¿Cuál es mi verdadero estado de Consciencia?

Por José Luis Villanueva

Nada ocupa mi mente, y olvido, el ayer, olvido el pasado instante y me convierto en presente, que es mi verdad y el que me dice siempre cuál es mi verdadero estado de consciencia. Manejo mis emociones, controlo mis pensamientos, y mi acción será siempre la que yo indique, será a la que invite yo a mi Ser. Y en este momento, mi Ser, en la inacción, en la quietud, solo vibra y aprendo a reconocerme. En esa quietud relajo todo mi cuerpo porque nada es más importante que ello para volver al equilibrio.

Tal vez, la ansiedad dé una respuesta en mi existencia, aunque más que traerle paz y tranquilidad a mi Ser, lo agobia, lo desarmoniza, lo enferma. Mi búsqueda en este tiempo y momento es la salud, el equilibrio perfecto y la verticalidad con mi Padre. Ello es mi afán y a ello me avoco.

¿Cuántas veces no me canso tratando de encontrar la respuesta del porqué de mi existencia y del porqué de mis conflictos, y aumento los conflictos, aunando duda a la duda, imaginando y creando ideas e inventando siempre respuestas que quizá no sean las que a mi Ser le pertenecen?

Es por ello que te invito a la quietud; es por ello que te invito a la paz; es por ello que te invito al vacío, pues a través de ello podrás darte cuenta que tu Ser en el acto se transforma y retoma la energía suficiente para actuar, más adelante, con plena consciencia y en sabiduría.

Deja de agobiarte, deja de intranquilizarte y deja de especular con las formas inconstantes que conoces. Déjate llevar a través de la confianza por tu Yo Divino y comunícate con Él a través de este vacío, a través de abstraerte totalmente de cualquier pensamiento que te relacione con el ser humano y sus conflictos, de cualquier situación que a tu Ser le produzca ansiedad, de cualquier problema transitorio. Simplemente percibe la vibración de tu Ser y en ello retoma la Consciencia.

En cada día de tu existencia no te olvides de analizar este acto, pues a través de ello estarás unificándote a la sabiduría de tu “Yo” y en tu vida habrá equilibrio; siempre la respuesta a ti vendrá, tu vida será en constancia y el placer habrás encontrado. Y, a través de ello, habrás reconocido que la vida tiene un significado: el regocijo de SER.

¿Cuánto has transformado tu Ser? ¿Cuánto has caminado y cuánto más por caminar te falta? ¿Hacia dónde se dirigen hoy tus pasos? ¿Te has convertido en virtuoso o continúas con vicios que solo te atan, que solo te limitan y te impiden descubrir cuán grande eres en verdad? Transmuta entonces esos actos que repites constantemente y que te llevan a efectos no deseados.

¿Cómo hacerlo? Con todo el poder y la potestad que de ti emana.

¿Cómo hacerlo? No justificándote ni excusándote, sino intentando realizar lo contrario, atreviéndote a experimentar, atreviéndote a hacerlo con la confianza de que puedes. No te tienes confianza como individuo porque los efectos de la vida que llevas dejan mucho que desear en poder.

Sostente entonces en un poder –el poder de Dios, de la Fuente Creadora – y aférrate a su mano, pero todo esto hazlo como primer paso para después retomar la fuerza que necesitas para caminar seguro con la confianza absoluta en ti mismo.

Si bien es cierto que ardua es tu labor en la vida, porque este mundo es la creación inconstante de mentes inconstantes, de seres que se han quedado así para templanza, para demostrarse a sí mismos cuál es el verdadero poder que se tiene y acrisolarse así para después surgir fuertes e invencibles.

Es cierto también que este mundo duras penas te ha dado, mas ve cada una de ellas como algo que te ha convertido en el Ser que cada día va confiando más en sí mismo. Y en esa confianza, una vez que has trascendido cualquier experiencia, te conviertas en el Ser Divino que el Padre en ti proyectó desde un principio.

