Respirar para sentir

Por Alicia Velázquez Berumen

 

El acto de respirar te abre el sentir.

A veces te sientes triste, sin saber por qué,

o quizá le atribuyes tu melancolía a algo que te sucedió.

No busques la razón, ni detengas la emoción,

solo respira profundo y déjate caer suavemente,

ríndete, sin mentalizar la emoción.

 

Empieza a respirar profundo con la boca abierta.

Inhala y, al exhalar, libera un sonido.

Toma aire y suelta la emoción contenida:

abandono, soledad, tristeza…

solo deja que, con el paso del aire, aflore la emoción,

para que comience a diluirse…

Las lágrimas comienzan a resbalar por tu rostro.

Tomas aire para expresar.

Tomas aire para sentir.

 

Y, de pronto, surge un suave suspiro.

La emoción empieza a tomar forma.

Estallas en un sollozo.

Sientes un río correr por tus mejillas.

Sigue respirando hondo.

No busques una razón,

la emoción se sana al sentirla.

Déjala expresarse en libertad.

 

Sigue tomado bocanadas de aire,

liberando las emociones guardadas;

si en tu abdomen bajo se ha acumulado,

deja que se muevan en cada respirar.

 

Deja que el mar fluya en tu llanto

como una ola que al inhalar se forma

para estallar en la exhalación y acompañada de un sonido.

Entra al océano del sentir sin rumbo.

No te contengas más.

Abandónate en el respirar.

Cada vez sueltas más el control

para sentir en ti la vida fluir con melancolía.

Y, ¿quién dice que es malo sentir lo que sientes?

Déjate expresar con cada exhalación.

Es más doloroso nunca haber sentido

que sentir intensamente la emoción.

 

Si te es posible retoma una postura cómoda,

recostando tu cuerpo dobla tus rodillas,

apoya las plantas de los pies sobre el suelo.

Si es necesario, coloca por debajo unos cojines para sostenerlas.

Pon suavemente tus manos sobre tu vientre bajo.

Siente cómo al inhalar inflas el abdomen

y al exhalar este se relaja.

Continúa así para desbloquear todo aquello

que se quedó atrapado en tu cuerpo emocional.

 

De pronto sentirás que la tormenta ha cesado,

como una nube que pasó por el cielo.

Tu sentir se ha despejado.

Ahora, solo sigue respirando por tu nariz

Llenándote de aire para que se acomoden tus sentimientos

y vuelvas a sentir la paz que nace en tu respirar.

Las emociones tú las creaste

y solo tú las puedes liberar.

 

Ahora, retomas tu sentir en armonía.

Percibes el paso del aire expandir y contraer tu tórax.

Retomas tu libertad y disfrutas del bienestar.

 

Recuerda siempre respirar para tu alma sanar.

 

Alicia Velázquez Berumen

 

 

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Acerca de Alicia Velázquez Berumen

Alicia Velázquez Berumen
Coautora del libro DIOSOY: Ser en esencia y en presencia. Actualmente imparte sesiones de respiración, sanación y meditación virtuales en todo el mundo a través del proyecto "Meet 2 Breathe" que incluye "Respira México". Es la Representante Nacional en México de la International Breathwork Foundation, Facilitadora Certificada de Transformational Breath, Sanadora graduada en Barbara Brennan School of Healing y Consteladora Familiar. Inició el camino espiritual a partir de 1987 con las enseñanzas de José Luis Villanueva. Maestría en Psicopedagogía y Diplomado en Neuropsicología en la Universidad Anáhuac. Licenciatura en Terapia en Comunicación Humana.