El dinero

Nuestra propia creación. Le hemos entregado todo nuestro poder, nuestro tiempo e incluso nuestra vida.

¿Crees que vales menos que unos papeles impresos?

Por Luis Montoya Birrueta

Simple y llanamente, el dinero es un concepto, es papel con impresiones, es papel con dibujos. El dinero son números que vemos en las pantallas de los ordenadores/computadoras de los bancos. No tiene ningún valor en sí mismo, sino que todo el valor que tiene se lo hemos atribuido nosotros mismos. Y todavía más que eso, alguien empezó a darle ese valor, le puso ese valor y, poco a poco, todos nosotros fuimos aceptando ese concepto que le habían puesto. Nos hemos dejado seducir paulatinamente, hasta el punto de entregar nuestras vidas para obtener papel con dibujitos.

Es muy probable que más de uno esté pensando: “¡Claro!, tú di lo que quieras, pero yo solo sé que tengo que pagar mi casa”. “Esto suena muy bonito, pero, ¿cómo hago para comprar la comida de mi familia?” “¿Y qué sucede si no pago la factura de la luz?” “¿Cómo pago el coche?” “¿Cómo hago para llenar el depósito/tanque de gasolina?” “¿Y si se enferma alguien de mi familia? Tú di lo que quieras, pero yo solo sé que mañana me tengo que levantar para ir a trabajar, que por cierto, estoy deseando que pueda jubilarme pronto para hacer lo que yo quiera”.

Esta seducción en la que caímos profundamente, empieza en las escuelas cuando nos instalan un programa para saber usar el dinero.

Antes de tener consciencia de esto, ¿cuántos niños pequeños saben lo que cuestan los objetos?¿A cuántos bebés les importa si llevan puesta ropa de buena marca o si usan pañales de máxima calidad y precio. ¿Saben tus hijos que los estás sentando en una sillita para coches que es carísima? ¿Que están viajando en un coche de lujo? ¿Que sus padres están vestidos a la última moda? ¿Que tienen por amistada gente de buena posición social? Por supuesto que no. Ningún bebé, ningún niño pequeño tiene consciencia del concepto dinero.

Conforme seguimos creciendo, cada vez más vemos el alcance que puede tener el dinero, lo que puedo tener si doy esos papeles pintados, o esos trozos redondos de metal que llamamos monedas. Y esa es la obediencia al programa que nos instalaron para convertirnos en máquinas que intercambian su trabajo y su vida por aquello que llamamos dinero.

La mayor parte dela población trabaja horas interminables para ganarlo. A esto hay que sumarle los grandes esfuerzos que hacen esas personas para poder llegar a sus puestos de trabajo, sobre todo en las grandes capitales.

El dinero tiene dueños, y toda la humanidad está jugando para ellos y siguiendo las reglas que han decidido establecer. Solo que no nos hemos dado cuenta.

Si hablamos de nuestro tiempo, no hay dinero que pueda pagar un minuto más de vida. Ni el más rico del mundo podría pagarse un minuto más de vida. De la misma forma, tu cuerpo y tu mente son totalmente únicos e irremplazables. No hay ninguna cantidad de dinero que pueda comprar alguna pierna tuya. No hay tecnología que pueda fabricar una pierna exactamente igual a la tuya. Por lo que tus piernas valen mucho más que todo el dinero del mundo.

Pero nos han hecho creer todo lo contrario. Nos han hecho creer que el dinero vale mucho más. Nos han hecho creer que el dinero vale mucho más que nosotros mismos. El virus está extendido en toda la humanidad.

Todo este gran entramado de manipulación ha conseguido tocarnos la felicidad. Por eso el mundo está de cabeza, por eso hay tantos crímenes, guerras, rabia, ira, coraje, descortesía, prisa, tristeza.

¿Podríamos vivir trabajando para ganar dinero y a la vez estar conectados con la naturaleza, con nuestra esencia natural? Por supuesto que sí. Podríamos seguir progresando y a la vez respetar el Mundo en el que vivimos. Podríamos usar la herramienta llamada dinero y a la vez saber compartir esta Tierra con todos los demás seres que la habitan. Podríamos darle al dinero un justo valor en equilibrio. Tendríamos una vida abundante en todos sentidos.Pero lo más importante como especie que somos, es que podríamos trabajar, ganar dinero, y además seguir el curso natural de nuestra evolución.

Gracias por estar ahí.

Te amo.
Luis Montoya Birrueta
«Q-La Vida”

Acerca de Luis Montoya Birrueta

Luis Montoya Birrueta
Q-La vida! Después de algunos años de experimentar un verdadero infierno, totalmente desesperado y habiendo agotado las posibles soluciones que tenía a mi alcance, así como la gente que intentaba ayudarme, pedía ayuda intensamente desde mi soledad a quien me escuchara. Mis plegarias fueron atendidas y se manifestó el auxilio por medio de Seres que están en otras frecuencias vibratorias, entre ellos el maestro Jesús. Es un honor para mí ser un instrumento y poder compartir contigo los mensajes que he recibido. Gracias por estar ahí. Luis es terapeuta, escritor y pensador. Para contactarlo visita su página en facebook o escríbele a su correo: luismbirrueta@hotmail.com