Correr vs caminar, ¿qué es mejor?

Hoy en día todos sabemos que la clave para una vida saludable es una dieta balanceada y la práctica regular de actividades físicas. De hecho, un estudio publicado por el doctor Chi Pang Wen nos advierte que la inactividad puede incrementar en un 25% el riesgo de sufrir una enfermedad cardiaca, un 45% la mortalidad por enfermedad cardiovascular, así como un 10% la incidencia de cáncer, diabetes y depresión. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera al sedentarismo como el responsable del 6% de las muertes registradas en todo el planeta, siendo este el cuarto factor de riesgo de mortalidad mundial.

Ahora que ya sabemos que el sedentarismo es el enemigo a vencer, ¿cómo saber qué actividad es la adecuada para nosotros?

Gracias a que no requieren de más equipo que un buen calzado, tanto correr como caminar son las actividades más populares y recomendadas por los doctores, pues ambas actividades pueden aumentar la energía, bajar la presión arterial, bajar los niveles de colesterol, disminuir el riesgo de sufrir enfermedades e incluso hacerte sentir mejor emocionalmente. Además, debido a que, tanto correr como caminar, son ejercicios aeróbicos, son considerados más efectivos para quemar grasa que los ejercicios anaeróbicos. Finalmente, ambas actividades tienen la gran ventaja de que se pueden realizar en compañía de alguien más.

La gran pregunta ahora es: ¿Qué es mejor, correr o caminar?

En cuanto a bajar de peso se refiere, un estudio realizado en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkley afirma que correr ayuda a perder peso más rápido que caminar, pero ambas actividades son igualmente efectivas, pues no depende de la intensidad del ejercicio, sino de cuántas calorías se queman.

Por un lado, correr es un ejercicio más vigoroso, lo que significa que se pueden quemar más calorías y grasa mientras te ejercitas, además de que, de acuerdo con el Journal of Obesity, correr es más efectivo para quemar ciertos tipos de grasa, como la grasa subcutánea y abdominal. Sin embargo, al correr, las articulaciones de los miembros inferiores soportan una carga de dos y tres veces el peso corporal, por lo que las personas que corren tienen un mayor riesgo de desarrollar artrosis con el paso del tiempo, y por lo mismo, puede ser una actividad problemática para personas que sufren de sobrepeso o alguna lesión muscular.

Por otro lado, caminando lograremos mejorar la capacidad respiratoria, disminuir el riesgo cardiovascular, activar el metabolismo y sistema nervioso, favorecer el retorno venoso y controlar la tensión arterial; además, caminar también retrasa la osteoporosis, pues mejora la masa ósea, incrementa la masa muscular y la flexibilidad; asimismo, fortalece las articulaciones, mejora la capacidad de defensa del organismo, la digestión y el tránsito intestinal, la tolerancia a la glucosa y disminuye el colesterol. Sin embargo, el ejercicio de bajo a moderado no quema grasa tan rápidamente como los entrenamientos de alta intensidad.

Entonces, ¿cómo decidir qué actividad nos conviene?

Cuando se trata de optimizar tiempo, no cabe duda de que correr es la opción para ti, pues una carrera de cinco minutos proporciona los mismos beneficios que una caminata de 15; mientras que para igualar los beneficios de una carrera de 25 minutos, habría que caminar una hora y tres cuartos. Sin embargo, caminar tiene dos grandes ventajas: nos permite platicar con la persona que está a nuestro lado, y nos permite descubrir y disfrutar del ambiente a nuestro alrededor.

¿Tú cuál prefieres?

 

Acerca de Editorial ioSoi

Editorial ioSoi
Equipo editorial de iosoi.