El laberinto de la modernidad

Por Alex Slucki

 

Resulta más que evidente: los paradigmas de nuestra sociedad actual están cambiando a una velocidad equiparable al viaje de la luz. Y es innegable: todos los días afloran nuevas mentes brillantes que aprovechan todos los recursos de la modernidad y ofrendan al mundo sus inventos e iniciativas, se multiplican por millones las ideas con el potencial de circular el orbe casi al instante y el efecto viral permite que toquen las fibras humanas de aquellos que se sienten afines a tantas propuestas.

El vértigo derivado de toda esta oferta será reconocido, muy probablemente, por la mayoría de quienes lean este artículo. Hay que observar que, hoy por hoy, es casi imposible estar al tanto de la creciente burbuja de información. Si a esto añadimos el hecho de que la tecnología y sus avances nos exigen (a quienes vivimos inmersos en este matrix, ahora llamado “el internet de las cosas”) adquirir nuevos aparatos que permitan constantes actualizaciones, reconfiguraciones, el incremento de la memoria y la velocidad con la que necesitamos informar e informarnos sobre lo que acontece en lo que denominamos nuestra realidad, entonces también nos será fácil admitir que quizá ya hemos sido derrotados en el arte de mantenernos a flote en lo que a moda, innovación, tecnología y futuro se refiere.

La esperanza, sin embargo, asoma desde el momento que en el nuevo lenguaje de las redes sociales somos capaces de reconocer lo útil, lo que puede adaptarse a esta novedosa y desconcertante forma de vivir. Cada vez más personas saben qué significa en esencia aprovechar los servicios de UBER, Whatsapp, Twitter, Facebook, AirBnB, Snapchat o Instagram, por dar algunos ejemplos. La reducción, sin embargo, de las variantes y la selección de las mejores aplicaciones nos permitirá hallar la salida a este imposible laberinto de la modernidad, desarrollando un criterio de lo que realmente vale y lo que condenaremos colectivamente a un pronto olvido.

Lo que nunca debemos olvidar, a mi juicio, es que ponernos al corriente con respecto a la tecnología conlleva un riesgo mayor, esto es: frente a la inestimable distracción que fomentan nuestros aparatos, dignos de la más sofisticada ciber-ciencia, el alma también necesita emprender su recorrido hacia la luz del conocimiento de nosotros mismos. También nuestras emociones, pensamientos y sentimientos, la auto-expresión creativa que nos define medularmente como seres humanos, requiere tanta actualización, reprogramación, “cambio de chip”, expansión de nuestra memoria (particularmente la cultural, tradicional e histórica) e implementación de esas otras tecnologías que apelan al desarrollo del cuerpo y el espíritu. La conexión con nuestros seres queridos, así como el silencio interior necesario a fin de ejercer el derecho a la auto-escucha; la lectura de un buen libro de un autor conocido o la novedad editorial… todo ello es parte de una dieta que aliviará la indigestión por consumo excesivo de apps, búsquedas en google y las redes sociales que informan pero no siempre enriquecen, que exhiben pero no profundizan ni retroalimentan lo que en el fondo busca nuestro auténtico Ser.

En este sentido, sueño con un mundo que sepa realizar el fino “maridaje” entre cuerpo y alma, tecnología y arte, cultura, tradición e innovación. Son las alas que nos elevarán por encima del laberinto, como una vez experimentasen otros Ícaros, sin necesidad de agotar nuestros recursos hasta caer rendidos por nuestro ciber-Sol.

Alex Slucki.

 

Acerca de Alex Slucki

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Mi pasión es trabajar con los Arcángeles y Maestros Ascendidos de quienes he aprendido la mayor parte de lo que sé. A lo largo de 20 años sus enseñanzas se han convertido en todo un sistema para el desarrollo Integral del ser humano, abarcando todos los temas universales que comprenden una vida en la Tierra y también en conexión con el Cosmos. Busco a través de mis técnicas elevar la consciencia del Ser, incrementar la vibración de amor, luz, prosperidad y bienestar de nuestra propia frecuencia y del planeta y lograr la Interconectividad de todos los seres con las otras dimensiones. Los Mensajes de los Arcángeles y los Maestros Ascendidos son la base para lograr un continuo crecimiento y, ya sea de forma paulatina o espontánea, experimentar nuestro máximo potencial y también nuestra iluminación. Al lado de Jorge Medina Velten, hemos fundado el proyecto Cielo-Tierra mediante el cual ofrecemos salud integral de cuerpo, mente, emociones y alma. Jorge me complementa dando masajes para que la energía que se mueve en las sesiones quede bien integrada y aterrizada. Hemos realizado este trabajo juntos por cerca de 13 años y en varios países como: México, EU, Canadá, España, Guatemala y Holanda.