¡Déjate sentir!

O la tierra o el cielo, arriba o abajo, adentro o afuera… Vivimos en un mundo lleno de dualidades en el que nos han enseñado a que es uno o el otro. La propuesta es que puedes tener ambos. Puedes estar conectado con tu espíritu mientras estás en la caminadora ejercitando tu cuerpo, sigues siendo espiritual, aun estándo completamente inmersa en una actividad mundana, porque eres un ser espiritual viviendo una experiencia humana.

Inhala profundo y siente cómo la respiración mueve los órganos dentro de tu cuerpo. Así es como sientes: con cada respiración se masajean los órganos internos. Lleva tu mano a tu abdomen bajo y checa si se infla y desinfla ¿Quieres en verdad estimular tu intestino y tus órganos sexuales? Pues respira en tu vientre bajo, enfoca allí tu energía y deja que la respiración fluya en tu centro emocional – sexual. Conecta con el elemento del agua tomando inhalaciones profundas mientras visualizas el color naranja moviéndose por dentro y, de allí, inundando todo tu cuerpo. ¿Sientes placer? ¡Disfrútalo!

Respirar desde el abdomen bajo te conecta con tus emociones, con tu sensualidad, con tu sexualidad, con el placer.  Debido a dogmas o formas de pensamiento limitado, o por contener nuestras emociones, dejamos de respirar en esta zona. Y, ¿cuáles son las consecuencias? No sentir, dejar de navegar en el mar de las emociones y convertirnos en seres mentales y voluntariosos, bloqueando por completo el sentir.

¿Has visto a las mujeres y hombres ejecutivos bien derechitos, delgados, brillantes intelectualmente, con cuerpos perfectos que se mueven rápidamente por las calles de la ciudad o dentro de sus oficinas? Son excelentes en sus trabajos, resuelven, mandan, hablan inteligentemente pero, cuando salen de sus oficinas, se sienten vacíos y quizá regresen a su casa sintiendo que aun no han logrado lo suficiente y que tienen que seguir luchando por demostrar al mundo su capacidad.

¿Y su parte emocional? la vulnerabilidad, la sensualidad, la ternura, ¿en dónde quedaron? Sumergidos dentro de la coraza rígida de la perfección y en el olvido del amor hacia ellos mismos o hacia los demás.

Si te identificas con este tipo de personalidad y sabes que quieres vivir de una forma diferente, solo te invito a que respires profundo en tu vientre bajo y en tu corazón, abriendo las emociones que fluyen entre ambos centros de energía. El primero nos conecta con las emociones hacia nosotros mismos y el centro del corazón nos conecta con la relación con los demás.

Respira profundo en tu vientre bajo y en tu pecho, dejando que el aire que penetra en tu cuerpo derrita la coraza que creaste para protegerte, para dejarte sentir, para dejarte amar.

Atrévete a contactar con la magia de la respiración para abrir la puerta a tu sentir.  Disfruta de tus emociones, de tu vulnerabilidad, de danzar, de crear, del placer, del sentir, de tu sensualidad. Sí, así es, a ser creativo, juguetón y emocional.

Respira por el placer de regresar a ser tú mismo- tú misma, de recuperar aquello que habías olvidado y enterrado dentro de ti, para disfrutar plenamente tu experiencia humana.

En amor a ti… inhala… exhala… dejando fluir tus emociones que te devuelven el regalo de sentir la vida.

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Acerca de Alicia Velázquez Berumen

Alicia Velázquez Berumen
Coautora del libro DIOSOY: Ser en esencia y en presencia. Actualmente imparte sesiones de respiración, sanación y meditación virtuales en todo el mundo a través del proyecto "Meet 2 Breathe" que incluye "Respira México". Es la Representante Nacional en México de la International Breathwork Foundation, Facilitadora Certificada de Transformational Breath, Sanadora graduada en Barbara Brennan School of Healing y Consteladora Familiar. Inició el camino espiritual a partir de 1987 con las enseñanzas de José Luis Villanueva. Maestría en Psicopedagogía y Diplomado en Neuropsicología en la Universidad Anáhuac. Licenciatura en Terapia en Comunicación Humana.