La Aritmética Interior

Por Bruno Díaz

En la escuela, se empeñaban en mostrarle cómo la crucecita, hacía que los números fueran “creciendo” y el guion, hacía que los números fuesen “decreciendo”, a veces, hasta volverse negativos. Otra cruz pero, parada sobre sus dos patitas, hacía que los números crecieran mucho más y el guion con rueditas, hacía que decrecieran mucho más…

Él, reprobaba y reprobaba, lo tacharon de incompetente, y le hicieron todo tipo de pruebas, pero él, simplemente, no podía ver a los números. Él veía en su cuaderno escenas de su vida, donde podía percatarse, perfectamente, cómo a veces sumar es la peor alternativa para “crecer”, como cuando papá sumaba aspavientos a los gritos, o cuando mamá sumaba indiferencia a sus calladas y gélidas muecas.

Se dio cuenta que restar, también llevaba a “crecer”, como cuando se le restaba importancia a la opinión de los demás o se le podía restar al miedo, con un poquito de atrevimiento, como el día que tomó de la mano a la chica de la trenza, que le devolvió la sonrisa más dulce que él hubiera imaginado…

Esta sonrisa sustraída del miedo, hizo que se diera cuenta de lo paradójico del sumar y del restar… ¿Qué número tiene una sonrisa, el amor o la caricia de mi gato en la fría mañana, con su ronroneo y su pupila de flama negra?

Cada vez que él amaba a sus amiguitos, encontraba que multiplicaba en cantidades insospechadas… De pronto el tiempo y el espacio parecían eterno e infinito, respectivamente, y cuando la gente dividía su pan, también crecía la conexión, cariño y confianza en la vida… Así a veces dividir era también multiplicar.

Él preguntaba a sus maestros por algún texto de la Aritmética Interior y volteaban a verlo con dudas multiplicadas y atención dividida, lo tachaban de disperso, tal vez tendría TDA o algo peor: era esquizofrénico… Pero así como él no podía con el curso básico de Aritmética Elemental, ellos no habían ni siquiera suscrito al curso de Aritmética Interior.

Tengo el dato de dónde da clases, hoy…

Bruno Díaz
bruno_d77@hotmail.com

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Acerca de Bruno Díaz

Bruno Díaz
Soy Psicólogo de-formación (con y sin guion) y estoy entrenado en psicoterapia transpersonal, ericksoniana y junguiana arquetípica. También soy terapeuta floral. En cada formación (y en la vida), he aprendido y sigo aprendiendo, que hay “algo” muy genuino que empuja desde dentro para ser vivido y así tomar ciertas sendas que nos llevan a lugares de Plenitud. Y también, que ese “algo”, a veces se conduce o se inspira (en el mejor de los casos), pero que también se modifica, reprime o esconde, llevando a lugares de sufrimiento repetitivo. Mi trabajo es acompañarte a darle voz a lo que para ti es genuino y auténtico y que, a veces, aunque te suene extraño toma el disfraz de síntoma, sufrimiento o complicación. Cuando le damos voz, podemos escuchar ese algo, que ansiaba ser reconocido, nombrado y escuchado y que tiene muchas cosas que enseñarnos… Para consultas escríbeme a bruno_d77@hotmail.com