Contacto con el ser superior

Por Lucrecia Villanueva

Una de las más bellas experiencias en las sesiones de Vidas Pasadas es cuando, la persona que está en la regresión, va al espacio entre vidas a reflexionar, a encontrar su sentido de vida o a reencontrarse con su Ser Superior o personas que ya dejaron este plano físico. Esto puede suceder al final la regresión.

Quiero aclarar que el encuentro con el ser Superior o personas que ya murieron no es parte de la vivencia tradicional, sino lo que yo considero un regalo para la persona en el proceso de regresión, el cual tengo el privilegio de compartir. Es, por así decirlo, un bono.

Inicialmente, la persona ve los principales aspectos de su vida pasada: momentos importantes, felices, de angustia, etc., y comprende quién era, cómo y dónde vivía, a qué se dedicaba para ganarse la vida y otros detalles de la vida pasada. Posteriormente, la persona ya está listo para ver la muerte del cuerpo que entonces habitó. Entonces, una vez que el alma ha dejado el cuerpo, le pido al cliente que vaya al espacio entre vidas, y que, desde esta perspectiva más alta, vea lo que hizo en su vida y haga reflexiones importantes. Digo alta, porque es de mayor conciencia, pero también porque, con frecuencia, imaginamos el cielo “arriba”.

Al tener la oportunidad de estar en este espacio, que se percibe como una “neblina azul”, suceden situaciones maravillosas que nos permiten sanar el alma a través de una vivencia interna, no solamente como una teoría o concepto, pues es en este momento cuando el conocimiento de lo que es la vida humana se puede comprender desde la perspectiva de gran sabiduría espiritual, y lo mejor es que ese conocimiento regresa con nosotros a la vida actual como una certeza de quiénes somos.

Durante esta experiencia, es posible encontrarse con personas que ya murieron y tienen para nosotros un mensaje. Por ejemplo, hace tiempo tuve la oportunidad de trabajar con una mujer cuya última imagen de un Ser querido fue ver su cuerpo “roto” al reconocerlo en la morgue después de un accidente, por lo que, al recordarla, tenía inevitablemente la imagen de esa persona en dolor. Al llegar al espacio entre vidas pudo encontrarse con esa persona con el cuerpo completo, brillante, incluso rejuvenecida; y la sensación que acompaña esta visión es de que en realidad así es, pues se tiene la certeza de que nos vamos a volver a encontrar con los seres a los que amamos en su más bella expresión.

También he podido acompañar a personas que se encuentran con lo que, en ese momento, ellas denominan Dios; otras lo consideran su Ser Superior. Sin importar en nombre que le demos, la energía en esos momentos es muy especial, pues la habitación completa se llena de amor, y “Él” responde a sus preguntas de manera inequívoca. A veces su Ser Superior, esa presencia amorosa, le recuerda los pactos que hizo antes de nacer; aquello que debe aprender, y esta información permite que el paciente disminuya el enojo que siente al vivir situaciones que percibe como injustas, o que lo han obligado a moverse de la forma de vida que solía tener por una pérdida de trabajo, en la familia, o en la salud. De tal forma que, al terminar la sesión, las personas se van con una gran paz; sensación que no es un placebo, es el tipo de paz que dura mucho tiempo, pues como dije anteriormente, se tiene la certeza de que así son las cosas.

En este estado es frecuente que me digan que no quieren dejar el espacio, es decir, no quieren regresar a la vida cotidiana, puesto que la paz y el amor que ahí se sienten son inconmensurables. Sin embargo, una vez que el mensaje ha sido dado, el cliente regresa a su presente fortalecido, con una visión diferente de la vida; con una comprensión de lo que es importante para ellas, no solamente como personalidad, sino desde el alma.

También, dicha experiencia suele ayudar a “abrir el corazón” de nuevo al paciente, puesto que, con frecuencia, los acontecimientos de la vida nos llevan a enojarnos con la divinidad y pelearnos con ella, y al hacerlo nos cerramos al amor, creyendo que así estaremos protegidos; con ello, sentimos que disminuimos el dolor, pero, en realidad, eliminamos también la oportunidad de experimentar lo bello de la vida.

Los regalos que nos puede ofrecer la vivencia de regresión a vidas pasadas son ilimitados.

Para informes de consultas privadas escribe a lucrevillanueva@hotmail.com.

 

Acerca de Lucrecia Villanueva

Lucrecia Villanueva
Psicóloga experta en Regresiones a vidas pasadas, con la convicción de que cada ser humano puede ser feliz y pleno en su vida. Por lo tanto, su ámbito de acción es acompañar  a los demás a descubrirse a través de psicoterapia, conferencias y cursos, para lograr el desarrollo de su potencial. Actualmente trabaja en Regresiones a Vidas pasadas; Psicoterapia individual y de Pareja; en el ITAM, AMETEP y es entrenadora certificada de Siete Semillas de Amor y de Abundancia.