El segundo Septenario de «El Tarot Terapéutico» de Veet Pramad

Por Veet Pramad

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El nuevo ciclo se abre con la carta de El Ajuste que, en los Tarots tradicionales, se llama La Justicia.

Cuando abrimos un nuevo ciclo en la vida necesitamos hacer algunos ajustes para eliminar fricciones, producto de haber contenido, durante años, nuestros impulsos por el miedo a que su expresión nos traiga problemas con el mundo externo. El problema realmente viene cuando dichos impulsos se acumulan. De entrada, se crean tensiones internas que pueden alcanzar una masa crítica que pasa por encima del autocontrol y explota; entonces hacemos una barbaridad en el mundo externo, y el cuerpo físico paga el pato, creando nuevas fricciones.

Se trata, entonces, de encontrar la manera adecuada de expresar todos los impulsos, evitando que se acumulen. De hecho, es más fácil expresar impulsos que no se acumularon. También, siendo más respetuosos y tolerantes con nuestros impulsos, seremos más respetuosos y tolerantes con el mundo. Así, aunque algunas creencias y hábitos de ciertas personas o pueblos nos parezcan trogloditas y excéntricos, no nos pelearemos con ellos.

Vamos equilibrándonos, eliminando fricciones, pero aún así, ciertas situaciones continúan creando fuertes oscilaciones de voltaje emocional o instintivo, y vemos que no sirve de nada continuar echándole la culpa al mundo cruel que nos afecta de tal modo.

Así entramos en la fase de consciencia de El Ermitaño, que coloca su foco dentro de la persona y no fuera, entendiendo que si una situación o persona nos impacta, es porque tenemos un área sensible para dicho impacto, pues si no la tuviésemos no nos impactaría.

De hecho, el verdadero autoconocimiento es saber porqué las cosas nos afectan de la manera que nos afectan. Una vez identificadas dichas áreas o heridas, las podremos curar al percibir que, lo que fue dramático e impactante en nuestra infancia, cuando éramos vulnerables y dependientes, ya no lo es para el adulto independiente y con experiencia que somos hoy.

En la medida que curemos nuestras heridas, las situaciones nos afectarán menos y podremos permanecer más tiempo en nuestro centro.

Después de esta fase de introspección nos encontraremos con La Fortuna, o Rueda de la Fortuna en la mayoría de las barajas, donde iniciaremos un movimiento de expansión: desde nuestro centro, nos abriremos a la aventura de lo desconocido, ampliando nuestros horizontes, haciendo contacto con nuevas personas, ideas, actividades, culturas o lugares geográficos.

Estas nuevas experiencias nos llevarán a profundizar en la percepción de nuestra naturaleza, dándonos cuenta de que, mientras no identifiquemos, respetemos e integremos nuestro lado animal (emociones, instintos, impulsos vitales, necesidades corporales y biológicas) con el lado racional, dándole una expresión adecuada y conveniente, permaneceremos divididos, fingiendo que somos lo que en realidad no somos.

Este proceso, que está ilustrado por la carta de El Entusiasmo (La Fuerza en otros Tarots). Dicho proceso nos lleva a mejorar nuestra autoestima, autoconfianza, alegría de vivir, entusiasmo y la creatividad biológica (originalmente dirigida a garantizar la continuidad de la especie, y que es elaborada por la mente y expresada de diferentes maneras).

Con ello estamos preparados para vivir El Colgado que, suspendido de solo un pie, no se puede soltar. La pregunta es: ¿A qué estamos amarrados y no nos podemos soltar hasta que la muerte nos separe? Estamos amarrados a nuestra naturaleza, somos lo que somos y no podemos ser otra cosa. Cualquier intento de ser lo que no somos trae esfuerzo, frustración y sufrimiento. Entonces nos damos cuenta que el primer paso en dirección a la felicidad, armonía o nirvana es la plena auto-aceptación, independientemente de las opiniones que la familia, sociedad o hasta de nuestra propia mente.

