El beso, la comida, la palabra

Por Bruno Díaz

Es ancestral la relación entre erotismo, palabra, comida y bebida. Podríamos reinterpretar o, mejor aún, ser imaginativos con el dicho que dice que “al hombre se le conquista por la panza”. Y es que, no solo al hombre, sino al género humano completo. Mujeres y hombres podemos ser conquistados no tanto por la panza, sino por la lengua que paladea un sabor indefinible, y de difícil pero interesante acceso, como a una senda que lleva a un jardín secreto, al que se accede siguiendo la sutil estela de un perfume que deja sus huellas en el aire. La lengua con la que pronunciamos y hacemos vivir la palabra, que también puede ser paladeada, catada, degustada y ser, más que alimento para el cuerpo, alimento para el Alma. Además, dentro de la palabra, podemos encontrar ese misterio que resume nuestra vida interior: la voz.

 

También, en la boca, se da y recibe el beso, donde los amantes se “comen a besos” y se dicen palabras “dulces” o “picantes” y en donde la lengua, esa otra lengua, la roja y llena de papilas y textura, se apresura a reconocer otra historia, otras tesituras, otras hebras del ser.

 

Sabor, tacto, relación, descubrimiento, alimento físico e invisible…

Y, no todo es boca, puesto que, podemos comer con la mirada y decir las cosas, besando con el sonido y el aliento de la voz. Paladeando las presencias y conociendo el sutil pero innegable sabor de las ausencias.

Ya lo decía tan bellamente Alfonso Reyes:

Y, ¿sabes a lo que sabes?
Sabes a piña y miel,
sabes a vino de dátiles,
a naranja y clavel.

La boca en el beso, el comer y la palabra, nos deja ver de un lado el cuerpo y del otro el alma.

 

Besemos más, comamos con más placer, paladeemos lo que decimos y probemos las diversas texturas, notas y sabores de nuestra voz, de nuestras voces.

 

Parafraseando a William Blake: el cuerpo es lo tangible del alma. El alma es lo intangible del cuerpo.

Bruno Díaz

 

Acerca de Bruno Díaz

Bruno Díaz
Soy Psicólogo de-formación (con y sin guion) y estoy entrenado en psicoterapia transpersonal, ericksoniana y junguiana arquetípica. También soy terapeuta floral. En cada formación (y en la vida), he aprendido y sigo aprendiendo, que hay “algo” muy genuino que empuja desde dentro para ser vivido y así tomar ciertas sendas que nos llevan a lugares de Plenitud. Y también, que ese “algo”, a veces se conduce o se inspira (en el mejor de los casos), pero que también se modifica, reprime o esconde, llevando a lugares de sufrimiento repetitivo. Mi trabajo es acompañarte a darle voz a lo que para ti es genuino y auténtico y que, a veces, aunque te suene extraño toma el disfraz de síntoma, sufrimiento o complicación. Cuando le damos voz, podemos escuchar ese algo, que ansiaba ser reconocido, nombrado y escuchado y que tiene muchas cosas que enseñarnos… Para consultas escríbeme a bruno_d77@hotmail.com