Cada día, la vida te muestra cuál es la creación del hombre y cada día tienes la oportunidad de transmutar, de participar, para que este plano en el cual tú hoy moras, sea ameno, sea grato a quienes participan y, participarán más adelante.

Sabe que todo cuanto existe es eterno y, como bien es cierto que todo es cambio, cambia entonces el mundo en el cual estás, a una experiencia de la cual mañana, con plena consciencia, puedas enfrentar y disfrutar plenamente.

Siempre escuchas el mensaje, mas cuando en la vida te enfrentas al quehacer, te agobias y olvidas que infinito eres y que todo es parte de lo que tú mismo has creado para ti. Date cuenta que tu vacío fue necesario para que reconocieras cuánta atadura tenías a los vicios existenciales del hombre, mas no porque tu vida no tuviera una razón.

Yo te pregunto si vives en la Consciencia del que Eres, ya que si lo haces en verdad, la verdadera y única libertad conoces; ya que si eres en verdad, en el presente vives, no importándote el mañana, sabiendo que cada día, a tu vida, llegará el quehacer que a ti te corresponde.

Muchos creen ya estar en consciencia cuando aún realizan deberes que les agobian, quehaceres que les mortifican y, viven circunstancias y situaciones en las cuales no son auténticos. En verdad que aún no te atreves, en verdad que aún no conoces la verdadera fidelidad, la verdadera confianza y el valor auténtico de tu YO. El atreverse es un don para aquéllos que confían plenamente en que estarán siempre ubicados donde El Creador así lo convenga.

¿Y qué son las pruebas que vives cada día, sino la muestra de tu verdadera confianza, sino la oportunidad de descubrir tu verdadero valor?

Toda prueba es externa y en personalidad y, si aún te mortifican, es que aún no te liberas de la personalidad. Por lo tanto agradece a la vida que te muestre tu momento, agradece al Padre que en este tiempo te cobija y te procura el camino que te hará fuerte e invencible, poderoso, sabio; Dios encarnado en sus hijos Es.

¿Qué es más importante para ti: el creer que sabes o el vivir con sabiduría?

Que tu vida sea entonces la que enmarque siempre tu verdadera consciencia, no lo que con tus palabras, no lo que con tus ideas, no lo que tus pensamientos creen, pues ellos son inciertos para ti.

Lo que el hombre y lo que tú pueden percibir son los hechos que los mueven. Ello es y serán siempre los frutos, por eso en tu vida cada día demuestras lo que verdaderamente eres. Y no abras más la boca, no te ufanes de saber, cuando infeliz y sin sentido has caminado.

Vale más la felicidad que toda la historia, que toda la teoría y que toda filosofía que en tu mente permanece.

Sé feliz y vuelve a tu vida la razón que el Padre dio a tu Ser. Camina a la felicidad, camina a la plenitud y no te canses jamás, pues si bien es cierto que has caminado hasta el cansancio en la oscuridad, ahora puedes caminar en la LUZ…

 

José Luis Villanueva

Acerca de José Luis Villanueva

José Luis Villanueva
Nació en México el 16 de enero de 1960; gurú de profesión (como él decía alegremente después de su despertar espiritual en marzo de 1985). Los últimos siete años de su vida como humano los dedicó, por completo, a transmitir su enseñanza de Amor y expansión de consciencia a quienes la quisieran recibir así como a elevar la vibración del planeta. Durante todos esos años impartió gratuitamente varios cursos: “Ámate a ti mismo” y “Pensamiento Creativo” y “Ser Consciente Creativo”, además de dar diario meditaciones, pláticas, conferencias a enormes grupos de personas tanto en México como en Estados Unidos. Realizó varios viajes por casi todo el mundo compartiendo su vibración de Amor a todos los lugares que visitó. José Luis dejó su cuerpo el 27 de junio 1992 para estallar en miles y miles de partículas de LUZ que hoy brillan a través de cientos de seres humanos y no humanos. Si cierras los ojos, respiras a manera de suspiro y abres tu corazón, podrás conectar con su energía y sentirás vibrar el Amor más puro y alto... eres tú mismo.