Comprometerte con tu vida es renunciar a lo que no te hace bien

Por Claudia Sánchez Musi

Querido lector, te comparto este artículo que he preparado en respuesta y continuación de nuestra anterior publicación “El miedo al compromiso es el miedo a brillar”. Me sorprendió la respuesta de tanta gente a este último artículo y la forma en la que resonamos cada quién con el tema porque, sin duda, el compromiso es un tema que nos toca trabajar a cada ser humano.

Hoy te quiero platicar que uno de los miedos más fuertes a los cuales nos enfrentamos cuando queremos comprometernos con algo es el tema de la renuncia. ¿Por qué tenemos que renunciar a ciertas cosas para comprometernos? ¿Por qué no podemos tener todo lo que queremos toda la vida? Cuando nos movemos desde la rebeldía es obvio que será muy difícil renunciar, puesto que en nuestra rebeldía estamos seguros de que las cosas pueden ser como “se nos da la gana”, pero recordemos que el opuesto de la rebeldía es el sometimiento. Eso a lo que me rebelo con todas mis ganas será, a la larga, aquello que me someta y me mantenga en la autolimitación.

Hay muchas cosas en esta vida que nos encantan. Los seres humanos estamos sumamente ligados al placer; sin embargo, no siempre que algo nos produce placer significa que sea bueno para nosotros. Y aquí un ejemplo muy claro: Si llega tu hijo de 12 años a decirte que probo una droga increíble que le hace sentirse relajado e incluso ver arcoíris y sentir mucho amor… ¿Qué le dirías? ¿Qué la use porque se siente bien? Ahora, este punto es muy obvio porque es extremo, pero cuántas veces nos enfrentamos con el hecho de tener “relaciones, placeres efímeros, hábitos deliciosos, etc.” que no nos hacen sentir bien, y cuyas consecuencias nos dañan más que traernos cosas buenas. Es natural que cuando algo nos interesa, cuando algo nos gusta, queramos más de eso, y aquí es donde entra la renuncia. Cuando somos conscientes de que hay cosas que no nos hacen bien y que merecemos cosas mejores, la renunciación aparece recordándonos que al universo no le gustan los vacíos y que, en ocasiones, para conseguir nuestros verdaderos sueños, habremos de renunciar a todo aquello que nos aleja de conseguirlos.

Aquí te comparto una serie de reflexiones y afirmaciones que te acompañaran en este camino de renunciación para recordarte que eres tú quien, al asumir la responsabilidad de tu propia vida, también retomas tu poder de creación, en la manifestación de la obra más hermosa que tienes: ¡tu vida!

Aunque el cambio es doloroso e implica cambiar de piel tal como lo hace una oruga cuando se transforma en mariposa… abrazo el cambio en mi vida, transformando el miedo en confianza.

Hoy declaro que mi luz es más grande que mi sombra y por eso la abrazo, la integro. Permitiéndome morir a lo que ya no sirve a mi propósito divino, al movimiento de la vida.

Hoy suelto todo lo que me estanca, lo que no me permite avanzar a la realización de mis sueños.

Dejo morir todos mis apegos mal sanos, mis adicciones, muere el miedo a la vida, muere mi resistencia, muere mi miedo a crecer, a madurar, muere mi miedo a transformarme.

Abrazo mi luz con todo lo que soy y le doy la bienvenida a todo lo bueno y verdadero en mi vida en la certeza de que el universo se abre y abre mis caminos.

Muero a la mentira, dejo de engañarme. Muero al miedo que me da mi propio poder, en el entendimiento de que el verdadero poder surge del corazón que nunca me llevara a cometer errores.

Muero a la necesidad de aprobación, muero a todo lo que me encadena.

Hoy me declaro como un ser libre y soberano, retomando el poder que Dios me ha dado para sembrar flores en mi camino y en mi destino.

Soy libre, libre de amarme, libre para crear, libre para poner límites a lo que no me sirve o a lo que me daña. Soy libre para elegir cualquier cosa que contribuya a mi bienestar y felicidad.

Muero a los falsos placeres que solo llegan para cubrir mis vacíos y mis carencias, dejándome más vacía y más carente.

Hoy declaro que renuncio a la carencia, abrazo el estado natural de mi ser, que es la abundancia y el amor que soy, el gozo, la expansión, la creatividad, la sabiduría y el discernimiento.

Transformo mi ansiedad en explosiones de creatividad y manifestación; transformo la ira en fuerza y voluntad creativa.

Renuncio a la basura mental; limpio mi mente y mis pensamientos, permitiendo el libre fluir de nuevas ideas y pensamientos positivos, constructivos.

Manifiesto toda cosa buena en mi vida.

Renuncio a la culpa, al dolor, al sufrimiento; renuncio al drama, al autosacrificio, a la victimización.

Renuncio a mi necesidad de control y abro las puertas de mi corazón a la capacidad sincera de sorprenderme, confiando en Dios y en el universo, confiando en la vida.

Renuncio a la evasión, al miedo a los problemas y acepto cada desafío como una oportunidad de crecimiento, amor, transformación.

Renuncio a la Rebeldía sin causa; renuncio al Sometimiento.

Renuncio a la cárcel que me autoimpongo, a la sensación de estar atrapada; abrazo la libertad.

Las condiciones externas no determinan mi vida. Soy capaz de crear lo que mi corazón anhela y de forjar sueños de amor para mi vida.

Muero a lo viejo; muero al pasado, a lo podrid, añejo, rancio.

Muero a las dudas en mí misma, en la vida; muero a la necesidad de tener la razón; muero a mi falta de límites y me abro a la vida, me abro a lo nuevo, me abro a los límites saludables, a la estructura mágica y perfecta.

Me abro a que el Orden Divino Restaure mi vida, mi quehacer, mi trabajo, mi alimentación, mis movimientos, mis relaciones.

Se mueve lo estancado.

Se sana lo enfermo.

Se libera lo atrapado.

Muero a las relaciones tóxicas, me abro a nuevas relaciones y a nuevas formas de relacionarme.

Abro mi corazón al Amor.

Con amor, Claudia.

 

Acerca de Claudia Sánchez Musi

Claudia Sánchez Musi
Profunda enamorada del Alma Humana, se gradúa en Piscología Clínica, complementando su preparación académica con una serie de herramientas para la sanación. Se especializa en psicoterapia corporal Integrativa, Psicoterapia Biodinámica Boyesen y Psicología Transpersonal. Desde hace 15 años a la fecha se dedica a la psicoterapia individual y grupal así como a la creación de diversos talleres y seminarios. Impartiendo en la actualidad el seminario “El lenguaje del Alma”. Creadora del Programa terapéutico la medicina del Adiós para acompañar a personas en su proceso de separación. En el camino Transpersonal encuentra la magia y la medicina de la tierra que la lleva a estudiar profundamente los diferentes estados de consciencia y las plantas ancestrales de poder cuyo uso aplicado a la psicoterapia ha dado resultados de transformación profunda y sanación en la psique y el alma humana. Especialista en el sistema homeopático-floral “Plantas ancestrales de poder del México antiguo”. Una de sus pasiones es la escritura, autora del libro Pacto de Amor: como construir una pareja saludable. Actualmente radica en san José del Cabo BCS, entre el mar y el desierto rodeada de magia e inspiración colaborando como columnista en diversas revistas y medios. También es mamá de dos hermosos Soles, curandera de almas, y corazones rotos, temazcalera, y amante de la Vida y de la Naturaleza.