No desperdicies la comida

 Por Luis Montoya Birrueta

 

¿Has pensado en la cantidad de comida que se tira a la basura en el mundo todos los días?

 

Durante algunos años de mi vida, trabajé en el sector de los restaurantes. Me impactaba ver la cantidad de comida que se desperdiciaba, tanto de los comensales que la dejaban en el plato, así como de las gestiones que se hacían en las cocinas. No podían creer el hecho de tirarla a la basura sin ningún miramiento. Saltaba a mis recuerdos una fotografía de un niño a punto de morir de hambre y detrás de él un buitre que esperaba a que cayera muerto.

 

Estas experiencias también me hicieron recordar aquel invierno que estuve cuidando niños en un campamento que ofrecía una fundación para los padres que trabajaban en vacaciones y no tenían dónde dejar a sus hijos. Dentro del cuidado diario estaba darles sus alimentos. No todos se comían lo que había en el plato, pero lo que más me impresionaba era la forma en la que se tiraba, deliberadamente, la comida que sobraba de las ollas. Recuerdo que le pregunté a la responsable, ¿En dónde pongo lo que sobró de comida?”, y me contestó, “Tírala por el desagüe”. De verdad que no lo podía creer, ¡además de tirar los alimentos, lo hacían por los alcantarillados! Ante tal respuesta, yo le dije, “¿Por qué no se la damos a estos mismos niños para que se la lleven a casa?”, pero me dijo, “No, tírala”; sin embargo, no fui capaz de tirarla y daba vueltas recogiendo el comedor hasta que la tiraban y luego regresaba para ayudar a lavar las ollas. Esto sucedió durante todos los días de ese campamento.

 

Después de algunos años, conocí a una persona que trabajó muchos años en una cadena de supermercados muy conocida en España. En alguna ocasión surgió el tema del desperdicio de comida, y me dijo que esos supermercados tiraban a la basura los productos alimenticios y de cosmética que estaban próximos a caducar, ¡ni siquiera habían caducado! Entiendo que quizá se ajusten a las normativas que los rigen, pero es inaudito.

 

Esto causaba que algunas personas acudieran al establecimiento a la hora que sabían que sacarían los contenedores para llevarse todo lo que pudieran. Al fin y al cabo, los alimentos y cosméticos estaban en buen estado. Y, dado que la gente acudía, mi amigo me comentó, que les habían ordenado seguir con esa dinámica de tirar a la basura, pero ahora rajando y abriendo previamente los envoltorios de los productos. ¿Lo puedes creer?

 

Desperdiciar impunemente la comida es sumamente triste, ya que hoy por hoy, siguen muriendo personas en el mundo por no tener qué comer. En algunas partes se desperdician y tiran los alimentos, mientras que en otras darían lo que fuera por llevárselos a la boca.

 

Si multiplicamos todas estas acciones de tirar y desperdiciar comida, tanto en restaurantes, comedores, bares, cafeterías, campamentos, hoteles, e incluso en las casas particulares, ¿qué cantidad se estará tirando a la basura? ¡La cifra es tremenda! Es muchísima comida la que se desperdicia. Es profundamente lamentable que sea así.

 

Esto se puede cambiar con pequeñas acciones individuales; se puede transformar con un pequeño cambio de consciencia, con el simple hecho de que cada uno de nosotros estuviera atento de NO desperdiciar los alimentos, veríamos que les podemos dar uso, ya sea para después o para compartirlos con los demás.

 

Hay algunos sitios en los que se ven ya los cambios. Han puesto refrigeradores fuera de sus locales en donde ponen los sobrantes que han tenido, y la gente se los puede llevar de forma gratuita.

 

La suma de pequeñas acciones individuales, harán la gran diferencia y ese cambio tan necesario para el equilibrio de la vida.

Por favor, no desperdicies la comida.

 

Te amo.

Gracias por estar ahí

 

Luis Montoya Birrueta

“Q-La Vida”

 

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Acerca de Luis Montoya Birrueta

Luis Montoya Birrueta
Q-La vida! Después de algunos años de experimentar un verdadero infierno, totalmente desesperado y habiendo agotado las posibles soluciones que tenía a mi alcance, así como la gente que intentaba ayudarme, pedía ayuda intensamente desde mi soledad a quien me escuchara. Mis plegarias fueron atendidas y se manifestó el auxilio por medio de Seres que están en otras frecuencias vibratorias, entre ellos el maestro Jesús. Es un honor para mí ser un instrumento y poder compartir contigo los mensajes que he recibido. Gracias por estar ahí. Luis es terapeuta, escritor y pensador. Para contactarlo visita su página en facebook o escríbele a su correo: luismbirrueta@hotmail.com

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