Gracias por tu coraje para librar la batalla más difícil… ¡vencerte a ti mismo, a ti misma!

Por Luis Montoya Birrueta

Durante muchos años de mi vida, incluso desde mi niñez, tuve grandes conflictos conmigo mismo, no estaba en paz, y el bienestar lo veía muy distante de mí.

Respondía y actuaba en mi vida de acuerdo a una serie de indicaciones que estaban en mi mente, siendo muchas de ellas demasiado rígidas, duras, estrictas, limitantes. Otras me llenaban de culpabilidad, resentimiento, coraje, e incluso odio. Y, otras más, me hacían sentir con muchos miedos, llegando a paralizarme en algunas ocasiones.

Todo esto me llevaba a sentir completamente infeliz, abrumado, preocupado, ansioso, nervioso, triste, alterado, rabioso, en la mayor parte de mis días.

Cuando creí que había tocado el fondo de lo más doloroso y difícil de mí, todavía quedaba más descenso, y seguí bajando; hasta que llegué definitivamente al fondo. A partir de ese momento, empezó mi recuperación y mi ascenso paulatino.

¡Decidí vencer y doblegar a todas esas voces, indicaciones, registros, que me llevaban a tal vida! Decidí empezar la batalla más difícil que jamás había librado y que era vencerme a mí mismo.

Empecé con distintas ayudas que me iban guiando. Había momentos que sentía que no podía seguir adelante, pero siempre tuve una voz que me decía “sigue, sigue, sigue”.

 Muchas veces me veía a mí mismo tirado en el suelo, con heridas por todas partes, sangrando sin parar, con muy poca energía o quizá, con la última reserva. Tomaba aire, me secaba las lágrimas, la sangre, el sudor, el polvo, para levantarme una vez más y seguir adelante.

Cuando empezaba a sentirme más tranquilo, sereno, en paz, surgía una gran rebelión de esas partes de mí con las que estaba luchando y me volvían a tirar al suelo, y en muchas ocasiones con demasiada fuerza, volviéndome a dejar sin aire, dolorido, con las heridas abiertas nuevamente y sangrando otra vez.

Pero hacía lo mismo, me volvía a secar las lágrimas, el sudor, el polvo; limpiaba la sangre, respiraba hondo y seguía adelante.

De pronto, vi una luz que me indicaba que estaba llegando al final de ese túnel tan terrible en el que me encontraba. Empezaba a dormir más tranquilo, a estar en paz, alegre, sereno. El bienestar me tomaba de la mano y comenzaba a acompañarme durante la mayor parte del día.

Seguí adelante y por fin llegó el momento en el que levanté mi espada al cielo, y grité “¡lo he conseguido!, ¡me vencí a mí mismo!”.  Saltaba de alegría por las calles.

Y aquí estoy.

Siendo libre de mí mismo.

Así elegí mi propia superación.

Entiendo que hay otras personas que no tienen nada que superar de sí mismos(as), o hay otras que eligen vencerse de una forma distinta.

Pero si estás leyendo esto, es muy probable que hayas escogido una batalla similar a la mía, y quizá pases o hayas pasado por fases similares, o peores aún tal vez.

Por favor… ¡sigue adelante! No permitas que te venzan esas partes de ti que no te dejan ser feliz, alegre, estar en paz, libre, sereno (a).

Eres un guerrero(a) muy valiente al ponerte cara a cara con la peor parte de ti. Gracias por tu coraje. Recibe mi admiración, respeto, amor, y fuerza, para que no dejes de avanzar; para que te acompañen en esa batalla.

No dudes que es posible, por muy oscura que esté la noche. Confía en ti, aunque nadie más lo haga, incluso tú mismo(a).

Me dará mucho gusto estar contigo en el momento que levantes tu espada al cielo y grites en voz alta tu victoria.

 Recupera tu poder.

Gracias por estar ahí.
Te amo.

 

Luis Montoya Birrueta
“Q-La Vida”

 

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Acerca de Luis Montoya Birrueta

Luis Montoya Birrueta
Q-La vida! Después de algunos años de experimentar un verdadero infierno, totalmente desesperado y habiendo agotado las posibles soluciones que tenía a mi alcance, así como la gente que intentaba ayudarme, pedía ayuda intensamente desde mi soledad a quien me escuchara. Mis plegarias fueron atendidas y se manifestó el auxilio por medio de Seres que están en otras frecuencias vibratorias, entre ellos el maestro Jesús. Es un honor para mí ser un instrumento y poder compartir contigo los mensajes que he recibido. Gracias por estar ahí. Luis es terapeuta, escritor y pensador. Para contactarlo visita su página en facebook o escríbele a su correo: luismbirrueta@hotmail.com