El reino animal y la evolución humana

Cuando regresé a Argentina, después de mucho tiempo de vivir en Barcelona, durante los primeros meses me sentí presa, pues
en Barcelona podía comprar libremente libros y productos de todas partes del mundo. Eso enriquecía mi experiencia y aportaba vida e información a mi servicio. Sin embargo, recuerdo cuando en Argentina quise comprarme unos nutrientes, y cuando los fui a buscar, me dijeron que tenía que pagar el doble de su precio en dólares, y además necesitaba una receta para poder recogerlos. Tardé cuatro meses en recuperar unos productos que había comprado y pagado. Recuerdo que salía de la Aduana, con todo el cuerpo de dolor activo.

Más tarde, me di cuenta de que muchas de las cosas que comía, provenían de animales que pasaban en prisión toda su vida, desde su nacimiento hasta la muerte. La carne, todos los lácteos, incluidos todos los sabrosos y tentadores quesos, los huevos, y todos los productos de origen animal que vemos en el súper, provienen de animales presos. Presos para que engorden, en espacios bien reducidos, de manera que no se puedan mover, no puedan caminar ni desplazarse. Sus productores fueron creando estos sistemas, porque los ven como carne y nada más. También me di cuenta de que, comiendo carne o derivados animales, es mucho más fácil sentirnos estancados en diversas situaciones de la vida y sentir que, literalmente, no nos podemos mover.

La ley de Causa-Efecto funciona, compasiva e impasible. Eso me llevó a investigar acerca de formas de comer que me ayudaran a salir de este ciclo kármico y me dieran satisfacción y salud. Recuerdo que en las noches de invierno, en Bariloche, reía a carcajadas viendo la belleza y sensualidad de la comida verde y viva. Percibía que otra forma de vivir es posible.

Dicen que la Tierra es una Biblioteca Viviente de este Universo; es decir, que seres que tienen sus propias estrellas y planetas, y que hacen su evolución ahí, en planos etéricos o semietéricos, vienen a hacer su experiencia en la materia en esta Tierra. Según esta teoría, avalada por muchos libros que hablan de diferentes civilizaciones galácticas, habría estrellas o planetas felinos, bobinos, elefánticos, cetáceos, reptilianos, voladores, etcétera. Esta teoría se confirma cuando vemos que, en las culturas antiguas, muchos de los Dioses tienen formas animales, por ejemplo, en las tradiciones de India y Egipto.

 Yo siempre he sentido que los animales son Esencias Divinas: el perro, la esencia del Amor; el felino, la esencia de la Gracia y del Respeto; el elefante, la esencia de la Fuerza y la Paz; la vaca, la esencia de la Maternidad y la Nutrición Cósmica.

Esa Esencia es tan inteligente como la humana, solo que no cuenta con los mismos medios de expresión, pues no tienen la palabra. Esto lo confirmamos cuando vemos los innumerables videos de animales expresando una inteligencia igual o superior a la humana.

Los animales tienen la misma jerarquía espiritual, la misma. Por ejemplo, los delfines, al momento de nacer, ya tienen desarrollada la comunicación entre sus dos hemisferios. ¡Un pequeño delfín nace ya en comunicación con Sirio!

 Ahora, miremos al revés: imaginemos que somos un humano en Canis Mayor o Menor, hablamos a los perros dueños de ese mundo, pero ellos solo entienden el idioma del ladrido. Cada vez que hablamos, aunque nos quieren y nos cuidan mucho, ellos se ríen de los sonidos que emitimos. Ellos también creen que los humanos no tenemos tanta consciencia y sentimientos como ellos, así es que, cuando se cansan de nosotros, nos dejan, nos abandonan… ¡Guau!… ¡Qué dolor! Entonces, este dolor vuelve a nuestros dueños cánidos para que puedan comprender que somos de su misma jerarquía espiritual, es decir, que somos seres sintientes. De esta manera, la Consciencia va despertando en Todos.

Los animales suben ahora su frecuencia, con la ascensión del Planeta mismo, y nos muestran cómo están superando todas las barreras de familias y especies, haciéndose amigos y cuidando de animales de especies completamente diferentes. ¿No les llama la atención ver a leones cuidando a corderos, monos alimentando perros, gatos durmiendo con ratones, cacatúas robando fideos para el perro de la casa?

La masa crítica de Amor está creciendo exponencialmente en el Planeta y los animales, en su pureza, nos están dando testimonio de esto. Son Pioneros, son Maestros.
 Lamentablemente, aún hay muchos seres humanos, que todavía utilizan sus mascotas para descargar su rabia o los dejan en sus patios, solos, al frío; a los seres que los aman más, que los esperan para inundarlos de amor y aceptación.

Bueno, vamos haciendo paciencia, ya se despertará esa consciencia humana que, por el momento, sigue dormida. Mientras tanto,
lo más grande que podemos hacer frente a esta falta de amor y de empatía, es hacer crecer la nuestra, la de cada uno, y esto es un trabajo de cada día. 

La bella y misteriosa Fuente de Vida, nos muestra cómo crecemos entre Todos, y cómo, con la toma de consciencia de cada uno, el Todo se enriquece.

 

ALANA MESSINEO

Especialista y terapeuta en: Desprogramación Neuronal, DanzaGracia: los Trece Movimientos de la Mujer Radiante, Universos Paralelos, Tecnologías de la Consciencia y Astrología Cuántica.

Para más información sobre sesiones individuales y talleres escribe a: enlagracia@gmail.com, indicando tu país de residencia.

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Acerca de Alana Messineo

Alana Messineo
Terapeuta. Astróloga de potenciación. Generadora de transformación en servicio a la Creación y a la Nueva Tierra. Iniciadora en múltiples tecnologías de la consciencia. Canal de energías de alta frecuencia. Creadora de un sistema de despertar de la Energía Femenina, llamado DanzaGracia: los Trece Movimientos de la Mujer Radiante. Creadora de la terapia de Desprogramación Neuronal. Formada personalmente, a lo largo de sus 32 años de residencia en Barcelona, por Eckhart Tolle, Sondra Rey, Masaru Emoto, Ramtha, Steve Rother, Marina Borrusso, Leonard Orr, y Phill Laut. Actualmente reside en Argentina, su país de origen, y viaja impartiendo talleres que facilitan el logro en las metas concretas de vida, en base a la fusión con la Fuente y la elevación de frecuencias individuales y colectivas.