ti, no para los demás porque ello te involucra, y si a ti te han dado la oportunidad de experimentar y se te ha dado una parte de mente para que en ella puedas hacer y transmutar, ¿por qué habrías de intervenir en aquellos que al igual que tú tienen una parte proporcional del Todo.

Puedes mostrarte, sí, para ser digno de imitarte o digno de rechazarte, porque existen mentes que no son capaces aún de generar vivencias para sí mismos y repiten vivencias de patrones, moldes, ideas y formas de vida de otros seres y, de esa manera, la mente influye a la mente y el Ser influye al Ser.

Es perfecto cuando esta influencia es la que a ti te corresponde y eres afín a ella, por eso existe la ley de los afines, por eso existen planos y formas de vida específicos, de alguna manera te ubicas en la intensidad de vibración de lo que eres y has dado a tu Ser.

Vibra aún más alto y ubícate en un plano de consciencia tan ilimitado que tu sola presencia emane a todo su alrededor opulencia, brillo, luz, y sabiduría eterna. Esa es tu labor. Recuerda que por delante el tiempo es infinito para ti. El espacio te contiene y, este, es tu escenario.

Toma entonces con esa confianza e inicia siempre en cada día el objetivo de transformarte en tu Ser a la permanencia que ya eres en esencia.

Revela así ante la forma que has logrado tú, ser dueño de ella, regirla, controlarla, y sábete siempre eje de ti mismo.

Aquí la tercera y última parte

Acerca de José Luis Villanueva

José Luis Villanueva
Nació en México el 16 de enero de 1960; gurú de profesión (como él decía alegremente después de su despertar espiritual en marzo de 1985). Los últimos siete años de su vida como humano los dedicó, por completo, a transmitir su enseñanza de Amor y expansión de consciencia a quienes la quisieran recibir así como a elevar la vibración del planeta. Durante todos esos años impartió gratuitamente varios cursos: “Ámate a ti mismo” y “Pensamiento Creativo” y “Ser Consciente Creativo”, además de dar diario meditaciones, pláticas, conferencias a enormes grupos de personas tanto en México como en Estados Unidos. Realizó varios viajes por casi todo el mundo compartiendo su vibración de Amor a todos los lugares que visitó. José Luis dejó su cuerpo el 27 de junio 1992 para estallar en miles y miles de partículas de LUZ que hoy brillan a través de cientos de seres humanos y no humanos. Si cierras los ojos, respiras a manera de suspiro y abres tu corazón, podrás conectar con su energía y sentirás vibrar el Amor más puro y alto... eres tú mismo.