La onda es meditar

Por Lluvia Ramya

 

Mi búsqueda espiritual comenzó cuando cumplí 14 años. ¿Qué buscaba? Realmente no lo sabía. Lo único que quería era estar en paz y ser feliz. Así de sencillo. Probé diversos caminos: intelectuales, creativos, alucinantes, etcétera. Viajaba con mis amigos de aventón o en tren, desde Oaxaca hasta los desiertos de San Luis Potosí, probando todo tipo de sustancias naturales que nos producían intensas experiencias y alucinaciones. Casi todos éramos hijos de hippies intelectuales, habíamos crecido en un ambiente de libertad y podíamos hacer prácticamente cualquier cosa que se nos ocurriera, nuestros padres nos habían enseñado a ser responsables de nuestras acciones y de las consecuencias de las mismas. Sin embargo, por más fiestas y viajes que teníamos, yo no me sentía completamente satisfecha, siempre llegaba un momento de resaca, una sensación de vacío. Algo en mí intuía que había una felicidad que no dependía de nada externo.

 

Un día mi padre llegó a casa con una novedad: la meditación. ¡Ya entendí cuál es la onda!, me dijo, “la onda es meditar”. Yo me quedé perpleja: “¿De qué me hablas? ¿Qué es la meditación?, ¿Cómo se medita?” En ese momento, él no me respondió, estábamos sentados en el comedor y me dijo: solo cierra los ojos. Así lo hice. La técnica que ahora comparto es lo que hice con mi padre aquel día, y te invito a que lo pruebes tú ahora conmigo.

Cierra los ojos

Observa tu respiración

Inhala y exhala con conciencia

Simplemente

Observa tu respiración

No trates de cambiar nada

Simplemente

Respira

Observa sin juzgar

Permanece así.

 

Me quedé meditando por un tiempo, nunca supe si fueron horas o solo unos instantes. Me sentí cobijada en una sensación de paz que nunca había experimentado. Todo estaba bien, todo era perfecto. Respirar era lo más exquisito que había hecho en toda mi vida. Ahí, en un departamento de la colonia Narvarte, en la Ciudad de México, estaba teniendo una experiencia tangible de la iluminación, un destello del estado interior que siempre había buscado. Entonces comprendí que la respuesta a mis preguntas no era intelectual, la respuesta es la experiencia.

 

A partir de entonces, continué profundizando en el camino de la meditación y el yoga, algunas veces sola y otras con mis amigos. Mi búsqueda dejó de ser externa, mis viajes también. Comencé a viajar dentro de mí, sin la necesidad de ninguna sustancia. El pase a los mundos interiores fue mi respiración. Seguí yendo a muchas fiestas pues siempre me ha fascinado bailar, pero ya no necesitaba de nada que no fuese yo misma para ser feliz y estar en paz.

 

Las técnicas que compartiré en esta columna son el resultado de una búsqueda que ha durado desde aquel entonces hasta el día de hoy.

¡Namasté!

Ramya
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Acerca de Lluvia Ramya

Lluvia Ramya practica yoga y meditación desde los 14 años. Ha vivido en India durante largos periodos de su vida. Es humanista de profesión y se dedica a impartir cursos de hatha yoga, meditación, ayurveda, canto de mantras (sílabas sagradas) y cocina hindú en diversos lugares del mundo. Actualmente dirige un proyecto de yoga on-line: yogacloud.net, en donde puedes tomar clases en vivo desde la comodidad de tu casa.