Las dos consciencias

Por José Luis Villanueva

En ustedes hay dos consciencias: una constante y otra que se va expandiendo. Cuando les hablo de la constante es para que viertan sobre la personalidad todo aquello que tienen, lo que desde un principio se les ha dado. Y cuando les hablo de la consciencia en expansión, tengo que decirles de qué manera ir incrementando a esta a través de la experiencia.

Defiendes tu personalidad creyendo que eso eres. Mas en verdad yo te digo: Lo que eres no necesita de defensa.

Hay una gran diferencia entre una y otra: en una te sabes Dios y en la otra quieres llegar a Él… De allí, quizá, la incongruencia que muchos de ustedes experimentan en este tiempo, ya que tuvieron un despertar a la Consciencia de saberse Dios y se encuentran en una realidad totalmente diferente a los conceptos e ideales que tienen de Él.

Por supuesto que cuando me comunico con ustedes lo hago para la consciencia en expansión, ya que a la consciencia de su YO nada puedo añadirle. Sin embargo, sí puedo confirmar y recordarle al SER, que la tiene.

Sugiero que vivan ambas y que estén conscientes de los momentos. Sugiero que no las mezclen al mismo tiempo cuando se trate de experimentar, para que se puedan así entender. La consciencia del “tener” es incongruente, sean conscientes que quien desea es la personalidad. Y sepan también que, en ustedes, hay una parte que todo lo tiene y que nada más necesita, por lo tanto, nada desea. Satisfecho/a y pleno/a, en ese momento te encontrarás, no lucharás más.

Sabe que todo cuanto vives que se opone a tu felicidad y a tu liberación, es perfecto, porque eso te permite densificarte y existir, y participar en un plano de sentidos receptivos. De ahí que tu dolor, tu angustia, tu confusión, tu miedo, tu soledad y tu tristeza, no son más que un agente necesario en tu existencia, para que así puedas seguir viviendo, ya que desde el momento en que conoces la plenitud y te fundes a la LUZ, no eres más que el SER y dejas de existir como humano.

De manera inconsciente el hombre busca una constante transmutación y eso es la vida, pero la busca tratando de evadir la experiencia que él/ella mismo decidió y asumió desde el Plano Superior: Encarnar. Sépase pues que una transmutación no es para negar la experiencia que se vive, sino para darse la oportunidad de conocer una de las tantas alternativas que existen para que el Ser participe. No se transmuta porque esté mal lo que se está viviendo, se transmuta porque es posible. No se va a corregir lo que con el Poder Consciente se creó; de ahí que todo cuanto ves y todo aquello que te parece un error, no lo es; fue una de tantas alternativas que tienes, o tenías, para descubrir una de las tantas posibilidades que en ti existen.

No podría decirte que te regocijes en el dolor porque desde la personalidad no es posible, pero sí podría decirte que te regocijes como alma, porque de alguna manera existes y todo cuanto vives es transitorio. Sabe que, si DIOS se hiciese hombre, lo único que vendría a hacer sería a regocijarse por todo cuanto Él ha proporcionado, creado y permitido, y lo asumiría para demostrarte cuán perfecto, cuán exacto es su Plan.

Así que, cual sea tu creencia o en quien hayas creído, las cosas han seguido igual antes y después de Él, porque no las has venido a cambiar sino a reconocer. Decía pues que en un instante puedes sentir tu Divinidad y en una eternidad manifestar esta…

¿Quién dijo cuál era El Plan?, si El Plan se descubre en sí mismo en cada momento que se transmuta.

¿Quién dio lineamientos?, fueron tiempos pasados.

¿Quién dio razones existenciales?, fueron creencias momentáneas.

¿Quién puso metas?, fueron justificaciones.

Lo real es tu presente, lo único que conforma tu existencia y la confirma es lo que ahora ves, lo que ahora sientes y en lo que estás. Te guste o no, es tu realidad. Lo entiendas o no, es tu única verdad.

¿Te resulta monótono y aburrido lo que vives? No lo vivas porque te obligas, transmútalo. A nada ni a nadie más que a ti mismo/a te debes, de la misma manera que El Padre a nadie más que a Sí mismo se debe y si se da en ti, no se está dando ajeno a sí mismo, ¡Se da en ti!

¿Parecería egoísta…? ¿Entonces parecerías egoísta si te dieras a ti mismo/a? Pero, ¿qué tan capaz eres de hacerlo sin mediarlo a través de una referencia moralista, religiosa, filosófica o moral? ¿Qué tan capaz eres de darte a ti mismo/a sin preguntarle a nadie? ¿Quién crees que sabe lo que tú sientes, lo que tú piensas? ¿Por qué entonces preguntas a quien en verdad no te conoce, si lo que haces está bien o está mal?

