Meditación para niños

No cabe duda de que meditar es una de las actividades más beneficiosas, tanto para la salud física como mental, pues la meditación, además de ser una importante herramienta de autoconocimiento, nos ayuda a reducir nuestros niveles de estrés y a mejorar nuestra concentración. En pocas palabras, meditar es uno de los hábitos más positivos que puede adoptar una persona, y lo mejor de todo, es un hábito que podemos adoptar desde la infancia.

Así es, la meditación no tiene edad y mientras más temprano aprendamos a calmar nuestra mente y a controlar nuestra respiración, más fácil nos será aprender a lidiar con el estrés del mundo moderno.

 

Si a cada niño de ocho años de este planeta le enseñásemos meditación,
eliminaríamos la violencia del mundo en una generación
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Dalai Lama

Enseñarle a nuestros hijos a meditar significa darles las herramientas para poder manejar de una mejor manera los posibles estímulos negativos que puedan estar a su alrededor. Debemos recordar que, aunque se hable poco del asunto, los niños también suelen experimentar estrés en su vida diaria (por la escuela, las tareas, los compañeros, etcétera) y enseñarlos a meditar los ayudará a disminuir la ansiedad y el estrés, y por lo tanto, los ayudará a crecer como personas.

Otro importante beneficio de la meditación para niños es el aumento de la concentración, lo cual se traduce en un mejor desempeño y aprovecho escolar; además, la meditación también ayudará a nuestros hijos a elevar su autoestima, pues comenzarán a conocerse a sí mismos desde temprana edad; y, finalmente, la meditación ayudará a mejorar su ciclo de sueño, por lo que dormirán y descansarán, lo que los ayudará a crecer saludables por fortalecer su sistema inmunológico.

Muchas personas creerán que lograr que un niño se siente en silencio “sin hacer nada” más que respirar por más de 10 minutos es una tarea imposible; sin embargo, enseñar a nuestros niños a meditar no es nada de otro mundo, el punto es enseñarlo a través de juegos. Puedes iniciar a tus niños a la meditación contándoles un cuento y pidiéndoles que cierren los ojos y presten atención a tu voz; también puedes invitarlos a salir a caminar y dejarlos convivir con la naturaleza en silencio; si esto no es suficiente, también existen meditaciones guiadas en la web, así como clases de meditación especiales para niños.

Ya lo sabes, enseñarle a tus hijos a meditar significa darles las herramientas necesarias para conocerse a sí mismos y para poder relacionarse con el mundo exterior de una manera más auténtica; además de que puede convertirse en un lindo momento de unión entre padres e hijos. Inténtalo.

Si quieres, puedes practicar estos ejercicios de Respiración Consciente

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