El beneficio (o el milagro) de ser Nadie

Por Bruno Díaz

Tanto ansiar reconocimiento, sentir que somos «alguien» (como si no lo fuéramos ya). Tanto desear ser algo y no reparamos que ese alguien o algo es a los ojos de los demás…

¡Cuánto más satisfactorio, constructivo y saludable es ser «Nadie»! Quiero decir, desaparecer…

Me explico:

Cuando escuchas tu música favorita, cuando bailas entregadamente, cuando haces el amor, cuando miras un atardecer o te quedas absorto mirando la plata magnética de la Luna…

También, al perderte en una conversación, o en las bromas con amigos… En esos momentos, ¿Quién está ahí? ¡Nadie!

Dejaste de estar constreñido y por un dichoso momento, atravesaste las fronteras y llegaste al lugar desde donde esos «alguien» o «algo», parecen pequeños, apretados y faltos de ser…

La cosa está en cómo ser Nadie en Todo…

 

Bruno Díaz

La pintura es «El Regreso», claro… de Magritte

Acerca de Bruno Díaz

Soy Psicólogo de-formación (con y sin guion) y estoy entrenado en psicoterapia transpersonal, ericksoniana y junguiana arquetípica. También soy terapeuta floral. En cada formación (y en la vida), he aprendido y sigo aprendiendo, que hay “algo” muy genuino que empuja desde dentro para ser vivido y así tomar ciertas sendas que nos llevan a lugares de Plenitud. Y también, que ese “algo”, a veces se conduce o se inspira (en el mejor de los casos), pero que también se modifica, reprime o esconde, llevando a lugares de sufrimiento repetitivo. Mi trabajo es acompañarte a darle voz a lo que para ti es genuino y auténtico y que, a veces, aunque te suene extraño toma el disfraz de síntoma, sufrimiento o complicación. Cuando le damos voz, podemos escuchar ese algo, que ansiaba ser reconocido, nombrado y escuchado y que tiene muchas cosas que enseñarnos… Para consultas escríbeme a bruno_d77@hotmail.com