Cuarzos, ADN y energía del Sol: las actualizaciones que necesitamos

Por Nina Llinares

Cada día, desde que amanece y aunque esté nublado, el Sol, dador de vida, envía a la Tierra, a través de cada haz lumínico, ondas fotónicas de información energética para ir activando y amplificando nuestra consciencia.

Esto se da según el nivel de inquietudes evolutivas personales de cada persona, lo que permite que la información necesaria, que ha de emerger desde el ADN, siga el proceso de elevación vibratoria, de la misma manera en que incrementa la vibración del planeta Tierra, el cual, por hallarse tan cerca del Sol, nos permite ser cada vez más conscientes del proceso de salto quántico por el que la vida está atravesando.

Dicho de otra manera, se trata de la preparación del salto evolutivo por el que tanto el planeta como el ser humano están atravesando, y que se define en los movimientos Nueva Era como “el proceso de pasar de la tercera a la cuarta dimensión de consciencia”. Dicha información está codificada en nuestro ADN, y permite que los seres humanos trasciendan la violencia, las diferencias, la barbarie, la desigualdad, y vivan, desde el corazón, con concordia.

No es una utopía; tampoco es una transformación fácil ni sencilla. Se trata de transcender el egoísmo, enfocándonos en todo lo relacionado con el SER en lugar del TENER. Y, en esta realidad de tres reinos en la que vivimos (el animal, el vegetal y el mineral), son los cuarzos quienes ya contienen codificada esta información evolutiva.

Un cuarzo no está en el “tener” que aprender ni progresar, pues cuando termina su crecimiento, donde cada molécula de sílice ha evolucionado junto a las demás con un propósito determinada –lo cual indica consciencia evolutiva por dirigirse a un fin determinado–, ya es, en sí mismo, un ser evolucionado. No tiene que reproducirse, ni alimentarse, ni establece responsabilidades de reproducción… un cuarzo ya ES y ESTÁ fuera de las lecciones del tiempo. De esta manera, si un cuarzo no se nos cae de las manos, permanecerá igual generación tras generación, igual de bello, igual de maravilloso.

Este es el motivo por el cual meditar e interactuar con cuarzos, sobre todo cuarzos maestros, nos proporciona una energía de comprensión no racional, pero que nos aporta el soporte necesario para recibir “las actualizaciones solares” (de vida evolutiva y activadora del ADN) que necesitamos día a día para evolucionar hacia estados permanentes de paz y bienestar, y que poco tienen que ver con procesos racionales y lógicos, pues estamos hablando de los valores y principios personales como bienes del corazón.

Quien quiera comprender esto con la mente racional, solo logrará un lindo dolor de cabeza, para después sentarse delante de la televisión, y seguir creyéndose una realidad injusta, violenta, amenazadora y desalentadora; o bien sentarse delante de la computadora a buscar información de refritos espirituales-mesiánico-cósmicos, que tampoco aportan demasiada claridad en su mayoría.

Pongámoslo así: para mantener en orden tu computadora, con mucha frecuencia tienes que “bajar” actualizaciones, y pasar el antivirus, y estar conectado, para tu tranquilidad, con algún sistema de protección; y además conviene tener en orden tus CDs del sistema operativo, archivos, carpetas, documentos y etc. El sistema del ordenador te avisa cuando algo va mal. Si no te aclaras llamas a un técnico, o siempre hay un amigo que te echa una mano solidariamente.

Bueno, pues tengamos en cuenta esto: no hay un ordenador tan poderoso como el cuerpo humano, cuyo disco duro (el cerebro) tiene carpetas ocultas, bases de datos, frecuencias de conexión múltiple a múltiples sistemas, y además consta de siete virtuosismos CDs biológicos (los Chacras) y que está conectado de manera permanente al sistema de Red Lumínica (pues somos seres materiales y espirituales).

De esta manera, lo ideal es que cada día puedas ”bajar” las actualizaciones necesarias para resetear tus sistemas y actualizar tu propia base de datos, para esto, cuentas con Técnicos especializados (tus Guías más elevados en la Luz, tus Ángeles, tu yo Superior, el plan de tu alma y todo aquello que te parezca elevado en tu sistema de creencias) y que son el soporte energético-espiritual (como una especie de sistema antivirus de seguridad) que, lógicamente y espiritualmente, tienes que accionar.

Bien, pues a esto me refiero cuando digo que cada día nuestra fuente de energía, el Sol, envía las actualizaciones necesarias en cada uno de sus rayos fotónicos. Entonces, ¿en qué quedamos? ¿Es suficiente con salir al exterior de la casa y tomar el sol? No, eso es conveniente, pero no suficiente. Se trata de ver detrás del velo, es decir, cerrar los ojos; sosegar el vaivén de la mente; respirar hasta relajar el latido del corazón; sostener entre las manos un cuarzo y entrar en el interior de la respiración, en el interior del latido del corazón, de la paz de la mente, en la esencia cristalina de cada uno, y sentir la maravilla de pertenecer a este mundo y estar en este proceso evolutivo donde lo importante es el Ahora; y, finalmente, bendecir tu vida, bendecir tu día, sentirte en conexión con lo mejor de lo mejor que hay en tu vida; reconsiderar todo lo que has logrado en tu vida, lo que te ilusiona, todos los motivos por los cuales te aprecias, te valoras y te gustas. Así, lo demás irá mejorando, porque para eso cada día te “actualizas”.

La clave está en confiar y fluir, y nuestros cuarzos maestros son de gran ayuda en esta aventura.

Para su limpieza solo hay que sumergirlos en agua y sal durante unos minutos (o el tiempo que te diga tu intuición).

Podemos comprarlos en tiendas y eventos de minerales de la ciudad donde vivas (mira direcciones por internet).

Deseo que te haya gustado.

En los próximos artículos, veremos algunas de las cualidades de los cuarzos más emblemáticos de todos los tiempos, considerados como “medicina de la Tierra”.

Si te interesa este mundo cristalino, te encantará mi libro Las Maestrías de los cuarzos, Editorial EDAF. Puedes echarle un vistazo en el apartado libros de mi web: www.ninallinares.net

Acerca de Nina Llinares

Nina Llinares
Nina Llinares nació en Alcoy (España), es Escritora y Profesora de Enseñanza Privada de Técnicas Holísticas (Técnicas atlantes, canto sagrado para mujeres, master Reiki, cristaloterapia, floral, y cromoterapia, entre muchas técnicas más). Desde 1990 imparte sus actividades en España, Argentina, Uruguay, México e Inglaterra (Glastonbury). En estos y otros países de Latinoamérica y Europa participa en congresos, programas de radio y televisión, en la divulgación de los temas basados en sus libros: Almas Gemelas, Niños Índigo y Cristal, Alquimia del Alma: el poder del Yo Soy, Masaje Atlante y 15 títulos más.