En el Tarot Terapéutico, el Arcano XII, lejos de ilustrar ideas de impotencia, sacrificio, renuncia y resignación (usadas durante siglos para transformar a la humanidad en un rebaño manipulable) representa la entrega a nuestra naturaleza que, como consecuencia, facilita la entrega a la vida y al mundo.

Estamos así preparados para encarar la carta de La Muerte, que representa una crisis derivada de identificar, entender y desactivar viejos patrones de conducta que, si bien fueron necesarios para tener un mínimo de aceptación en nuestra infancia, se cristalizaron en nuestra personalidad de manera que, décadas después, continuamos tomando iniciativas a partir de ellos en vez de hacerlo a partir de nuestra verdad actual. Por repetir viejos patrones de conducta es que la vida pierde su gracia y continuamos prisioneros de nuestra programación. Evidentemente cuanto más identificados estamos con dichos patrones más aguda es la crisis.

Cortamos así algunos hilos más de la marioneta para cerrar el septenario con El Arte, La Templanza en los Tarots tradicionales. Cerramos un ciclo y abrimos otro (2 x 7) integrando los opuestos; especialmente en el ámbito profesional, haciendo de nuestra diversión nuestro trabajo. Ese placer que viene de dentro cuando nos envolvemos en una determinada actividad es el indicador de que estamos expresando en ella talentos específicos, lo cual favorece mucho la calidad de nuestro trabajo, y por tanto, su remuneración. Así, descansamos trabajando pues no necesitamos esforzarnos, desgastarnos y estresarnos para hacer lo que nos gusta, y además cuando nos relacionamos lo hacemos como donadores de placer y no como vampiros.

Resueltos los aspectos salud, dinero y amor abrimos la puerta para la verdadera trascendencia espiritual, pasamos de un ciclo en el que estábamos divididos de lunes a viernes, haciendo lo que no nos gusta para tener dinero, y de viernes a domingo, gastando el dinero para comprar placer; para abrir otro ciclo en el que de lunes a lunes tenemos placer y como efecto colateral dinero.

Veet Pramad

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Acerca de Veet Pramad

Veet Pramad
Soy Veet Pramad (Enrique Amorós Azpeitia). Nací en Casablanca (Marruecos) de una familia española que se exilió en dicho país huyendo de la dictadura de Franco y de los nazis. Estudié, aunque no acabé Ciencias Químicas en la Universidad Complutense de Madrid. Estudio y trabajo con el Tarot desde 1980. En 1987 creé y desarrollé el concepto de TAROT TERAPÉUTICO a partir de varias escuelas – Osho, bioenergética, proceso Fisher-Hoffmann, etc. y de mis experiencias con diferentes culturas y tradiciones espirituales en diez años de viajes en Oriente (Afganistán, Pakistán, India, Nepal, Tailandia, Hong Kong, Japón), México, Centroamérica, Colombia, Perú, Bolivia, Chile y Brasil donde viví haciendo música, y lecturas y cursos de Tarot. Sistematicé mi visión del Tarot en 1989 en el libro “Curso de Tarot. Y su uso terapéutico” editado en español por la editora Yug de México DF y en portugués por Editora Madras de São Paulo (Brasil) y Dinalivro de Lisboa. Integrando la Numerología y el Tarot Terapéutico, acuñé el concepto de Desafío y desarrollé el de Lección de Vida proporcionando una nueva herramienta de autoconocimiento para calcular, compreender y aprovechar los ciclos numerológicos de cada persona. Con el título de “Tarot y Numerología. Desafíos y Lecciones de Vida” está editado en México y Brasil y en Portugal como “Resuelva sus desafíos de vida.”. Fundé la Escuela Internacional de Tarot Terapéutico con alumnos en España, Portugal, México, Colombia, Chile y Brasil, donde doy consultas y proporciono una formación en cuatro módulos para los candidatos a profesionales del Tarot Terapéutico. Publiqué en edición bilingüe dos cuentos infantiles “Viaje a Arreit” y “La verdadera historia de Papá Noel” que pueden leer en mi página web www.tarotterapeutico.info y una serie de videos “Cinco llaves para el bienestar” que pueden encontrar en mi página de youtube y actualmente estoy trabajando en una novela autobiográfica.