Cambiando el color del cristal de tus lentes por transparente

Por Ana de la Macorra

La realidad ocurre fuera de ti. La captas con tus cinco sentidos.
Al captarla, la interpretas. Al interpretarla, la recreas.
Al recrearla, la haces tuya. Al hacerla tuya, la vives.
Alfonso Ruiz Soto

 

La realidad, en todos sus aspectos, se considera como el principio de todo cuanto existe: de una cosa, de lo que llamamos “ser vivo”, de lo que experimentamos y la manera como experimentamos; lo que pensamos y lo que sentimos. La realidad es lo que es.

Los seres humanos tenemos la capacidad de captarla a través de nuestros sentidos: vemos lo que es, lo escuchamos, le reconocemos, degustamos y palpamos lo que se nos va presentando en la vida. Puede gustarte o no lo que percibes, lo puedes calificar, catalogar o clasificar, y da lo mismo, porque la realidad seguirá siendo como es, independientemente de la calificación que le pongas.

Y aunque todo lo que ocurre fuera de ti es realidad, esta, no siempre es captada de igual manera por todas las personas. Se puede decir que cada quien va creando su propia realidad respecto de lo que vive y dependiendo de la interpretación que le dé a lo que vive. Es aquí en donde se pueden encontrar diferencias que a su vez pueden generar distancia y discordia entre personas, culturas y naciones enteras.

Es, a partir de esta interpretación de la realidad, que una persona puede ser feliz y otra persona ser sumamente infeliz ante un mismo hecho; y el secreto está en la aceptación que se tenga de los hechos o circunstancias del hecho en sí. Un ejemplo por demás simple, una boda: el novio está feliz, la novia está aterrada, la mamá de la novia está desolada, el papá de la novia está furioso, a los papás del novio les da lo mismo, la amiga de la novia tiene envidia, a otros les da flojera, y así podríamos ir mencionando diferentes maneras de interpretar lo que es y por lo tanto de disfrutar o padecer algo.

Cada individuo se apropia literalmente de lo que llama realidad. Las cosas son como YO las veo, dice cada quien… Pero todos piensan lo mismo, o sea: distinto. Cada quien tiene su propia visión de los hechos y cada quien los vive de manera diferente. Podemos deducir entonces que realidades hay tantas como hay humanos que la captan, interpretan y viven… (O, será que ¿la crean?)

La causa más común en la incapacidad de ser feliz, es la incapacidad de ver y aceptar las cosas como son.

Las cosas de la vida son lo que son, las veamos como las veamos; son, y entre más aceptemos esto, y con esto, aceptemos que así es mejor, podremos adaptarnos a vivir en un mundo en donde todo está en continuo cambio. Nada se queda sin cambiar. Todo existe y lo que existe cambia. También nuestra percepción de las cosas va cambiando con el tiempo o con las experiencias mismas.

Lo que llamamos realidad es solo una de tantas experiencias que cada quien tiene respecto a lo que existe. Aprender a ver y aceptar lo que es porque así es, es como darte cuenta que tienes alas y así sin más, ponerte a volar.

Ejercicio sugerido:

  • Siéntate cómodamente en un lugar callado, haz un par de respiraciones profundas que te ayuden a relajarte y a concentrarte en tu momento.
  • Revisa tu vida hoy. ¿Qué vives?
  • Si viene a tu mente algo que no te gusta de lo que hoy vives, analízalo e identifica las interpretaciones que le estás dando a eso que te disgusta.
  • Despójalo de tus interpretaciones. Mira ahora el hecho tal como es. Respóndete ¿por qué lo vives?
  • En este estado de relajación, acepta que lo que vives es porque tú así lo has permitido.
  • Si quieres, transforma el disgusto en aceptación; o si quieres, imagina que te desprendes de eso que te daña, o que te limita o que te hace sufrir y crea para ti algo nuevo.
  • Imagínate a ti mismo en total calma y bienestar. Crea para ti un ambiente que disfrutes.
  • Dale gracias a la vida por estar tan presente en ti.
  • Vuela

Ana de la Macorra

 

:: Texto escrito también para la revista Fernanda

 

 

Acerca de Ana de la Macorra

Ana de la Macorra
Poeta, escritora y psicóloga clínica, Ana de la Macorra, ha dedicado su carrera al servicio del crecimiento humano y la expansión de la consciencia. Entre su extenso currículo, sobresalen sus más de 25 años de experiencia como psicoterapeuta; la autoría y publicación de los libros Hondos los Suspiros y DIOSOY: ser esencia y en presencia; así como su papel como directora, fundadora y editora del primer sitio integral en servicios de crecimiento humano www.serluna.com