El ser humano y su prisión

Por Omar Paladini

No te enojes con gente o contigo mismo/a si consideras que son o eres un/a idiota por tal o cual cosa.

¿Qué responsabilidad puede tener alguien que anda sonámbulo, dormido por la vida? El ser humano no se conoce a sí mismo, «no es», no puede decidir nada, todo le sucede. Todo lo que el hombre hace, sus acciones, sus palabras, sus pensamientos, sentimientos, convicciones, opiniones y hábitos son el resultado de influencias exteriores y del propio cuerpo.

Los seres humanos no vivimos como queremos, sino como nos sucede. Si cometemos errores y repetimos hasta el cansancio los mismos errores, eso es fruto del condicionamiento que, a través del tiempo, hemos ido incorporando en nuestra memoria.

Entonces, ¿es que estamos determinados a seguir dormidos por la vida y a repetir y repetir siempre las mismas idioteces hasta la muerte? No, no, no… Lo que condiciona no determina.

Si desde el mismo instante en que nos despertamos -en semisueño todavía- buscamos atender a los estímulos del mundo externo/interno, si hacemos el esfuerzo y ya estamos en vigilia ordinaria, si mantenemos la intención de estar más despiertos, entonces tenemos la posibilidad de ir accediendo, lenta o rápidamente, al nivel de consciencia de sí.

Si no tenemos, desde la vigilia ordinaria, la menor intuición de la posibilidad de algo más, de un nivel de consciencia no mágico, sino consciente; consciencia de sí mismo y de los estímulos que llegan a nuestra consciencia desde el mundo externo y del mundo interno, poco podemos hacer para estar más despiertos.

Si algo intuimos como posibilidad de liberación de las condiciones mentales en que vivimos, ahí se abre una posibilidad, ya que algún registro, alguna experiencia debe haber resonado en el mundo interno, ya se está abriendo paso. «Por las grietas se filtra la luz», dicen los sufíes.

Alguien dijo una vez que, para poder salir de «la prisión interna», lo primero que una persona tiene que hacer es darse cuenta de estar presa; ya que mientras no entendiera eso, mientras pensara o creyera que es libre, no tenía la menor posibilidad de salir de «la prisión» de la vigilia ordinaria y el semisueño de la vida sonámbula en la que, como máquinas, como títeres patéticos, los seres humanos somos llevados de nuestras narices de aquí para allá por los estímulos externos e internos.

Dicen también que nadie puede escapar de la prisión sin la ayuda de quienes ya han escapado. Solo ellos pueden decir cómo es posible la evasión y hacer llegar las herramientas, las limas, todo lo que necesitan para salir.

 

Para escapar de esa prisión del semisueño y la vigilia ordinaria, el trabajo sobre sí mismo debe ser organizado por quien conoce sus problemas, sus metas, sus métodos, y que ha pasado por un trabajo metódico organizado. La intención de un maestro es tomar hombres y mujeres con buena materia prima y dispuestos a trabajar con ella, para que con cada acto de su vida influyan positivamente en la sociedad y el mundo. El trabajo de un grupo no es posible sin un maestro que tenga experiencia con lo que se está trabajando, ya que el trabajo grupal con un mal maestro solo produciría resultados negativos.

 

Pero ¿cómo encontrar a esos maestros, a esos guías de los caminos internos? Un prisionero aislado no puede encontrar a esos hombres ni entrar en contacto con ellos. Por lo tanto, una organización que llegue a la gente es necesaria, ya que poco y nada se puede hacer sin una organización, sin una escuela del autoconocimiento profundo con hombres que tengan conocimiento y experiencia en el uso de las herramientas y capacidad para transmitir su uso.

Vayamos a lo esencial: Un grupo es el comienzo de todo. Un hombre solo no puede hacer nada, no puede alcanzar nada, está en su prisión, está en su aislamiento, está en el encierro de su yo periférico-egoísta-dominante. Un grupo realmente orientado podrá hacer mucho, o al menos tendrá la posibilidad de llegar a resultados que un hombre solo nunca podrá alcanzar.

Omar Paladini

https://omarpal.blogspot.mx

Acerca de Omar Paladini

Omar Paladini
"... Omar Paladini (Villa Amelia, Santa Fe, Argentina, 20 de Junio de 1956) es actualmente un operario rural de profesión, que vive y trabaja en el pueblo en que nació, y desde su temprana juventud y fruto de una gran crisis existencial, inició un proceso de búsqueda de respuestas a ese sin sentido que registraba en su vida. https://omarpal.blogspot.mx En esos momentos de confusión interna se fue guiando a través de lecturas, primero de reconocidos maestros espirituales como Jiddu Krishnamurti, Helena Blavatski, Piotr D. Ouspenski y George Gurdjieff. Ya con veintisiete años, en el año 1983, entró en contacto y a participar en La Comunidad (para el desarrollo humano) en la ciudad de Rosario, Argentina, institución que forma parte del Movimiento Humanista, fundado por el escritor y pensador Silo, seudónimo de Mario Luis Rodríguez Cobos (Mendoza, 6 de enero de 1938- Mendoza, 16 de septiembre de 2010). En La Comunidad (para el desarrollo humano) entró en contacto con la psicología humanista a través de talleres y encuentros de estudio y reflexión. Estos primeros trabajos internos fueron de gran utilidad para llevar adelante un proceso de integración de contenidos internos, y para estudios y trabajos internos posteriores. Participó a su vez colaborando en diversas actividades de organismos derivados del Movimiento Humanista, como por ejemplo el Partido Humanista de Argentina fundado en el año 1984 del cual fue uno, entre muchos, de los primeros afiliados en su inicio. Su participación fue básicamente en las ciudades de Rosario, y en la ciudad de Buenos Aires. En el año 2001 cursó primer año en la facultad de psicología de la universidad nacional de la ciudad de Rosario, Argentina. Cursar primer año en psicología le permitió ampliar conocimientos y clarificar temas en filosofía, en los desarrollos psicológicos contemporáneos, y en epistemología que, en este último caso, era orientada en la linea de la Teoría Crítica representada por Max Horkheimer, Theodor Adorno, Jurgen Habermas, Herbert Marcuse y Walter Benjamin. Desde el año 2003 hasta la actualidad, empezó a escribir textos que le eran útiles como forma de ir sintetizando lo comprendido, y los empezó a publicar en su blog y a compartir en redes sociales. De esa interacción virtual surgieron charlas que derivaron en textos escritos en conjunto con amigos, en forma de diálogos en la mayoría de los casos. La premisa y el sentido de escribir sus reflexiones y compartirlas en redes sociales lo expresó en su blog con estas palabras: “El Para Qué de este ámbito es que sea un lugar de reflexión con la fe puesta en que al menos algo de lo expuesto aquí nos sea de utilidad , y lo que reflexionemos tenga una dirección trascendente...”. Y ahora, también, lo comparte en el sitio iosoi.la