Cuando dar en exceso significa la muerte del deseo

Por Krista Kujat

Todos deseamos tener esos sentimientos de confianza, seguridad y el sentido de pertenencia en nuestras relaciones, sin embargo, a veces, ese deseo se convierte en una compulsión de dar en exceso para cuidar de los sentimientos de nuestras parejas, y así poder sentirnos más seguras con ellos.

No estás sola en esa sensación de decaimiento del deseo sexual cuando las cosas se vuelven muy cómodas.

Lo que muchas personas no saben es que hay una manera placentera y fortalecedora de escapar de esta zona de confort: podemos recalibrar nuestra falta de deseo al analizar la forma en la que damos y recibimos, tanto emocional como sexualmente.

Si tan solo nos volviéramos más osadas con nuestros deseos eróticos, podríamos romper el patrón de dar en exceso emocionalmente. Al usar un contexto sexual para practicar la comunicación de lo que deseamos, se puede romper con este mal hábito de consentir los sentimientos de nuestra pareja. Como resultado, podemos lograr no solo una satisfacción sexual más profunda, sino también una mayor confianza dentro de nuestras relaciones, porque nos sentiremos aun más libres de ser nosotras mismas.

Cultivando  la confianza con el deseo

Cuando alguien te dice lo que quiere y lo hace de una forma directa, ¿no te hace confiar más en esa persona? De esta manera siempre conoces su posición. No necesitas adivinar lo que quiere o preguntarte si está satisfecho o no; además, nunca tendrás que preguntarte si está haciendo algo por obligación o no.

Todas sabemos lo que se siente cuando un amante nos da placer solo porque cree que “debe” darnoslo. Se siente la presión de tener que llegar a la meta, en lugar de ser naturalmente alcanzada por el deseo. También conocemos ese sentimiento voraz cuando experimentamos un deseo irracional, lujurioso y sin reservas. Es sexy.

Como tan elocuentemente lo dice la terapeuta sexual Esther Perel: “La razón, el entendimiento, la compasión y la camaradería son los sustentos de una relación cercana y armoniosa. Sin embargo, con frecuencia, el sexo evoca una obsesión irracional, más que un juicio bien pensado; un deseo egoísta, en lugar de una consideración altruista”.

¿Qué pasaría si nos diéramos permiso de liberarnos de ser responsables de cómo se siente nuestra pareja y mejor llevamos deseo sexual sin inhibiciones a nuestra relación?

En mi experiencia, cuando el nivel de comodidad en la intimidad emocional se vuelve más profundo, ser responsables y cuidadosas de los sentimientos de nuestra pareja puede fácilmente tomar el control, y el deseo sexual queda en segundo plano, sintiéndose cómodo y seguro, como un espectador. Entonces, comenzamos a depender de los sentimientos de comodidad y seguridad y, con frecuencia, nos comportamos acorde para mantener esa comodidad y confianza intactas.

Mientras que el diccionario define a la codependencia como una dependencia emocional o psicológica excesiva en la pareja, yo diría que, en esencia, la raíz de la codependencia es la compulsión a intentar cuidar de los sentimientos de la otra persona para poder mantener la seguridad en el amor.

Antes de casarme yo no tenía idea de lo que significaba la codependencia. Creía que, al final de cuentas, la idea del matrimonio era renunciar a un poco de mi independencia para poder depender de alguien a largo plazo, y viceversa. ¿Cómo podría esto ser algo tan malo?

Yo aprendí mi lección cuando luchaba por manejar, navegar y cuidar de los ataque de ira de mi ex esposo. Hacía todo lo posible para calmarlo, y él comenzó a confiarse en mis esfuerzos por lograrlo. No solo estaba cansada de “sobrellevar” estas emociones, también estaba completamente desinteresada por saber o defender lo que yo deseaba.

Puedes pensar en los sentimientos de tu pareja al reconocerlos, considerarlos y respetarlos, pero intentar cuidar de sus sentimientos es agotador, porque básicamente no tienes control sobre ellos y nunca los tendrás. Hacerte responsable de los sentimientos de tu pareja también mata el deseo, porque te estás enfocando en lo que él quieren y necesita, en lugar de estar concentrada en lo que tú quieres, necesitas y deseas.

Al guiar a mujeres para que desentierren sus deseos, con frecuencia he encontrado que, mientras todas ansían ser amadas por quienes son (lo cual, sin duda alguna, todas merecen), el dolor por buscar seguridad en el amor puede obligarlas a ser híper vigilantes de lo que sus amantes quieren, necesitan, desean. En consecuencia, ellas se enfocan en cómo pueden darle todas estas cosas a sus amantes, en lugar de enfocarse en lo que ellas desean.

Una manera efectiva de romper este círculo vicioso es comenzar a auto regular y recalibrar todo a lo que renuncias en tu relación. En lugar de solo dar pensando cómo podrás hacer que se sienta feliz o satisfecho, primero pregúntate a ti misma qué es lo que deseas, después invita a tu pareja a unirse a ti en ese deseo.

Hacer partícipe a tu pareja de tus deseos sexuales es, de hecho, una manera generosa de revelar una parte verdadera de tu persona.

Mientras que a muchas de nosotras nos enseñan que es egoísta o que está mal el perseguir nuestros impulsos de lujuria, o que no merecemos tener lo que queremos, en la medida en la que nos demos permiso de sentir esos deseos, más sanaremos esa parte “indigna” de nosotras mismas, que es la parte que nos obliga a dar más emocionalmente.

En lugar de eliminar tu deseo sexual al dar en exceso emocionalmente para poder sentir seguridad en tu relación, cuando demandas, declaras, reclamas y pides lo que tu cuerpo desea en un contexto sexual, preparas el escenario, y así, tu pareja tendrá un panorama claro para saber cómo darte placer.

El compromiso de perseguir tu deseo sexual no solo te mantiene honesta contigo misma y con tu pareja, sino que también te ayudará a que no te pierdas a ti misma en la relación; además de que ofrece un intercambio honesto y una base de confianza. Al declarar tus deseos, le permites a tu pareja responder a él de una manera única, porque así sabe exactamente lo que quieres. Y cuando los dos amantes se permiten expresar sus deseos, se eleva la pasión y se equilibra de manera natural el dar y recibir en tu relación sin tener que hacer ningún esfuerzo.

 

Texto de: http://www.kristakujat.com/blog/

Traducción por: Anabel López Molina

 

Acerca de Krista Kujat

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Krista Kujat, fundadora de Permission Sessions. Como autora, conferencista y evangelista apasionada por los deseos, el placer y la sanación de las mujeres, Krista ofrece un profundo cambio de perspectiva sobre la sexualidad y la sensualidad, guiando a las mujeres para empoderarse a sí mismas con placer y para alcanzar su máxima expresión.