Sabe que eres DIOS, pero sabe que no sabes qué es DIOS, para que así te consideres y te des la oportunidad de sentirlo y asumirlo sin temor a equivocarte.

¿Por qué no crees que eres Dios?, porque alguien te dijo que DIOS es de una manera… y me atrevo a decir que DIOS es de todas las maneras, por lo tanto, eres DIOS tal cual eres. Quizá DIOS sea la demostración en una expresión del ‘no poder aparente’ y quizá en otra sea el Poder manifiesto. Quizá en una expresión sea la belleza y en otra la fealdad, pero sabe que en ambos es DIOS y en alguna de las dos coincides. DIOS es creer y no creer, y en alguna de las dos coincides. Así que lo sepas o no, en alguna de las dos coincides.

¿Cuál es tu consciencia de DIOS, de un Ser inmenso y poderoso? Quizá la consciencia que te debo dar es la de que seas muy pequeño, tan pequeño que no le puedes ver. Quizás crees que DIOS existe y tal vez es inexistente. Tu mente solo asume y recuerda. Y así como tu Esencia está presente en ti, si no hubiese un cuerpo que la sostuviera, no sabría esa Esencia que existe. Asimismo, si no existieses tú, DIOS no se sabría existente. Por lo tanto, parte y contraparte, se aúnan para la revelación del existir.

No te expreso esto para que sientas soberbia, sino para que dejes de ser humilde. Porque humildad y soberbia son dos actitudes, del que se cree menos o del que se cree más… y no se puede ser menos ni más de lo que se es.

¿Qué estás haciendo aquí?, lo que podrías hacer en otro lugar: Transmutarte… Lo que no has dejado de hacer desde que existes. Resurgir en cada transmutación a un nuevo estado, una nueva visión, una nueva consciencia, un nuevo ideal, quizá una nueva manera de ver las cosas. Eso es lo que haces aquí al transmutarte, pues que a DIOS no llegas porque en Él estás, de Él no te alejas porque en todo lugar Él se encuentra, aún en aquello a lo que temes tanto…

No hay confusión cuando no te debes a nadie más que a ti mismo a ti misma, cuando reconoces que lo que haces y vives es posible, por lo tanto la Esencia lo sostiene. A lo único que podrías deberte no le importa la opinión del inconsciente. Cambiar no es mejorar ni empeorar, es descubrir una parte más de ti, es reconocer una de las tantas alternativas.

Jamás serás mejor o peor de lo que eres. No luches, no seas necio/a, aquél que te califica es igual que tú, sabe entonces que el único afán de la vida es: ¡EXISTIR!y no te has dado cuenta de que existes.

Vives buscando un valor y no reconoces el que tienes, el que se revela instante a instante a través de lo que conoces y percibes. Primero deberías reconocer, evaluar y preguntarte si puedes mejorar lo inmejorable, lo que, con Él, Todo Poder, se propició. Mejorar… ¿qué, a quién o a qué…?

Vive tu cambio, mas no lo jerarquices. Vívelo y conócelo, pues si no lo conocieses, ¿cómo sabrías diferenciar cada una de tus experiencias?

Gira, gira consciente, danza en la vida, pero no al ritmo de otros, sino a tu propio ritmo, en tu propio eje… y si no, no importa si lucha vives, ya que la lucha confirma, también, que existes.

Todo lo que te aqueja ya pasó, ¿por qué entonces insistes en recrearlo en tu presente?

Vive lo de hoy, hoy que estás aquí presente.

 

José Luis Villanueva

Te recomendamos escuchar las meditaciones de José Luis, que fueron grabadas hace muchísimos años y que siguen vigentes como el primer día. Aquí hay algunas y poco a poco irán apareciendo nuevas.

Que disfrutes de tu vuelo.

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Acerca de José Luis Villanueva

José Luis Villanueva
Nació en México el 16 de enero de 1960; gurú de profesión (como él decía alegremente después de su despertar espiritual en marzo de 1985). Los últimos siete años de su vida como humano los dedicó, por completo, a transmitir su enseñanza de Amor y expansión de consciencia a quienes la quisieran recibir así como a elevar la vibración del planeta. Durante todos esos años impartió gratuitamente varios cursos: “Ámate a ti mismo” y “Pensamiento Creativo” y “Ser Consciente Creativo”, además de dar diario meditaciones, pláticas, conferencias a enormes grupos de personas tanto en México como en Estados Unidos. Realizó varios viajes por casi todo el mundo compartiendo su vibración de Amor a todos los lugares que visitó. José Luis dejó su cuerpo el 27 de junio 1992 para estallar en miles y miles de partículas de LUZ que hoy brillan a través de cientos de seres humanos y no humanos. Si cierras los ojos, respiras a manera de suspiro y abres tu corazón, podrás conectar con su energía y sentirás vibrar el Amor más puro y alto... eres tú mismo.