Lo que tú eres, Yo Soy.

Regocíjate y sabe que todo lo que ves eres tú mismo

Por José Luis Villanueva
Parte 1

Y en ese mismo nombre te digo que, en el Padre, no hay palabra o pensamiento alguno que le pueda entender e interpretar, porque el Todo son todos los sonidos, porque son todos los movimientos, porque son todos los pensamientos y todas las cosas; lo que Él es, y solo existe una palabra en tu lengua con la cual le puedes entender… Él es el Todo.

Y si entiendes así a tu Padre y Creador, y si entiendes así al que te ha dado vida, asimismo te puedes entender, asimismo te puedes concebir y asimismo te puedes transformar en esa consciencia, porque en la medida que sepas y conozcas tu Origen en esa medida eres, en esa medida participas, en esa medida tu intervención es, en esa medida te expandes y te unificas a todo cuanto existe. Y no eres más tú sino eres la totalidad. Y no vives tu propia experiencia sino vives todas y cada una de las experiencias que encarnadas están en todo cuanto existe.

Eres Todo, porque en esa forma, cuando tu consciencia se ha elevado al infinito, desde allí contemplas cada uno de los movimientos del Ser y los haces tuyos y tú eres en ellos. Hablar ahora de tu Creador sería perderte, confundirte con la limitación; y renunciar a todo y unificarte, es la única manera en el cual tu Ser podrá un poco más entender la grandeza, lo ilimitado de tu Espíritu.

¿Dónde está tu atención en este instante?, y si en el infinito está, concibiendo y animando todas las cosas, permaneces. Y si en tu carne, limitado por esta te encuentras, y viviendo los efectos que esta misma y a esta misma responde. Donde esté tu atención allí estás tú, allí tu Espíritu da poder, allí tu Espíritu da fuerza, allí tu Espíritu convierte en realidad; entonces, cuando buscas estar en todo no centras tu atención en algo específico sino te vacías y, tu atención es, en la energía que te da vida, porque esa energía te vuelve a todas las cosas y de allí que comprendas todas las cosas, y de allí que te unifiques a ellas, y de allí que concibas, verdaderamente, quién eres; la única y absoluta verdad que viene del Padre porque todas verdades salidas de ti son verdades, sí es cierto, mas efímeras, y sin poder y fuerza.

¿Puede haber dolor cuando tu atención está en donde no existe nada? ¿Puede haber confusión ante la luz y la claridad de tu Esencia y Espíritu?

En verdad te digo que eres tú quien propone y da poder a todo conflicto que vive y existe, porque es tu Espíritu mismo quien le da el poder, porque es tu Espíritu mismo el que le convierte en verdad; verdad efímera, pero Verdad, y es tu Espíritu mismo quien concibe así su poder, y es tu Espíritu mismo quien concibe así lo que el Padre le ha condonado.

Entonces, Espíritu, entonces materia, porque uno y otro existen, porque uno y otro son principios divinos, ¿en qué está centrada tu atención? y en ello te habrás de convertir, y ello vives, y ello experimentas, y ello haces verdad y realidad.

¿Puedes decir Espíritu, que estás enfermo? Cuando en la Esencia no puede existir enfermedad alguna… Es tu carne que has atendido para que esta enferme, y es allí donde has puesto el poder y has creído en ella.

¿Puedes creer Espíritu que hay confusión cuando eres perfección? Y en la perfección no puede haber duda alguna; es tu carne que has confundido y es la incapacidad que has puesto a tu carne para entender y concebir que regida es por una inteligencia suprema, conocida como “consciencia” por ustedes.

¿Dónde está el conflicto? ¿Dónde está la enfermedad? ¿Y cuánto más quieres estar en ello y cuán capaz eres de liberarte de ello?

A esa libertad me refiero cuando devuelvo a tu mente la consciencia de quién eres. Te hablo del Ser porque cuando te hablo de mi Padre no puedo articular palabra alguna, porque esta tan solo me limita y te limita. Te hablo del Ser, porque tu consciencia y tu atención en el Ser están puestas hoy. Porque si tu atención y tu consciencia estuvieran en mi Padre ¿de qué hablaría yo a ti, si tú y yo somos lo mismo?, ¿que podría yo enseñarte, si quien a ti provee, a mi provee?

Entiende pues, que no he venido para hablarte, sino a mostrarte cómo es posible que el Hombre pueda elevarse libre poniendo su atención en lo infinito, poniendo su atención en lo inmaculado, poniendo su atención en lo inmutable, en lo omnipresente, en el omnipoder.

Es importante entonces, que entiendas que cuando hablas, hablas del Ser; que cuando deseas, es la mente carente que desea; que cuando no entiendes, es una parte de ti que no le has dado respuesta; mas hablar del Padre, no es posible, porque en aquel tiempo y en este tiempo, conocerás a quien responde al Padre, mas no al Padre mismo porque a Él lo has conocido siempre en todo cuanto existe. Mas he aquí que respondo al Padre con su Voluntad perfecta y es por ello que al Padre, hoy, puedes concebir en ti y puedes conocer y puedes percibir más claramente que otros tiempos, porque hoy tu mente ha puesto su atención en verdad en el Padre y no se dispersa y no la desvía ya, porque tiene como objeto y como fin unificarse a Él y ser Uno con Él; y en esa permanencia expresarse eternamente, porque sabe bien Ser, que Espíritu y materia jamás dejarán de existir. Y si bien es cierto que tu forma habrá de cambiar, habrá de cambiar, sí, pero en la consciencia plena de quien eres, y en esa permanencia y en ese gozo infinito.

-Silencio-

José Luis Villanueva

Aquí puedes escuchar la meditación-plática en viva voz de José Luis. La puedes escuchar completa o detenerte en el minuto 11:25 y continuar escuchando y leyendo la segunda parte en los siguientes días que la publicaremos.

(Fin de la 1ª parte)

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Acerca de José Luis Villanueva

José Luis Villanueva
Nació en México el 16 de enero de 1960; gurú de profesión (como él decía alegremente después de su despertar espiritual en marzo de 1985). Los últimos siete años de su vida como humano los dedicó, por completo, a transmitir su enseñanza de Amor y expansión de consciencia a quienes la quisieran recibir así como a elevar la vibración del planeta. Durante todos esos años impartió gratuitamente varios cursos: “Ámate a ti mismo” y “Pensamiento Creativo” y “Ser Consciente Creativo”, además de dar diario meditaciones, pláticas, conferencias a enormes grupos de personas tanto en México como en Estados Unidos. Realizó varios viajes por casi todo el mundo compartiendo su vibración de Amor a todos los lugares que visitó. José Luis dejó su cuerpo el 27 de junio 1992 para estallar en miles y miles de partículas de LUZ que hoy brillan a través de cientos de seres humanos y no humanos. Si cierras los ojos, respiras a manera de suspiro y abres tu corazón, podrás conectar con su energía y sentirás vibrar el Amor más puro y alto... eres tú mismo.